El Viaducto del Guiniguada, uno de los puntos estratégicos de la Circunvalación de Las Palmas de Gran Canaria (GC-3), permanecerá cerrado por completo durante el mes de agosto debido a unas obras de impermeabilización consideradas esenciales para garantizar la seguridad y conservación de la infraestructura.
El vicepresidente del Cabildo de Gran Canaria y consejero de Obras Públicas e Infraestructuras, Augusto Hidalgo, anunció que será la primera vez que se acometa este tipo de actuación en el viaducto desde su puesta en servicio hace más de 20 años.
Una obra pendiente desde hace dos décadas
Los trabajos obligarán a cortar totalmente el tráfico en ambos sentidos de circulación. Durante la primera quincena de agosto se cerrará el sentido norte, hacia Tamaraceite y Arucas, mientras que en la segunda quincena se actuará sobre el sentido sur.
Según explicó Hidalgo, la falta de impermeabilización original provocó durante años filtraciones de humedad que deterioraron elementos estructurales del puente y causaron la rotura de tendones que ya fueron reparados en una intervención finalizada hace un año.
Más de 18.800 metros cuadrados de protección
La actuación forma parte del contrato de reasfaltado de los 11 kilómetros más antiguos de la Circunvalación, adjudicado por 18,7 millones de euros. Solo la impermeabilización del viaducto supone una inversión de 2,2 millones de euros.
Las obras consistirán en retirar parte del asfalto actual hasta alcanzar prácticamente la estructura de hormigón para instalar láminas asfálticas reforzadas de alta resistencia, diseñadas para impedir futuras filtraciones de agua.
En total se colocarán más de 18.855 metros cuadrados de material impermeabilizante en ambos tableros del viaducto, con equipos especializados trabajando en turnos de mañana y tarde-noche durante los siete días de la semana.
Desvíos de tráfico durante todo agosto
La complejidad de los trabajos obliga a mantener el cierre total de cada tablero las 24 horas del día mientras duren las labores de colocación, soldadura y posterior asfaltado.
El primer cierre comenzará el 2 de agosto en dirección norte. Quince días después se reabrirá esa calzada y se cerrará la correspondiente al sentido sur, con la previsión de recuperar la circulación antes de finalizar el mes.
El Cabildo prevé un impacto asumible
La planificación se ha diseñado tras un estudio de tráfico que concluye que agosto registra los menores volúmenes de circulación del año, con entre 5.000 y 10.000 vehículos menos al día respecto a otros meses.
Durante el cierre en sentido norte, los vehículos serán desviados principalmente por los túneles de San José y la Avenida Marítima. Cuando se actúe sobre el sentido sur, los desvíos se realizarán por los túneles de La Ballena, Julio Luengo y la GC-1.
Objetivo: garantizar la vida útil del viaducto
El Cabildo considera que esta actuación permitirá completar las intervenciones necesarias para asegurar la estabilidad de la infraestructura a largo plazo. Hidalgo destacó que el objetivo es dejar resueltos los problemas que afectaron al viaducto y garantizar su durabilidad durante las próximas décadas.
La institución insular recomienda planificar los desplazamientos con antelación, utilizar itinerarios alternativos y recurrir al transporte público siempre que sea posible mientras se desarrollen los trabajos.
