La euforia institucional por el máximo galardón ambiental ha chocado de frente con la indignación de una parte de la ciudadanía. Apenas unas horas después de que Las Palmas de Gran Canaria celebrara la obtención de la Escoba de Platino, el colectivo social Las Palmas Siempre Limpia ha alzado la voz para cuestionar duramente la legitimidad de un premio que consideran una simple maniobra de marketing político.
La asociación denuncia el fuerte contraste entre el reconocimiento otorgado por la entidad privada ATEGRUS y el estado real de las vías capitalinas. Según afirman en un duro comunicado público, la ciudad sufre de un abandono urbano marcado por la suciedad persistente y la deficiencia grave del servicio.
Sin evaluación en la calle
Uno de los pilares de su queja radica en el método de evaluación del concurso nacional. El colectivo asegura que el galardón se basa únicamente en memorias técnicas redactadas por el propio Ayuntamiento, sin que existan verificaciones independientes ni comprobaciones "in situ" del estado de las calles.
Para los representantes vecinales, esta falta de contraste directo con la realidad cotidiana de los canarios resta toda credibilidad al reconocimiento. Lo definen como un relato creado artificialmente para contrarrestar las continuas crisis de reputación derivadas de la limpieza municipal.
Posible uso de fondos públicos
La plataforma social también pone el foco sobre la vertiente económica, rechazando el uso de dinero público para financiar la participación en este tipo de certámenes privados. Señalan gastos que van desde las tasas de inscripción hasta los viajes institucionales a Madrid o la posible contratación de consultoras externas.
En su escrito, apuntan sin rodeos hacia la gestión de la alcaldesa, Carolina Darias, y del concejal de Limpieza, Héctor Alemán, acusándoles de liderar una estrategia de autocomplacencia institucional. "Se premian a sí mismos con el dinero de todos", recriminan desde la organización.
Auditorías y transparencia
Desde el colectivo advierten que recurrir a galardones externos para mejorar la imagen de un gobierno es una práctica extendida en muchas administraciones. Sin embargo, recalcan que esta actitud genera cada vez más rechazo social frente a los problemas de salud pública que sufren los barrios.
Como cierre a su protesta, Las Palmas Siempre Limpia exige al grupo de gobierno capitalino una mayor transparencia y auditorías verdaderamente independientes. Reclaman, en definitiva, que los recursos municipales se destinen de forma efectiva a mejorar los servicios básicos en lugar de sufragar campañas de autopromoción.