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Las Palmas de Gran Canaria sale a la calle por la vivienda: más de 600 personas marchan en Schamann. ARIADNA MARTÍNEZ

Las Palmas de Gran Canaria sale a la calle por la vivienda: más de 600 personas marchan en Schamann

La protesta, convocada por Derecho al Techo, recorrió las calles de Schamann para reclamar más vivienda pública, frenar los desahucios y denunciar el impacto del encarecimiento de los alquileres en los barrios de la capital grancanaria

La crisis de la vivienda volvió este sábado a las calles de Las Palmas de Gran Canaria. Más de 600 personas, según los organizadores, participaron en una manifestación convocada por el colectivo Derecho al Techo en el barrio de Schamann para exigir soluciones urgentes ante el aumento de los alquileres, los desahucios y la creciente dificultad para acceder a una vivienda digna.

La marcha recorrió algunas de las principales calles del barrio, entre ellas Obispo Romo y Pedro Infinito, en una movilización que reunió a vecinos, activistas y representantes de colectivos sociales llegados de distintos puntos de la ciudad. Entre los participantes figuraban integrantes de plataformas como Guanarteme Se Mueve y Tamaranae, además de representantes sindicales y miembros de organizaciones sociales.

Los barrios toman la palabra

Bajo el lema "La vivienda nos cuesta la vida", los manifestantes reclamaron medidas contundentes frente a una crisis habitacional que, aseguran, está expulsando a muchos residentes de sus propios barrios.

Durante el recorrido se pudieron ver pancartas con mensajes como "La abuela se queda en nuestros barrios", "Canarias no se vende, se defiende", "La fiebre del cemento es nuestro tormento" o "La vivienda es un derecho, no un negocio". También fueron frecuentes las críticas al crecimiento de la vivienda vacacional y a la falta de vivienda pública.

Entre los cánticos más repetidos destacaron consignas como "Vivienda social, derecho universal", "Ni gente sin casa ni casas sin gente", "Suben el alquiler y nos bajan el salario" o "Carolina escucha, los barrios en la lucha", una frase que algunos manifestantes también adaptaron mencionando al presidente canario, Fernando Clavijo.

Desahucios y vulnerabilidad

La portavoz de Derecho al Techo, Sofía Olivares, explicó que la movilización buscaba reclamar a las administraciones públicas "soluciones valientes y eficaces" ante una situación que afecta cada vez a más familias vulnerables.

Según señaló, la plataforma recibe constantemente nuevos casos relacionados con desahucios y problemas de acceso a la vivienda. Entre las personas afectadas figuran familias con menores, personas con discapacidad, trabajadores con ingresos insuficientes para afrontar los precios actuales del mercado y migrantes en situación irregular que, según denunció, han sido víctimas de estafas inmobiliarias.

Olivares lamentó que muchas de estas personas se encuentren "desprotegidas" y sin acceso suficiente a ayudas públicas o asesoramiento jurídico.

La abogada Isabel Saavedra, letrada de la plataforma, defendió la necesidad de regular el mercado de la vivienda y aumentar significativamente el parque público residencial.

Según explicó, Derecho al Techo ha intervenido en más de 70 casos de desahucio en Gran Canaria durante el último año, una cifra que considera alarmante. Además, advirtió de que actualmente existen al menos seis procedimientos inminentes que todavía no han logrado paralizar.

Jóvenes atrapados

La manifestación también sirvió para visibilizar las dificultades que afrontan miles de jóvenes para emanciparse.

Sandra Navarro, investigadora de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, aseguró que, pese a contar con empleo, no puede permitirse vivir sola debido al elevado coste de los alquileres en la capital.

"La persona de al lado está viviendo exactamente la misma situación", afirmó durante la protesta, donde hizo un llamamiento a la organización colectiva para afrontar una crisis que, según denunció, impide a muchas personas desarrollar sus proyectos de vida.

Navarro recordó que numerosos jóvenes continúan compartiendo vivienda o permanecen en el domicilio familiar incluso superados los 30 años debido al encarecimiento de los alquileres y a las exigencias económicas que plantean muchos propietarios.

Una protesta con sabor vecinal

La marcha transcurrió en un ambiente reivindicativo y festivo, acompañada por chácaras, papagüevos y numerosas banderas con las siete estrellas verdes. La movilización reunió a participantes de diferentes edades y barrios de la isla, aunque las estimaciones sobre la asistencia variaron durante la jornada.

Mientras la organización cifró la participación en más de 600 personas, otras valoraciones realizadas sobre el terreno situaban la asistencia por debajo de esa cifra.

Más allá del debate sobre los números, la manifestación evidenció una vez más que la vivienda continúa siendo una de las principales preocupaciones sociales en Canarias. Los participantes reclamaron medidas urgentes para contener la escalada de precios, ampliar la oferta de vivienda pública y garantizar que el acceso a un hogar deje de convertirse, como rezaba uno de los lemas más repetidos durante la jornada, en una cuestión de supervivencia.