La alcaldesa, Carolina Darias, y el vicepresidente del Cabildo de Gran Canaria, Augusto Hidalgo
La alcaldesa, Carolina Darias, y el vicepresidente del Cabildo de Gran Canaria, Augusto Hidalgo

Las Palmas de Gran Canaria sumará 240 viviendas públicas: el barrio de Las Torres es el elegido

Darias e Hidalgo sellan un acuerdo para levantar los inmuebles en Las Torres, enfocados a una clase media con dificultades para acceder al mercado libre

Alberto Ley

Actualizada:

La crisis de acceso a la vivienda en la capital grancanaria ha llevado a las administraciones a mover ficha de forma conjunta. El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria y el Cabildo insular han formalizado este martes una alianza clave para inyectar oxígeno al parque habitacional: la construcción de 240 nuevas viviendas públicas en régimen de alquiler asequible.

El acuerdo, rubricado este lunes por la alcaldesa Carolina Darias y el vicepresidente insular Augusto Hidalgo, movilizará una inversión de 39,6 millones de euros procedentes de las arcas insulares para edificar en suelo municipal.

El acto ha servido para escenificar la sintonía entre ambas instituciones frente a uno de los problemas más acuciantes de la ciudad. Darias destacó la "voluntad de entendimiento" plasmada en este convenio, donde el Cabildo asume el coste financiero de la operación y el Ayuntamiento aporta el terreno necesario. La regidora subrayó que esta colaboración permite avanzar en un asunto "clave" para la ciudadanía, complementando otras acciones municipales de rehabilitación y reposición que ya están en marcha.

Alivio para la clase media

Durante la presentación, Augusto Hidalgo quiso poner el foco en el destinatario real de esta promoción, alejándose del concepto tradicional de vivienda social para colectivos vulnerables. El vicepresidente fue claro: estas casas son para la clase media. Según explicó, el objetivo es dar respuesta a trabajadores y familias con "ingresos estables" que, paradójicamente, se ven expulsados del mercado libre tanto por los precios disparados del alquiler como por las barreras para firmar una hipoteca.

"Este es el convenio más importante que estamos firmando", reconoció Hidalgo, quien insistió en que este perfil poblacional constituye ahora mismo el grueso de los demandantes de vivienda en todo el Estado.

Mientras el Gobierno de Canarias debe ocuparse de los sectores más desfavorecidos, el Cabildo y el Ayuntamiento buscan con esta operación atender a ese segmento laboral que no encuentra techo. La disponibilidad inmediata de suelo urbanizado por parte del consistorio capitalino ha sido determinante para agilizar el proyecto, según valoró el vicepresidente.

Barrio de Las Torres, en Las Palmas de Gran Canaria. /Google Maps
Barrio de Las Torres, en Las Palmas de Gran Canaria. /Google Maps

Obras en Las Torres

La ubicación elegida para este desarrollo es el barrio de Las Torres. Las promociones se levantarán concretamente en la calle Archivero Joaquín Blanco Montesdeoca, en una de las parcelas que el área de Urbanismo ha puesto a disposición para ampliar la oferta pública.

Se trata de un suelo listo para edificar, lo que evita los largos trámites de urbanización que suelen retrasar este tipo de proyectos en otros municipios.

Insistencia con la zona tensionada

Más allá de los detalles técnicos del convenio, Carolina Darias aprovechó la comparecencia para lanzar un mensaje político directo al Gobierno de Canarias. La alcaldesa no ocultó su frustración ante la negativa del Ejecutivo regional a declarar Las Palmas de Gran Canaria como zona tensionada, una herramienta de la Ley Estatal de Vivienda que el Ayuntamiento lleva meses solicitando sin éxito.

"A pesar de nuestra reiteración y empeño, todavía no ha sido posible", lamentó Darias, señalando directamente a la administración autonómica por no atender las repetidas solicitudes del consistorio. La alcaldesa aseguró que, desde la "lealtad institucional", mantendrá su pulso para lograr esta declaración, considerándola una pieza fundamental dentro del "amplio abanico" de medidas que la ciudad necesita para aliviar la presión sobre los precios del alquiler.