El Buque de Acción Marítima (BAM) Tornado, perteneciente a la Armada española y con base en Las Palmas de Gran Canaria, ha concluido una operación militar que incluyó el seguimiento de unidades navales rusas y posteriores labores de vigilancia en aguas del Archipiélago canario.
El Estado Mayor de la Defensa (EMAD) ha confirmado este martes 13 de octubre la finalización de las misiones desarrolladas por el Tornado y el patrullero Tagomago dentro de las Operaciones de Presencia, Vigilancia y Disuasión de las Fuerzas Armadas españolas.
Durante su despliegue, el buque con base en Gran Canaria participó en el seguimiento de unidades de la Armada de la Federación Rusa que transitaban por el mar de Alborán, el estrecho de Gibraltar y el golfo de Cádiz.
Posteriormente, y antes de regresar a su base en el Arsenal de Las Palmas, llevó a cabo nuevas actividades de vigilancia marítima en aguas de las Islas Canarias.
La comunicación oficial distingue ambas fases de la operación y no señala que los buques rusos hayan navegado por aguas canarias durante este despliegue.
Seguimiento a Rusia
El Tornado partió a finales de septiembre hacia aguas próximas a Ceuta con el objetivo de desarrollar una misión de seguimiento de unidades pertenecientes a la Armada rusa.
Según el Estado Mayor de la Defensa, los buques extranjeros se encontraban en tránsito por diferentes espacios marítimos de interés estratégico para España, entre ellos el mar de Alborán, el estrecho de Gibraltar y el golfo de Cádiz.
La vigilancia de estos movimientos forma parte de las actividades habituales de las Fuerzas Armadas para mantener el conocimiento de lo que sucede en los espacios marítimos de soberanía e interés nacional.
Las misiones permiten identificar y seguir el tránsito de unidades navales extranjeras, además de mantener una presencia militar que contribuya a la seguridad marítima.
El comunicado del EMAD no identifica los nombres ni las clases de los buques rusos vigilados, tampoco detalla las fechas exactas de los encuentros.
La información divulgada se limita a confirmar que el Tornado desarrolló estas funciones durante su despliegue de finales de septiembre y comienzos de octubre.
Regreso a Canarias
Una vez completada la fase de seguimiento en aguas peninsulares, el buque desarrolló nuevas labores de presencia, vigilancia y disuasión en el entorno marítimo de Canarias.
Esta parte de la misión se realizó antes de su regreso previsto al Arsenal de Las Palmas, donde se encuentra su base habitual.
Durante el despliegue, el Tornado también combinó sus actividades operativas con un programa de adiestramiento interno de la dotación.
Estas tareas forman parte de la preparación de la unidad antes del comienzo de su próxima certificación operativa.
El Estado Mayor de la Defensa considera que este tipo de misiones contribuye a mantener la capacidad de respuesta de las Fuerzas Armadas frente a situaciones que puedan afectar a los intereses nacionales.
La vigilancia marítima se desarrolla de manera permanente, tanto en el entorno de la Península como en los archipiélagos y otros espacios de interés estratégico.
Base en Las Palmas
El Tornado (P-44) es uno de los buques de acción marítima de la Armada española y tiene su base en el Arsenal Militar de Las Palmas de Gran Canaria.
Se trata del cuarto buque de la clase Meteoro, construido por Navantia en sus instalaciones de San Fernando, en Cádiz.
La unidad cuenta con una eslora de 93,90 metros y una manga de 14,20 metros.
Su diseño permite desarrollar diferentes misiones de vigilancia y seguridad marítima, con capacidad para operar durante periodos prolongados lejos de su puerto base.
Entre sus cometidos habituales figuran el control del tráfico marítimo, la vigilancia de espacios de interés nacional, la protección del tráfico mercante y la colaboración con otras instituciones del Estado.
También está preparado para participar en operaciones de lucha contra actividades ilícitas, asistencia humanitaria y respuesta ante determinadas situaciones de crisis.
La embarcación dispone de una cubierta de vuelo y un hangar que le permiten operar con medios aéreos compatibles con sus instalaciones.
Su presencia habitual en Gran Canaria convierte al Tornado en uno de los medios navales vinculados a la vigilancia y seguridad del entorno marítimo del Archipiélago.
Otra misión militar
El despliegue comunicado por Defensa también ha contado con la participación del patrullero Tagomago, aunque su actividad se desarrolló en una zona distinta.
Esta segunda unidad llevó a cabo misiones de vigilancia marítima en el mar de Alborán y aguas próximas a Melilla.
Antes de dirigirse a su puerto base en Málaga, realizó una escala en Melilla dentro de las actividades de presencia naval desarrolladas por la Armada.
Ambos buques han participado en operaciones destinadas a mantener la vigilancia de los espacios marítimos considerados de interés nacional.
Estas actividades están coordinadas dentro de la estructura operativa de las Fuerzas Armadas.
Vigilancia permanente
Las misiones se integran en las denominadas Operaciones de Presencia, Vigilancia y Disuasión (OPVD), que se desarrollan bajo el control operativo del Mando de Operaciones.
El Mando Operativo Marítimo, con sede en Cartagena, es el organismo encargado de planificar, conducir y efectuar el seguimiento de estas actividades en el ámbito marítimo.
Su responsabilidad incluye los espacios de soberanía, responsabilidad e interés nacional, con actuaciones que buscan detectar situaciones de riesgo, reforzar el conocimiento del entorno marítimo y facilitar una respuesta temprana cuando resulte necesario.
Estas operaciones forman parte de las actividades permanentes de las Fuerzas Armadas españolas.
Según explica el Estado Mayor de la Defensa, alrededor de 850 militares participan diariamente en operaciones permanentes, que abarcan los ámbitos terrestre, marítimo, aéreo, espacial y ciberespacial.
Papel de Canarias
El Archipiélago ocupa una posición geográfica relevante para la vigilancia de las comunicaciones marítimas atlánticas y de los espacios de interés nacional próximos a sus costas.
La presencia del Tornado en el Arsenal de Las Palmas permite disponer de una unidad preparada para desarrollar misiones de seguridad marítima desde Gran Canaria y participar en despliegues en otras zonas.
La operación comunicada ahora refleja precisamente esa doble capacidad: el seguimiento de unidades extranjeras en aguas próximas a la Península y las labores posteriores de vigilancia en Canarias.
Defensa no ha relacionado este despliegue con ninguna situación extraordinaria de amenaza en el Archipiélago ni ha comunicado incidentes durante el seguimiento de las unidades rusas.
La misión del Tornado se enmarca en las actividades de vigilancia que las Fuerzas Armadas mantienen de forma continuada para proteger los espacios marítimos de interés nacional.
Añadir AtlánticoHoy como fuente preferida de Google de forma gratuita
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.