Canarias miró este miércoles hacia Ceuta. Miles de personas salieron a la calle en distintos puntos del Archipiélago para mostrar su apoyo a la ciudad autónoma después de unas semanas de enorme tensión, en una movilización que adquirió en las Islas un significado particular. Pocos territorios españoles conocen tan de cerca lo que supone convivir con la presión migratoria y mantener a Marruecos permanentemente en el horizonte.
Las dos mayores concentraciones tuvieron lugar en las capitales canarias. Cerca de 5.000 personas se reunieron en Las Palmas de Gran Canaria y una cifra similar acudió a la convocatoria de Santa Cruz de Tenerife. También hubo movilizaciones en otros puntos del Archipiélago, entre ellos Telde.

Santa Ana, desbordada
En la capital de Gran Canaria, la imagen de la tarde estuvo en Vegueta. La Plaza de Santa Ana terminó desbordada y parte de los asistentes tuvo que ocupar sus alrededores. Centenares de banderas de España cubrieron uno de los espacios más reconocibles de la capital mientras se sucedían los aplausos, las muestras de solidaridad con Ceuta y los cánticos contra el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
La concentración transcurrió sin incidentes y contó con una notable presencia de dirigentes y cargos públicos del Partido Popular. Entre los asistentes estaban Manuel Domínguez, Poli Suárez, Jessica de León, Carlos Sánchez, Pepa Luzardo, Felipe Afonso y Miguel Ángel Ponce.

Darias, al margen
La movilización tuvo además una lectura política local. El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, presidido por la socialista Carolina Darias, se desmarcó de la convocatoria de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), que había llamado a los municipios españoles a expresar su solidaridad con Ceuta coincidiendo con el día de la ciudad autónoma.
La actitud fue distinta en Santa Cruz de Tenerife. El Ayuntamiento capitalino sí secundó la iniciativa de la FEMP y había llamado previamente a la ciudadanía a participar. La convocatoria institucional estaba fijada ante las puertas del consistorio, en la calle Viera y Clavijo, y reunió también a cerca de 5.000 personas.

Bandera de Ceuta
El respaldo institucional canario se extendió durante la jornada más allá de los ayuntamientos. El Gobierno de Canarias izó la bandera de Ceuta en sus sedes de Santa Cruz de Tenerife y Las Palmas de Gran Canaria como gesto de solidaridad con la ciudad autónoma. El Ejecutivo autonómico apeló precisamente a la "empatía" de Canarias con Ceuta por la crisis migratoria que ha atravesado en las últimas semanas.
No es una identificación difícil de explicar. Canarias lleva décadas situada en una de las principales fronteras migratorias del sur de Europa. La ruta atlántica, las llegadas de cayucos, la acogida de menores migrantes y las sucesivas crisis con Marruecos han convertido la inmigración en una cuestión que atraviesa la política y la sociedad de las Islas mucho más allá de los momentos de emergencia.

Relaciones con Marruecos
También Marruecos se contempla desde Canarias con una cercanía que es al mismo tiempo geográfica, económica y política. Lo que sucede en las relaciones entre Madrid y Rabat rara vez resulta ajeno al Archipiélago. Por eso la crisis de Ceuta ha encontrado un eco especial a más de mil kilómetros de la ciudad autónoma.
Cuando las concentraciones comenzaron a disolverse, las banderas españolas siguieron apareciendo durante un tiempo por las calles de Vegueta y por el centro de Santa Cruz. Canarias había enviado su mensaje a Ceuta desde dos plazas distintas y con matices políticos diferentes, pero con una imagen prácticamente idéntica: miles de personas reunidas en las dos capitales para decir que la ciudad autónoma no está sola.

Añadir AtlánticoHoy como fuente preferida de Google de forma gratuita
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.
