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Yone Caraballo, diputado en el Parlamento de Canarias por Nueva Canarias.

Yoné Caraballo (NC): "Es triste, pero me representa más Rufián que Clavijo o Teodoro Sosa"

El diputado de Nueva Canarias y candidato al Cabildo de Lanzarote defiende una moratoria turística, apuesta por limitar el crecimiento de la isla y reclama un frente amplio del nacionalismo progresista canario

El diputado de Nueva Canarias (NC) en el Parlamento autonómico, Yoné Caraballo, ha dado un paso al frente y será el candidato de su formación a la presidencia del Cabildo de Lanzarote en las próximas elecciones de 2027.

En esta entrevista, el nacionalista plantea una moratoria turística para impedir la construcción de nuevas camas hoteleras, aboga por endurecer la fiscalidad contra la especulación inmobiliaria y reclama recuperar el modelo territorial inspirado por César Manrique.

También analiza la situación del Hospital Insular, el futuro de la gestión del agua y la reconfiguración del nacionalismo canario. Un escenario en el que defiende un frente amplio de la izquierda y marca distancias con Coalición Canaria y Primero Canarias.

[Pregunta] Será el candidato de Nueva Canarias al Cabildo de Lanzarote en las próximas elecciones. Es una las islas que crece más en población, unto a Fuerteventura, sobre todo por la llegada de ciudadanos extranjeros. ¿Qué le da más vértigo? ¿Que colapsen los servicios o que los jóvenes tengan que marcharse por el precio de la vivienda y la falta de oportunidades?

[Respuesta] Ambas cosas, porque están relacionadas. Hay que parar ya. No se puede seguir a este ritmo de crecimiento. Lanzarote, a diferencia de Fuerteventura, tiene un territorio mucho más pequeño y la presión demográfica se nota mucho más.

No podemos seguir construyendo hoteles que generen un efecto llamada para atraer trabajadores que luego no tienen dónde vivir. Eso es lo que está ocurriendo ahora mismo. No tenemos agua en muchos pueblos, no hay vivienda y los jóvenes no pueden independizarse.

¿Cómo hay que enfrentar estos problemas?

Hay que ser valientes y gobernar para la mayoría social, no para cuatro o cinco interesados. Tenemos que poner límites al crecimiento y hacerlo ya. Hay que frenar esta locura, creo que con cuatro millones de visitantes tenemos suficiente para que coma todo el mundo en esta isla.

La gente viene a Lanzarote por lo especial, que es el territorio y sus paisajes. Sin eso estamos perdidos porque nos convertimos en un destino más como las islas griegas, Ibiza o cualquier otro territorio masificado de turismo barato.

Uno de sus propósitos es recuperar la Isla para devolverle el protagonismo a la sociedad lanzaroteña. Pero la pregunta que quizás se hacen muchos es: ¿quién se lo ha robado?

Creo que la responsabilidad es de la clase política. No hemos estado a la altura ni al lado de la gente y, sobre todo, hemos dejado de escuchar el mensaje que César Manrique lanzó hace más de treinta años. Pero no estuvo solo. También tuvo al presidente del Cabildo Pepín Ramírez, que creyó en sus ideas y le dio la oportunidad de desarrollarlas.

Yoné Caraballo, diputado de Nueva Canarias (NC) / NUEVA CANARIAS

¿Se ha olvidado su discurso?

Manrique ya nos advirtió de que el desarrollo turístico debía mantenerse en equilibrio con la sostenibilidad de la isla y con la calidad de vida de quienes vivimos aquí. Se está cumpliendo todo lo que avisó. Hemos crecido sin tino y de forma irresponsable. Durante mucho tiempo se ha hecho política pensando en cuatro años de mandato y no pensando a futuro.

¿El mayor hándicap de Lanzarote es que falta planificación?

Tenemos un Plan Insular de Ordenación completamente desfasado, con más de treinta años, que sigue marcando el desarrollo de la isla y que todavía permite justificar nuevas camas turísticas. Pero cuando una isla está tensionada y con las infraestructuras al límite, alguien debe poner freno con una moratoria.

Hoy tenemos centros de salud colapsados, un hospital que ya no responde a la población actual, colegios con barracones y servicios públicos saturados. No puede ser que haya familias que no tengan agua para lavar la cara a sus hijos antes de ir al colegio o negocios que sirvan el café en vasos de cartón porque no tienen agua para fregar, mientras las piscinas de todos los hoteles permanecen llenas. 

¿La Isla ha colapsado?

No creo que haya colapsado todavía, pero estamos muy cerca. Lo expliqué el otro día con una imagen: es como ver desde un balcón un coche que viene a toda velocidad y si no frena rápido se va a estampar. De momento no hemos colapsado, pero como sigamos a este ritmo, en diez años la isla será irreconocible.

Una de sus propuestas es implantar una moratoria turística y no permitir una cama hotelera más. Si eso sale adelante, es probable que la patronal intente evitarlo. ¿Cree posible alcanzar un acuerdo con los empresarios?

Sí. Yo creo que a todos nos interesa. La planta hotelera puede renovarse y modernizarse. Todavía existen muchos complejos muy antiguos que necesitan actualizarse y el propio sector sabe que el turista es cada vez más exigente.

Turistas en Lanzarote / EFE - CARLOS DE SÁA

¿Cree que los empresarios están sensibilizados con el tema?

Los empresarios también son conscientes de la situación. El último gran hotel que se abrió en Playa Blanca tuvo enormes dificultades para encontrar trabajadores. Llegaron incluso a ofrecer 50 euros a quien llevara personal para cubrir las vacantes.

En municipios como Playa Blanca la vivienda está tan tensionada que muchos trabajadores no pueden permitirse vivir allí. Por eso creo que es posible buscar una salida pactada. Ya hubo una moratoria turística en Veneguera durante el gobierno presidido por Román Rodríguez y no se pagó un duro a la justicia. Se justificó la situación por cómo estaba en ese momento el sur de Gran Canaria.

Pero hoy existe un factor que entonces apenas tenía peso: la vivienda vacacional. ¿No existe el riesgo de que limitar la construcción hotelera impulse todavía más ese fenómeno? ¿No será ponerle puertas al campo?

Lo que hay que hacer es regular bien la vivienda vacacional. El problema es que el Gobierno de Canarias la ha regulado pensando en los grandes propietarios y no para la gente de aquí que lleva toda la vida trabajando con sudor y lágrimas para tener un apartamento, sacar un alquiler y mandar a sus hijos a estudiar a la universidad.

No hay que poner facilidades a los grandes tenedores que vienen de fuera y compran un edificio de hasta 20 apartamentos para alquilarlos como vivienda vacacional.

También ha dicho que quiere "freír a impuestos" a los especuladores. Sumado a la moratoria turística, parece una declaración de intenciones contra determinados intereses económicos. ¿Ha echado en falta durante estos años que alguien se enfrente a los poderosos en Lanzarote?

Sí, soy consciente de que eso me va a generar enemigos. Pero cuando uno se presenta a unas elecciones tiene que decidir para quién quiere gobernar. Yo quiero hacerlo para la mayoría social de Lanzarote, para la clase obrera. Mi obligación, igual que ahora en el Parlamento de Canarias, es representar a quien lo está pasando mal.

Cuando haces política para la mayoría, haces enemigos que quieren seguir obteniendo beneficios a costa del territorio, de la calidad de vida de la población o nuestro patrimonio paisajístico. Y ahí sí que me van a tener enfrente y va a ser muy difícil el desgaste que pueda tener, pero yo lo voy a intentar con el equipo de hombres y mujeres que tenga al lado.

Imagen de una vivienda vacacional en Canarias / EFE

¿Quizás en algún momento se arrepienta y querrá volver al ámbito sanitario?

Echo de menos mi profesión, yo soy enfermero de vocación y llevo apenas tres años en política. Entré porque veía desde dentro que muchas cosas podían mejorarse con voluntad política. Me gustaría continuar con mi vocación de servicio público, pero ya desde las instituciones gestionando algo tan importante como es el Cabildo.

Fernando Clavijo ha dicho que el Hospital Insular de Lanzarote tendrá un futuro distinto al de ahora porque debe mejorarse. ¿Confía en el Gobierno de Canarias?

No, ¿cómo voy a confiar? Yo no confío en el Gobierno de Canarias, ni en CC ni en Fernando Clavijo. En un pleno advertí que el Hospital Insular corre el riesgo de perder su función actual y pasar a ser una residencia para mayores. No han sido claros durante este tiempo, se excusan en planes directores y boberías que no tienen lógica.

Especialistas en geriatría han advertido que se pone en peligro el modelo, es el único hospital de Canarias monográfico de geriatría. Si al final construyen una residencia, en la zona de la marina de Arrecife una plaza no va a costar 2.000 o 3.000 euros, sino que puede llegar a los 4.000 porque está en un enclave único. Será una residencia de alto standing.

Usted sostiene que el Hospital Insular no es un gasto, sino una necesidad. ¿Por qué cree que Lanzarote debe mantener un hospital geriátrico propio y no integrar ese servicio como una planta más del Hospital Molina Orosa? 

No es una loza para el sistema sanitario, es una necesidad. Porque ese es el futuro modelo de la geriatría y de los cuidados. Si Gran Canaria cuenta con un hospital monográfico Materno-Infantil, ¿por qué Lanzarote no puede tener un hospital monográfico de geriatría? Nosotros no estamos en contra de trasladar temporalmente la actividad, pero con la garantía de que se va a volver.

El agua sigue siendo uno de los grandes problemas de Lanzarote con cortes de suministro, averías constantes y una red obsoleta. ¿Qué ha fallado para llegar a esta situación?

El agua es el mejor ejemplo de lo que ha pasado en Lanzarote durante las últimas décadas. Tenemos unas infraestructuras hidráulicas que se diseñaron para una isla de unos 70.000 u 80.000 habitantes y hoy abastecen a una población que prácticamente se ha duplicado.

Ese crecimiento no ha ido acompañado de las inversiones necesarias. En zonas como el norte de la isla, donde además ha aumentado la actividad turística, las tuberías sufren cambios de presión constantes y en lugares como La Graciosa hace unos años se rompía cada dos por tres.

Reunión del Consorcio de Agua de Lanzarote. / CEDIDA

¿Ha echado falta una mayor fiscalización?

A eso hay que sumar los incumplimientos de Canal Gestión, pero también la irresponsabilidad de la parte pública por no haber sido capaz de fiscalizar esa gestión durante todos estos años. 

El Cabildo ha iniciado el proceso para recuperar la gestión del ciclo integral del agua.

Ahora estamos en una situación en la que se hacen los superhéroes y le secuestran el servicio a Canal Gestión. Pero ahora nos enfrentamos a un riesgo judicial, esta es una empresa muy poderosa de Madrid y a ver si ahora no salimos perdiendo los conejeros teniendo que pagar costas judiciales o cualquier tipo de sanciones. Me genera incertidumbre, creo que debería haberse dado una salida pactada.

También hay otro reto fundamental: el modelo energético.

Hoy cerca del 30% del combustible que se consume en Lanzarote se destina únicamente a desalar agua. Uno de los mayores retos que tiene la Isla es la penetración en energías renovables. Lanzarote es una isla con un territorio muy protegido y los lanzaroteños debemos decidir dónde pueden instalarse molinos o plantas fotovoltaicas y dónde no.

Hablemos de política. Usted llegará como candidato al Cabildo en un momento en el que el nacionalismo canario está en ebullición: la ruptura de Nueva Canarias, el nacimiento de Primero Canarias, Coalición Canaria gobernando en varias instituciones y el acercamiento de Drago a los de Teodoro Sosa. ¿Cuál es su estrategia para hacerse un hueco en este escenario?

Lo que me hace gracia del debate sobre el nacionalismo es que mucha gente dice que no es de izquierdas ni de derechas, sino que simplemente es nacionalista. Yo no comparto esa idea. Cuando una persona dice que no es de izquierdas ni de derechas, es de derechas.

Yoné Caraballo, diputado de Nueva Canarias (NC) / NUEVA CANARIAS

¿Qué es para usted el nacionalismo?

Para mí el nacionalismo no consiste solo en defender esta tierra con una bandera canaria y decir que como papas arrugadas o sancocho. También es defender a la mayoría social de Canarias. ¿De qué me vale a mí ser nacionalista, hablar de la momia guanche o de la piña del hierro, si después cuando gestiono lo público no escucho a la ciudadanía y me intento cargar un hospital insular?

¿De qué vale el nacionalismo si hago política de alquiler vacacional para ricos o si no soy capaz de parar el crecimiento demográfico de estas islas y de poner una tasa turística que revierta el desgaste por los residuos?

¿Qué análisis hace del nacionalismo actual?

Está claro que hay un nacionalismo de izquierdas y otro de derechas. Ahora mismo también nos sorprende la deriva de Drago Canarias. No sé qué está pasando, pero hay unos mensajes muy peligrosos con lo de "primero los de aquí". Es muy parecido al de prioridad nacional de Vox. Es la deriva que hay en toda Europa y Estados Unidos.

¿No lo representa ese discurso?

Es triste que yo me sienta más representado con las ideas de Esquerra Republicana o el BNG que por Coalición Canaria o Teodoro Sosa con Primero Canarias.

¿Aunque Esquerra o el BNG no sean canarios?

Me veo más identificado con Rufián que con Clavijo o Teodoro Sosa. Lo vemos en País Vasco o Cataluña: Junts sería capaz de pactar con Vox, pero estoy seguro que Esquerra no.

Gabriel Rufián, diputado de ERC / EFE

Entonces, ¿la línea roja de Nueva Canarias está clara?

Nosotros seríamos incapaces de formar parte de un gobierno con Vox o de apoyar un Ejecutivo que dependiera de la extrema derecha. De hecho, hemos sido el único grupo parlamentario que ha votado en contra de todas las iniciativas que ha presentado Vox durante esta legislatura.

¿Cuál es su hoja de ruta?

Ahora estamos trabajando para unir a las fuerzas progresistas de Canarias: Lanzarote en Pie o Tenerife Sí se Puede. Queremos construir un frente amplio de la izquierda canaria para hacer frente tanto al fascismo de Vox como a la derecha canaria de Coalición Canaria, Primero Canarias y, por lo que se está viendo, de Drago, que también está acercándose mucho a ese lado del nacionalismo.

Coalición Canaria y Primero Canarias ya han empezado a cerrar acuerdos electorales. ¿Temen en NC quedarse fuera del tablero?

No. Te diría justo lo contrario: quienes deberían preocuparse son ellos, Teodoro Sosa y Clavijo, de que unamos a la izquierda canaria. Estoy convencido de que ese espacio progresista en el nacionalismo existe, lo que pasa es que está huérfano. La gente no cambia de ideología de un día para otro. 

En unas elecciones generales estoy seguro de que una candidatura unitaria podría quitarle un diputado a la derecha canaria en la provincia de Las Palmas. Y en Tenerife también porque hay una mayoría de votos tanto de Izquierda Unida, Sumar o Podemos que estarían ahí disputándose un diputado por esa provincia.

¿Cómo ve los acercamientos de CC y Primero Canarias?

Yo lo supe hace dos años. Incluso se lo dije a Teodoro Sosa en una ejecutiva de Nueva Canarias. Me llamaba mucho la atención la cantidad de visitas que Fernando Clavijo hacía a Gáldar y ya había diputados que nos advertían de que se estaban produciendo contactos por parte de algunos alcaldes.

Teodoro Sosa, alcalde de Gáldar. / AH

¿Qué se les pasó por la cabeza en aquel momento?

Nosotros pensamos: “Será que van a ir con CC”. Han pasado casi dos años y no es que vayan a ir con Coalición a las generales, sino que también ya se está viendo cómo van a ir juntos, incluso hasta las locales como en Arucas. Además, ellos [Primero Canarias] solos no van a ningún lado.

¿Qué va a pasar en Gran Canaria?

Lo que tendrán que explicar es cómo un proyecto que nace en Gran Canaria acaba aliado con quienes durante décadas representaron el modelo político de ATI en Tenerife. Gran Canaria siempre ha tenido una tradición de nacionalismo progresista y de izquierdas, desde la época de ICAN, y habrá que explicar ese giro a mucha gente que siempre ha defendido ese espacio político.

A mí me da mucha pena por Gran Canaria, porque creo que ha sabido adaptarse mejor al crecimiento demográfico que Tenerife, especialmente bajo el liderazgo de Antonio Morales, que, en mi opinión, ha sido el mejor presidente que ha tenido el Cabildo de Gran Canaria en democracia.