La imagen de plazas, parques y avenidas ocupadas por grandes concentraciones de palomas empieza a cambiar en distintos puntos de Las Palmas de Gran Canaria. Lo que durante años ha sido un problema habitual en zonas muy transitadas comienza ahora a controlarse con una fórmula distinta, más silenciosa y eficaz.
Lejos de métodos tradicionales, el Ayuntamiento ha apostado por una estrategia basada en el comportamiento natural de estas aves, logrando resultados visibles en apenas unos meses.
Control con rapaces
El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria ha reducido la presencia de palomas gracias a un sistema de cetrería implantado desde el pasado mes de diciembre.
Este método utiliza aves rapaces como depredadores naturales, generando en las palomas una reacción instintiva de huida que disminuye su concentración en espacios urbanos.
Zonas afectadas
El dispositivo ha actuado de forma continuada en puntos clave de la ciudad como Triana, Pérez Galdós, Plaza de La Victoria, Santa Catalina y Las Canteras.
En estas áreas se ha observado una disminución progresiva del número de palomas desde la puesta en marcha del proyecto piloto.
Vuelos periódicos
El sistema se basa en vuelos regulares de aves rapaces, con una media de una docena de intervenciones al mes, distribuidas en distintos días y horarios.
Además, se emplean diferentes especies según el entorno, lo que permite adaptar el control tanto a zonas abiertas como a espacios urbanos más reducidos.
Método no letal
Uno de los aspectos clave de esta iniciativa es que se trata de un método no letal, alineado con la normativa de bienestar animal.
El objetivo no es eliminar a las aves, sino modificar su comportamiento para evitar su concentración en determinadas zonas.
Necesita continuidad
Desde el Ayuntamiento advierten de que este sistema requiere continuidad, ya que las palomas pueden regresar si desaparece la presencia de los depredadores.
Por ello, el Consistorio estudia consolidar la cetrería como una herramienta estable dentro de la estrategia municipal de gestión de fauna urbana.
El Ayuntamiento también insiste en la importancia de la colaboración ciudadana, recordando que alimentar palomas en la vía pública favorece su proliferación y dificulta su control.
