El portavoz del Grupo Parlamentario Socialista, Sebastián Franquis, ha defendido este martes en el Pleno de la Cámara regional la regularización administrativa extraordinaria de personas migrantes aprobada por el Gobierno de España, y ha reclamado al presidente de Canarias, Fernando Clavijo, “claridad” a la hora de posicionarse sobre este proceso: “solo hay dos caminos, dignidad o explotación”.
Franquis intervino en una pregunta a Presidencia del Gobierno sobre si el Ejecutivo autonómico considera positiva para los intereses de Canarias esta regularización, donde destacó la necesidad de avanzar en esta medida, subrayando que se trata de una iniciativa “necesaria” para los intereses económicos, sociales y laborales del Archipiélago.
Para el portavoz socialista, se trata de un debate que, a su juicio, “no admite ambigüedades”, al tratarse de una realidad ya presente en la sociedad canaria. “Hablamos de personas que ya viven y trabajan en nuestras islas, que forman parte de nuestro tejido productivo y social, aunque algunos prefieran seguir ignorándolo”, afirmó.
Reclamo a Clavijo
Reclamó a Clavijo que se posicione ante una medida respaldada por empresarios, sindicatos y la sociedad civil: “Esperemos que esté al lado de las personas y no de su socio de gobierno”.
También defendió que la regularización cuenta con una sólida legitimidad social, política y económica.
En el ámbito social, recordó que la iniciativa nace del respaldo de más de 700.000 firmas a través de una Iniciativa Legislativa Popular, así como del apoyo de más de 900 asociaciones y de la Iglesia católica. “Es una demanda que emerge desde la sociedad civil y que responde a una realidad incontestable”, señaló.
En el plano político, destacó que la toma en consideración de la medida obtuvo un respaldo mayoritario en el Congreso de los Diputados, con 310 votos a favor y el único rechazo de Vox. Sin embargo, criticó que su tramitación se encuentre actualmente bloqueada “por el Partido Popular (PP) y la ultraderecha”.
Argumentos económicos
Franquis hizo hincapié en los argumentos económicos que sustentan la regularización, como el apoyo del empresariado canario, que considera esta medida clave para garantizar la sostenibilidad de sectores estratégicos como el turismo, la construcción, la agricultura y los cuidados.
“Existe una falta evidente de mano de obra, y esta regularización contribuirá a combatir la economía sumergida y a asegurar una competencia leal entre empresas”, explicó.
Asimismo, resaltó el respaldo de los sindicatos, que ven en la regularización una herramienta fundamental para luchar contra la explotación laboral, mejorar los salarios y reforzar los derechos de las personas trabajadoras. “Regularizar significa dignificar el empleo y fortalecer la cohesión social”.
Además, apeló al posicionamiento del propio Consejo Asesor del Gobierno de Canarias, que, según indicó, ha señalado la necesidad de esta medida para el Archipiélago. “Estamos ante un amplio consenso económico y social en Canarias, no ante una decisión ideológica”, insistió.
En este sentido, planteó directamente al presidente Clavijo si considera positiva esta regularización para los intereses de Canarias y le instó a posicionarse “del lado de ese consenso o del lado de quienes bloquean y frenan soluciones”.
Franquis desmintió que la regularización incentive la migración. “No crea el fenómeno migratorio; lo que hace es sacarlo de la economía sumergida, ordenarlo y hacerlo legal”, sostuvo, y recordó que las personas migrantes ya desempeñan un papel esencial en la economía canaria.
El portavoz socialista subrayó que la regularización tendría efectos positivos directos en las cuentas públicas y en el sistema de protección social, al incrementar la afiliación a la Seguridad Social y los ingresos públicos. “Se trata de construir una economía más fuerte, más justa y más ordenada”, afirmó.
Apelación histórica
Por su parte, apeló a la historia migratoria de Canarias para reforzar su mensaje. “Esta tierra sabe lo que es emigrar, empezar de cero y recibir una oportunidad”, recordó.
Por ello, defendió que la regularización no solo es positiva, sino imprescindible: “Es necesaria para ordenar, proteger, crecer y defender la dignidad de las personas. Y eso es exactamente lo que Canarias necesita”.
