Hay lugares que, de repente, empiezan a aparecer una y otra vez en redes sociales sin necesidad de grandes campañas. Basta un vídeo grabado al atardecer, unos colores reconocibles y una estética capaz de despertar algo muy concreto: identidad. En Las Palmas de Gran Canaria está ocurriendo con un rincón de La Isleta que muchos usuarios ya comparan con el universo visual de El Baifo, el nuevo disco de Quevedo.
Escalones pintados de colores intensos, símbolos ligados al mar, volcanes, cardones y una mezcla entre estética urbana y orgullo canario han convertido esta intervención artística en uno de esos escenarios que parecen diseñados para TikTok o Instagram. No forma parte del proyecto del cantante grancanario, pero comparte algo evidente con él: una nueva manera de representar Canarias desde lo visual.
Y es precisamente ahí donde está la conexión que muchos han empezado a señalar en redes sociales.
Estética canaria
La portada de El Baifo, diseñada por el artista canario Capi Cabrera, ya dejaba clara la intención visual del nuevo proyecto de Quevedo. El baifo ocupa prácticamente toda la imagen y se convierte en símbolo de una identidad canaria llevada al terreno contemporáneo, urbano y cultural.
Ese mismo lenguaje visual parece estar apareciendo también en otros espacios del archipiélago. Colores vivos, referencias al paisaje isleño, elementos tradicionales reinterpretados y una estética muy vinculada al barrio y a la calle forman parte de una corriente artística que cada vez tiene más presencia en Canarias.
En La Isleta, ese imaginario ha encontrado ahora uno de sus escenarios más llamativos.
@abiamtok Estas escaleras dan buena vibra.✨ #quevedo #laisleta #elbaifo #grancanaria #fyp ♬ LA GRACIOSA - Quevedo & Elvis Crespo
Un rincón viral
La intervención está ubicada en la calle Faya y ha sido realizada por el colectivo de arte urbano CNFSN, formado por Felo Monzón y Tono Cruz. Ambos artistas llevan años desarrollando proyectos por distintos puntos de Gran Canaria con una idea clara: utilizar el arte urbano para reforzar la identidad de los barrios.
La escalera, de unos 200 metros cuadrados, ha comenzado a viralizarse en redes sociales por su enorme carga visual. Las imágenes muestran un espacio completamente transformado por colores inspirados en los cascos de los barcos, anclas marinas y referencias directas a la geografía volcánica de Canarias.
Muchos vídeos compartidos por usuarios destacan precisamente ese parecido con la estética que ahora rodea el lanzamiento de El Baifo: una Canarias reinterpretada desde códigos modernos, urbanos y muy visuales.
Símbolos canarios
El diseño recrea buena parte de la historia de La Isleta y de su relación con el Puerto de La Luz. El ancla aparece como uno de los grandes símbolos del barrio, mientras que elementos como el cardón canario o los volcanes recuerdan el origen geológico del istmo sobre el que se asienta esta zona de Las Palmas de Gran Canaria.
La obra fue realizada con pintura epóxica transitable y contó también con la participación de vecinos del barrio, que colaboraron en el proceso creativo junto a los artistas.
El resultado ha transformado completamente la escalera, convirtiéndola no solo en una intervención artística, sino también en un nuevo punto de atracción visual dentro de la ciudad.
Arte y barrio
La actuación forma parte además de las iniciativas impulsadas por el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria dentro de la candidatura de la ciudad a Capital Europea de la Cultura 2031.
El proyecto, denominado Rebelión de la Geografía, busca precisamente reforzar la identidad cultural de distintos barrios a través de intervenciones artísticas conectadas con la memoria y la personalidad de cada lugar.
CNFSN ya había desarrollado anteriormente otras actuaciones similares en Gran Canaria, como el centro escolar pintado en Guanarteme o el mural La poética de la Vía Láctea en Degollada de Becerra, en Tejeda.
Ahora, sin embargo, la intervención de La Isleta ha encontrado un contexto cultural distinto. Porque mientras Quevedo impulsa con El Baifo una estética canaria cada vez más reconocible dentro y fuera de las islas, espacios como este demuestran que esa identidad visual también está empezando a conquistar las calles.
