El consejero de Política Territorial, Cohesión Territorial y Aguas del Gobierno de Canarias, Manuel Miranda, afirmó este martes que el llamado "Decreto Canarias" aportará “certezas ante un posible incremento de los costes energéticos vinculados a la producción de agua" en el archipiélago.
El responsable autonómico advirtió de que la escalada de tensiones en Oriente Medio "podría provocar un aumento del precio de la energía", un factor especialmente sensible en las Islas, "donde una parte importante del abastecimiento de agua depende de la desalación", aseguró.
Materializar compromisos
El decreto, recoge la Consejería en un comunicado, pretende según Miranda "aportar estabilidad financiera al sistema hídrico canario y materializar compromisos recogidos en el Estatuto de Autonomía, la Agenda Canaria y el presupuesto prorrogado de 2023". En concreto, la medida "busca consolidar una inversión de 20 millones de euros en obras hidráulicas y establecer una compensación de 50 millones para cubrir los costes energéticos asociados a la producción de agua", subrayó.
Miranda realizó estas declaraciones durante la jornada "Canarias: Hacia una gestión del agua moderna y resiliente", celebrada en Las Palmas de Gran Canaria con motivo del Día Mundial del Agua. En este contexto, subrayó que el archipiélago "no puede depender de las condiciones climáticas para garantizar su agua".
Inestabilidad
El consejero señaló además que los conflictos y la inestabilidad en otras regiones del planeta "tienen repercusiones directas en los mercados energéticos y en los costes de producción de recursos esenciales". A su juicio, esta situación, unida a lo que calificó como "una falta de sensibilidad del Estado hacia las singularidades de Canarias en materia hídrica", hace necesario que el ‘decreto Canarias’ salga adelante "para garantizar las inversiones previstas y compensar el previsible encarecimiento energético de la producción de agua".
Miranda destacó también que la planificación impulsada desde 2023 "está permitiendo poner en marcha obras estratégicas en todas las islas", al tiempo que reivindicó el papel "de la innovación para construir un sistema hídrico más resiliente". En este sentido, puso en valor "la colaboración de universidades, centros de investigación, empresas y gestores públicos y privados vinculados al sector del agua en Canarias".
