El Gobierno de Canarias reclamó este martes ante el Parlamento Europeo un reconocimiento específico de la realidad de las regiones ultraperiféricas (RUP) en las políticas europeas de transporte y turismo, al considerar que la conectividad aérea y marítima es esencial para garantizar el desarrollo económico y social de estos territorios.
Durante su intervención en la Comisión de Transporte y Turismo del Parlamento Europeo, el viceconsejero de Turismo, José Manuel Sanabria, defendió la necesidad de mantener y ampliar las excepciones para las RUP en el Régimen de Comercio de Derechos de Emisión (ETS) y de permitir ayudas públicas que faciliten la apertura de nuevas rutas aéreas.
Penalización
Sanabria defendió una estrategia turística europea que genere beneficios para la población local y mejore la calidad de vida de los residentes, más allá del crecimiento del número de visitantes. Las políticas turísticas deben favorecer el bienestar de las comunidades locales, la protección del patrimonio natural y cultural y un desarrollo equilibrado de los destinos. "El turismo es un motor de crecimiento, empleo y cohesión social, pero también debe proteger el bienestar de los residentes y preservar el patrimonio natural y cultural de nuestros territorios", afirmó.
El representante del Gobierno canario alertó de que la aplicación de determinadas medidas ambientales europeas puede situar a Canarias en desventaja frente a otros destinos competidores fuera de la Unión Europea. El viceconsejero hizo hincapié en que "si el ETS no puede acompañarse de combustible sostenible disponible en las regiones ultraperiféricas, no estamos ante una transición justa, sino ante una penalización unilateral para nuestros territorios".
Infraestructura esencial
Sanabria añadió que las aerolíneas asumen actualmente los costes derivados de las emisiones de carbono, aunque esta situación podría afectar a la competitividad futura del Archipiélago. "Cuando el ciclo de alta demanda se normalice, las aerolíneas asignarán su capacidad en función de la rentabilidad relativa y Canarias compite con destinos que no soportan estos costes adicionales", indicó.
Subrayó que la conectividad aérea y marítima debe entenderse como una infraestructura esencial para la vida en las islas y no como un servicio ordinario del mercado. "Sin aviones y sin barcos no hay turistas, no hay residentes, no hay mercancías y no hay islas viables".
Competencia desigual
Además, reclamó que la normativa europea mantenga las ayudas públicas para impulsar nuevas conexiones aéreas con las regiones ultraperiféricas, al considerarlas fundamentales para mejorar la accesibilidad y diversificar los mercados emisores.
En relación con el transporte marítimo, el viceconsejero advirtió de una situación de competencia desigual entre puertos comunitarios y de terceros países, ya que las rutas dentro de Europa asumen el 100% del coste de las emisiones, frente al 50% en conexiones extracomunitarias. Alertó de que esta diferencia ya está provocando el desvío de tráfico hacia puertos africanos.
Impacto economía y empleo
"Una misma norma no puede generar competencia desleal entre puertos europeos y extracomunitarios", señaló. Agregó que, de mantenerse esta tendencia, las emisiones no se reducirán, sino que se trasladarán, con impacto en la actividad económica y el empleo europeo.
El viceconsejero de Turismo recordó que Canarias es la región ultraperiférica más poblada de la Unión Europea, con más de 2,2 millones de habitantes, y que el turismo constituye un pilar estructural de su economía, con alrededor del 38% del PIB y el 40% del empleo, por lo que reclamó una mayor atención a las necesidades de los territorios insulares en la futura Estrategia Europea de Turismo Sostenible, y defendió que las políticas turísticas deben generar beneficios para la población local.
Desafíos
"El turismo es un motor de crecimiento, empleo y cohesión social, pero también debe proteger el bienestar de los residentes y preservar el patrimonio natural y cultural de nuestros territorios", aseguró.
Además, advirtió de desafíos como la presión sobre la vivienda, las infraestructuras compartidas y la dependencia del empleo estacional, y defendió la necesidad de políticas que mejoren la calidad de vida de los residentes y refuercen la resiliencia de las comunidades locales.
Turismo regenerativo
El viceconsejero apostó por avanzar hacia modelos de turismo regenerativo capaces de restaurar los ecosistemas y mitigar la presión sobre el territorio. "El turismo que no cuida a quien vive en el destino no es sostenible, se convierte en un sector extractivo", indicó, para defender también una gobernanza multinivel real, con participación efectiva de las administraciones regionales y locales en el diseño e implementación de las políticas turísticas europeas, avanzando hacia una mayor cogobernanza.
Como conclusión, Sanabria pidió que las futuras decisiones europeas tengan en cuenta las particularidades de las regiones ultraperiféricas e incidió en que la igualdad entre territorios no implica aplicar las mismas soluciones a realidades diferentes. "Las islas europeas no son la periferia de Europa, son una parte esencial de su patrimonio, su economía y su proyección exterior. Solo necesitamos que las reglas europeas no nos sitúen en desventaja frente a quienes no están obligados a cumplirlas", concluyó.