Bajo el asfalto de La Isleta corre una red de tuberías que, en muchos tramos, lleva más de medio siglo en funcionamiento. El desgaste de los materiales, la pendiente del terreno y los gases que se generan en el interior de las conducciones han dejado su huella, y el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria ha decidido seguir renovándola a fondo.
El consistorio ha adjudicado a la empresa Canaragua Concesiones S.A. la segunda fase del proyecto de renovación de la red de saneamiento del barrio, una actuación con una inversión de 1.024.096,14 euros financiada a través del Plan de Cooperación del Cabildo de Gran Canaria.
La intervención da continuidad a la primera fase, ya en marcha, en la que se está renovando cerca de un kilómetro de red en el mismo barrio.
Cinco calles en obras
Los trabajos se desarrollarán en cinco tramos de las calles Arauz, Bandama, Rosiana, Faro y Faicanes, donde se sustituirán colectores y albañales y se ejecutarán o rehabilitarán los elementos asociados a la red.
En cifras globales, se renovarán aproximadamente 758 metros de colector y 681 metros de albañal, además de 147 registros domiciliarios y 37 pozos de red. También se incorporarán dispositivos de recogida de aguas pluviales en los puntos donde sea necesario mejorar la evacuación.
Las obras tienen un plazo de ejecución de 10 meses e incluirán la reposición completa del firme en los tramos afectados, de modo que las calles recuperen sus condiciones originales una vez concluyan los trabajos.
Una red muy deteriorada
Esta segunda fase actuará sobre algunos de los puntos más críticos de la red, donde se han detectado fisuras, desprendimientos, pérdidas de capacidad hidráulica y obstrucciones recurrentes que han llegado a provocar vertidos puntuales e infiltraciones.
El concejal de Planificación, Desarrollo Urbano y Vivienda, Mauricio Roque, destacó que la adjudicación "permite dar continuidad a una actuación estratégica para la ciudad", tras el inicio de los trabajos de la primera fase.
Menos vertidos, más sostenibilidad
Por su parte, el concejal de Presidencia, Hacienda, Modernización, Recursos Humanos y Aguas, Francisco Hernández Spínola, subrayó que se está actuando sobre infraestructuras "que presentan un importante grado de deterioro" y que requieren una intervención integral para garantizar su correcto funcionamiento.
El edil añadió que estas actuaciones no solo mejoran la capacidad hidráulica de la red, sino que también permiten prevenir incidencias, reducir vertidos y reforzar la sostenibilidad del sistema, en línea con el Plan Estratégico del Ciclo Integral del Agua 2024-2034.
Con esta segunda fase, La Isleta avanza en la modernización de una infraestructura invisible pero esencial para el día a día del barrio, que dejará atrás décadas de averías y vertidos puntuales cuando concluyan los trabajos.
