Barcos de guerra marroquíes entraron este verano en aguas de Ceuta mientras más de 80.000 migrantes cruzaban la frontera con España. La respuesta de España no se hizo esperar: movilizó el Buque de Acción Marítima (BAM) Rayo y tras varios días la tensión se disipó. El suceso deja a Canarias con la guardia alta por su cercanía geográfica con el reino alauita.
Nada más conocerse la incursión marroquí en el mar ceutí hay una palabra que se ha repetido sin cesar: guerra híbrida. El término hace referencia a pequeñas actuaciones prebélicas que sirven para observar la respuesta y estudiar la posible reacción del oponente. Lo que se conoce en términos militares como “zona gris”. Lo que se busca es desestabilizar al otro.
Días de tensión
“Marruecos está llevando a cabo una campaña sistemática de utilización de la guerra híbrida, de jugar un poco en tierra de nadie para no declarar de manera explícita un conflicto armado”, afirma Martín González, doctor en Medicina, Seguridad y Derecho en declaraciones a este periódico. “Sirve para testar y tomarnos el pulso”, apostilla el experto.
La presencia marroquí en aguas de Ceuta derivó en el envío del BAM Rayo —como publicó Atlántico Hoy—. Aquel fue un contexto de máxima tensión como ha admitido el presidente del Gobierno central, Pedro Sánchez. Pese a todo, no se conoció la información hasta que fue publicada adelantada por el periódico El País este lunes, el día de la Fiesta Nacional.
“Indicios sólidos”
González, que también es analista de Inteligencia, Seguridad y Defensa, sostiene que hay “demasiados indicios sólidos” que permiten orientar el análisis hacia “quién está detrás” de la entrada masiva de personas a la ciudad autónoma en pocos días. “Que la Marina de Guerra de Marruecos esté en aguas españolas ese mismo día dice mucho”, pone sobre la mesa.
Indica que lo acaecido en los últimos meses deja una lectura evidente sobre las ansias marroquíes de expandirse. “Nos sirve para poner de manifiesto que la ambición expansionista de Marruecos es obvia. Están reclamando Ceuta, Melilla, Andalucía y también Canarias, a pesar de que nunca han tenido soberanía ni posesión sobre estos territorios”, cuenta.
“Invasión híbrida”
González expone que lo sucedido fue una “invasión híbrida”. Recuerda que fueron días donde murió gente mientras nadaba y que “la gendarmería marroquí alentaba a la gente a entrar y descargaba camiones”. “Cuando empiezas a ver todas las evidencias y los indicios que se suceden de manera continua y coherente, las pruebas son sólidas”, subraya también.
Para el experto la clave está en evaluar las capacidades que tiene España y los medios del Gobierno para responder ante cualquier eventualidad, ya sea en Canarias, Ceuta, Menorca, en Almería o en otras costas cercanas. Bajo su punto de vista, el Estado tiene capacidad suficiente, pero cuesta su disposición por la “pleitesía al reino de Marruecos”.
Productos de inteligencia
El analista de Inteligencia, Seguridad y Defensa lamenta que, por ejemplo, se envíe a las Fuerzas Armadas a colaborar con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado sin el respaldo de ser agentes de la autoridad para apoyar con eficacia al destacamento policial.
Se muestra muy crítico también con la falta de transparencia por parte del Gobierno de España al no informar de todo como se comprometió y asegura que no todo debe pasar por informes de inteligencia —después de que ministros o tertulianos hayan insistido en que no los hubo en un primer momento—. Pone el foco en el término “producto de inteligencia”.
¿Qué es un producto de inteligencia? Se trata de un mensaje con la información pertinente y precisa en cualquier formato y trasladado al presidente del Gobierno para que tenga la información exacta, precisa y resumida. El objetivo es que pueda tomar la decisión correcta.
La OTAN
En cualquier caso, Canarias sigue —y seguirá— estando a apenas 100 kilómetros de Marruecos, una realidad geográfica indiscutible que trae consigo la pregunta del millón: ¿existe algún riesgo de sufrir una operación marroquí de guerra híbrida? ¿Deben las Islas estar atentas?
González responde que el Archipiélago se encuentra en una situación de mucha más tranquilidad y calma. “No es solamente porque estamos en la OTAN, sino también porque no existe una frontera terrestre con Marruecos”, destaca.
Derecho internacional
Incide en que el artículo 5 de la OTAN establece la defensa colectiva ante un ataque contra un aliado, mientras que el artículo 4 permite las consultas cuando un aliado considera amenazada su seguridad. “No obstante, la respuesta concreta depende de las circunstancias y de las decisiones que se adopten”, resalta.
Resume el problema en que “el derecho internacional ha saltado por los aires”. Indica que existe incertidumbre porque “cualquier detonante puede desequilibrar la balanza en una dirección u otra”.
Todo en un momento donde el contexto internacional está muy condicionado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump; el presidente de China con Taiwán; y la guerra de Ucrania.
Canarias y las capacidades
González resalta que Canarias tiene la ventaja de no compartir una frontera terrestre con Marruecos, lo que dificulta una operación híbrida sobre una presión directa en la frontera terrestre.
“Además, Canarias tiene muchas capacidades: contamos con la Armada, el Ejército del Aire y el Ala 46 en Gando, con aviones de combate. Pero vuelvo a insistir en que hay dos cuestiones indisociables: las capacidades materiales y técnicas de respuesta y la disposición del Gobierno a utilizarlas”, reflexiona.
“Si no tenemos capacidades, estamos vendidos. Si tenemos capacidades, pero no hay disposición para utilizarlas, también. Para mí, esa es la clave hoy en día”, concluye.
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