Imagen de la zona que tendrá corredor verde en Las Palmas de Gran Canaria / AYUNTAMIENTO DE LAS PALMAS DE GRAN CANARIA
Imagen de la zona que tendrá corredor verde en Las Palmas de Gran Canaria / AYUNTAMIENTO DE LAS PALMAS DE GRAN CANARIA

Tres barrios de Las Palmas de Gran Canaria ganarán 45.000 m² de zonas verdes con un nuevo corredor y 5.000 árboles

Las Torres, El Pilar y Barrio Atlántico sumarán más de 45.000 metros cuadrados renaturalizados dentro del Corredor Verde Tamaraceite-Ciudad Alta, con senderos, refugios para aves y eliminación de especies invasoras

luna moya

Las ciudades también tienen pulmones. A veces son parques consolidados y otras, espacios degradados que esperan una segunda oportunidad. En distintos puntos de la capital grancanaria, terrenos que durante años pasaron desapercibidos comenzarán pronto una transformación destinada a devolver protagonismo a la naturaleza.

La intervención forma parte de una estrategia más amplia que busca conectar barrios, aumentar las zonas verdes y preparar la ciudad frente a los efectos del cambio climático. El objetivo no es solo plantar árboles, sino crear espacios más habitables para quienes viven en ellos.

El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria ha adjudicado las obras de renaturalización de los barrios de Las Torres, El Pilar y Barrio Atlántico, una actuación incluida dentro del proyecto del Corredor Verde Tamaraceite-Ciudad Alta. Los trabajos han sido adjudicados a la empresa Hermanos García Álamo por un importe de 551.000 euros, financiados íntegramente con fondos municipales.

Más de 45.000 metros

La actuación permitirá intervenir sobre una superficie total de 45.295 metros cuadrados distribuidos en diferentes espacios situados en el entorno de las calles Albahaca, Profesor Reina, Alférez Provisional y Guillermo Santana Rivero.

Según ha explicado el concejal de Planificación, Desarrollo Urbano y Vivienda, Mauricio Roque, el proyecto supone un nuevo avance en la consolidación del Corredor Verde, una iniciativa que persigue incorporar más naturaleza, sombra y biodiversidad a distintos barrios de la ciudad.

Además de recuperar espacios degradados, la actuación contempla la creación de senderos accesibles, la colocación de bolardos de madera y la instalación de cartelería informativa sobre las especies vegetales presentes en cada zona.

Más de 5.000 plantas

Uno de los aspectos más destacados del proyecto será la plantación de 5.152 árboles y arbustos pertenecientes a 18 especies autóctonas y endémicas de Canarias.

Entre las especies previstas figuran tabaibas, cardones, veroles, tajinastes, tarajales, lentiscos, acebuches, dragos y pinos canarios. La presencia de esta vegetación permitirá mejorar la calidad ambiental de los barrios, contribuyendo a regular la temperatura, incrementar la humedad, reducir el ruido y mejorar la calidad del aire.

La actuación también contempla la eliminación de especies invasoras presentes actualmente en la zona, como el rabo de gato, el tabaco moro, la tunera india, la caña común o el tartaguero, siguiendo los protocolos establecidos por el Gobierno de Canarias.

Refugios para aves

El proyecto incorpora medidas específicas para fomentar la biodiversidad urbana. Entre ellas destaca la instalación de refugios de madera destinados a diferentes especies de aves presentes en la zona.

Estas estructuras favorecerán la presencia de especies como el vencejo unicolor, el cernícalo vulgar, el herrerillo canario, la bisbita caminero o el serín canario.

Además, se instalarán los conocidos como hoteles de insectos, diseñados para atraer polinizadores y otros insectos beneficiosos para el ecosistema urbano. Estas estructuras estarán acompañadas de plantas aromáticas y especies florales que faciliten su presencia.

Corredor Verde

La actuación forma parte del Corredor Verde Tamaraceite-Ciudad Alta, una red ecológica de aproximadamente 12 kilómetros que conectará distintos barrios de la capital, entre ellos Tamaraceite, Hoya Andrea, Los Tarahales, Siete Palmas, Las Torres, El Pilar, Barrio Atlántico, La Minilla y Escaleritas.

El proyecto prevé la renaturalización de más de 459.000 metros cuadrados, con la plantación de más de 11.000 árboles y arbustos y cerca de 8.000 ejemplares de matorral.

Esta iniciativa se integra dentro del Plan Director de Infraestructuras Verde-Azul y Biodiversidad, la estrategia municipal que busca duplicar las zonas verdes urbanas y reforzar la adaptación de la ciudad al cambio climático mediante un modelo más sostenible, saludable y habitable.