Hay barrios que cambian poco a poco, casi sin que se note. Y hay otros que, de repente, dan un salto que transforma por completo la forma en la que se viven, se caminan y se sienten. En Las Palmas de Gran Canaria, uno de estos cambios ya está en marcha.
La ciudad avanza hacia un modelo más accesible, más verde y pensado para las personas. Y lo hace con actuaciones que no solo mejoran calles, sino que redefinen el espacio urbano en su conjunto.
El siguiente paso ya tiene nombre, ubicación y cifras concretas.
Cambio urbano
El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria ha iniciado la licitación del proyecto de mejora y modernización de las vías de Tamaraceite, una actuación que intervendrá en la antigua carretera a Tamaraceite (GC-300), entre la calle San Martín y la rotonda de Cruz del Ovejero.
El proyecto cuenta con un presupuesto de 1,01 millones de euros, financiado a través del Plan de Cooperación del Cabildo de Gran Canaria, y supondrá una transformación integral de este tramo urbano.
Aceras amplias
Uno de los cambios más visibles será la ampliación de las zonas peatonales. Las nuevas aceras alcanzarán hasta 6,5 metros de ancho, muy por encima de lo habitual en la ciudad.
Estas se adaptarán a la configuración del entorno, con anchuras variables desde 1,80 metros, e incorporarán pavimento de baldosa hidráulica, así como elementos de accesibilidad como señalización táctil y direccional.
El objetivo es claro: mejorar la movilidad peatonal y facilitar el tránsito de todas las personas, especialmente aquellas con movilidad reducida.
Nueva carretera
La actuación también contempla la renovación completa de la calzada. Se intervendrá sobre más de 3.100 metros cuadrados, con trabajos de fresado y la aplicación de una nueva capa de rodadura de cinco centímetros.
Además, se actualizará la señalización horizontal con materiales reflectantes, mejorando la seguridad vial tanto de día como de noche.
Infraestructura moderna
El proyecto incluye la modernización de las redes de saneamiento, pluviales, abastecimiento y alumbrado público.
Uno de los aspectos más destacados será el soterramiento del alumbrado, eliminando los elementos visibles en fachadas y reduciendo el impacto visual del entorno urbano.
También se instalará un nuevo hidrante, reforzando la seguridad ante posibles emergencias.
Más zonas verdes
El cambio no será solo funcional, sino también ambiental. La actuación prevé la plantación de 73 nuevos árboles y plantas, que contribuirán a crear un entorno más sostenible y agradable.
Entre las especies destacan los árboles de fuego y los árboles orquídea, junto a otras como lavanda y margaritas amarillas. Además, se conservarán ejemplares existentes mediante su trasplante.
Espacio renovado
La intervención se completará con la instalación de nuevo mobiliario urbano, incluyendo bancos, papeleras y pilonas, que ayudarán a ordenar el espacio y mejorar la convivencia entre peatones y tráfico.
El concejal de Planificación, Mauricio Roque, ha señalado que esta actuación refuerza el compromiso municipal con una ciudad más accesible, segura y sostenible, adaptada a las necesidades actuales.