La política canaria parece condenada a repetir una de sus paradojas favoritas: ganar no siempre significa gobernar. Ocurió en 2023, cuando el PSOE fue la fuerza más votada pero terminó desalojado del Ejecutivo autonómico, y podría volver a suceder en 2027. El primer Observatorio Electoral de Canarias, elaborado por el Gabinete Canario de Estudios de Mercado y Opinión Pública para Atlántico Hoy, refleja un escenario en el que los socialistas seguirían encabezando las urnas, pero donde el bloque formado por Coalición Canaria, Partido Popular y Agrupación Herreña Independiente, con el respaldo de Agrupación Socialista Gomera (ASG), conserva opciones reales de mantener el poder.
La encuesta, realizada entre el 19 y el 25 de mayo de 2026 mediante 1.639 entrevistas distribuidas por todas las islas, ofrece una fotografía especialmente interesante porque llega en un momento de máxima tensión política entre Canarias y el Gobierno central. Los conflictos por la distribución de menores migrantes, las discrepancias sobre financiación autonómica o episodios recientes como la gestión del buque afectado por un brote de hantavirus han alimentado durante meses el enfrentamiento entre el Ejecutivo de Fernando Clavijo y La Moncloa.
¿Desgaste socialista?
Ese contexto coincide además con una etapa especialmente complicada para el PSOE a nivel nacional. Los escándalos de corrupción que afectan al partido de Pedro Sánchez proyectan inevitablemente una sombra sobre las siglas socialistas en todo el país. Sin embargo, el sondeo refleja que Ángel Víctor Torres mantiene una notable capacidad de resistencia política. No sólo sigue siendo el dirigente preferido por los canarios para ocupar la Presidencia autonómica, sino que además el PSOE conserva la primera posición electoral.
La cuestión es que esa victoria sería insuficiente.
Según la estimación del Observatorio Electoral, el PSOE obtendría entre 21 y 24 diputados, una cifra prácticamente calcada a la actual. Coalición Canaria y AHI sumarían 21 escaños, el Partido Popular alcanzaría entre 15 y 16, Vox crecería hasta una horquilla de 7 a 9 diputados y ASG conservaría sus tres representantes gomeros.
La consecuencia es evidente: el bloque que hoy gobierna podría volver a reunir una mayoría parlamentaria suficiente para continuar en el poder, incluso aunque el PSOE vuelva a ser el partido más votado.
Gobierno suspendido, gobierno que aguanta
Quizá el dato más llamativo de toda la encuesta sea la distancia entre la valoración ciudadana del Ejecutivo y sus perspectivas electorales.
El 48,1% de los encuestados considera mala o muy mala la gestión del Gobierno de Canarias, frente a apenas un 21,8% que la aprueba. Otro 27,3% la define como regular.
En términos estrictamente demoscópicos, se trata de un resultado claramente negativo. Casi uno de cada dos ciudadanos censura la actuación del Ejecutivo autonómico. Sin embargo, ese desgaste no se traduce en un hundimiento electoral.
La explicación parece encontrarse en la ausencia de una alternativa capaz de capitalizar completamente el descontento. El PSOE mantiene su liderazgo, pero no logra ampliar significativamente su espacio. Coalición Canaria pierde algo de impulso respecto a 2023 en algunas islas, pero conserva una estructura territorial extraordinariamente sólida. El PP mantiene posiciones. Y Vox emerge como el principal receptor del voto de protesta dentro del bloque conservador.
El terremoto de Nueva Canarias
Si existe un auténtico damnificado en esta encuesta, ese es Nueva Canarias.
La formación fundada por Román Rodríguez aparece al borde de la desaparición parlamentaria tras décadas siendo uno de los actores centrales de la política autonómica.
En Gran Canaria, donde tradicionalmente concentró su fortaleza electoral, la estimación sitúa a NC entre el 7% y el 8%, lejos de los resultados que le permitieron obtener representación en elecciones anteriores. En Lanzarote también perdería su escaño y en Fuerteventura desaparecería igualmente del reparto.
La explicación tiene nombre propio: Primero Canarias.
Miles de votos sin representación
La escisión protagonizada por antiguos dirigentes de Nueva Canarias ha fragmentado un espacio electoral que ya venía debilitado desde el final del Pacto de las Flores. La encuesta muestra que buena parte de ese voto nacionalista progresista se encuentra hoy disperso entre varias opciones que, además, tienen enormes dificultades para superar las barreras electorales.
La consecuencia es demoledora: miles de votos podrían quedarse sin traducción parlamentaria. No es casualidad que la categoría de "Otros" alcance porcentajes extraordinariamente elevados en varias circunscripciones. En Tenerife se mueve entre el 21% y el 25%, en Gran Canaria entre el 18% y el 22%, y a nivel regional llega hasta el 24%.
Existe una bolsa creciente de electores que busca alternativas al sistema tradicional de partidos, pero esa fragmentación termina favoreciendo a las formaciones consolidadas.
Vox encuentra espacio en Canarias
El otro gran fenómeno que refleja el sondeo es el crecimiento de Vox. La formación de ultraderecha pasaría de los actuales cinco diputados a una horquilla de entre siete y nueve escaños, consolidándose como cuarta fuerza autonómica.
Su crecimiento resulta especialmente visible en Gran Canaria, donde alcanzaría tres diputados; en Tenerife, donde podría llegar a dos; y en Fuerteventura, donde obtendría representación.
Más que un avance espectacular, lo que refleja la encuesta es una consolidación. Vox deja de ser una anomalía electoral para convertirse en un actor estable dentro del sistema político canario.
Clavijo resiste, Torres lidera y nadie aprueba
La valoración de líderes refleja otro fenómeno interesante. Fernando Clavijo y Casimiro Curbelo aparecen empatados como los dirigentes mejor valorados de Canarias con un 4,8 sobre 10. Ninguno aprueba, pero ambos lideran la clasificación. Ángel Víctor Torres obtiene un 4,4 y Román Rodríguez cae hasta el 4,0.
El dato más revelador quizá no sea la nota de los líderes, sino el creciente desapego ciudadano. Un 11,1% afirma no conocer a ninguno de los dirigentes propuestos, mientras que en la pregunta sobre quién debería ser presidente la opción más votada es directamente "ninguno", con un 28,8%.
Pese a ello, Torres continúa encabezando las preferencias para la Presidencia autonómica con un 19,8%, seguido muy de cerca por Fernando Clavijo con un 18,3%. La diferencia es mínima.
Por circunscripciones
La encuesta confirma que Canarias sigue siendo un Archipiélago políticamente fragmentado.
En la circunscripción regional, el PSOE se mantiene como la primera fuerza en la circunscripción regional con una estimación de entre 3 y 4 escaños y un respaldo electoral del 27% al 28%, aunque pierde parte de la ventaja que obtuvo en mayo de 2023, cuando alcanzó el 33% de los votos y cuatro representantes. Aun así, la formación socialista conserva una posición dominante en este ámbito electoral y continúa siendo la referencia principal del bloque progresista.
Coalición Canaria y Partido Popular aparecen prácticamente empatados en la lucha por la segunda posición. Los nacionalistas obtendrían entre el 20% y el 21% de los sufragios, consolidando dos escaños y mejorando ligeramente sus resultados de hace tres años. El PP, por su parte, se movería entre el 16% y el 17%, manteniendo también dos representantes pese a experimentar una leve caída respecto a 2023.
La principal novedad es la consolidación de Vox, que podría lograr entre uno y dos diputados regionales gracias a un apoyo situado entre el 13% y el 14%. La formación de Santiago Abascal continúa ampliando su espacio electoral en Canarias y refuerza su presencia en prácticamente todas las islas.
Por detrás aparece un amplio bloque de partidos sin representación —entre ellos Nueva Canarias, Drago Canarias y Primero Canarias— que, sumados, alcanzan entre el 20% y el 24% del voto regional. Sin embargo, la fragmentación de ese espacio político y las barreras electorales dificultan que ese crecimiento se traduzca en escaños.
Gran Canaria continúa siendo el principal bastión electoral del PSOE. Los socialistas alcanzarían seis diputados y entre el 28% y el 29% de los votos, mejorando los cinco escaños obtenidos en 2023 y ampliando su ventaja sobre el resto de formaciones. La isla sigue siendo el territorio donde la organización liderada por Ángel Víctor Torres presenta sus mejores registros.
El Partido Popular conservaría sus cuatro representantes insulares, pero lo haría con un porcentaje de voto superior al de hace tres años, situándose entre el 18% y el 19%. Vox protagoniza uno de los avances más destacados del estudio al pasar de dos a tres escaños y alcanzar entre el 14% y el 15% de respaldo electoral, consolidándose como tercera fuerza política en la isla.
Coalición Canaria también mejora sus resultados y pasaría de uno a dos diputados insulares, alcanzando entre el 11% y el 12% de los sufragios. El crecimiento nacionalista, sin embargo, sigue lejos de los niveles históricos que la formación llegó a registrar en Gran Canaria.
La gran perjudicada es Nueva Canarias. El partido fundado por Román Rodríguez perdería los tres representantes obtenidos en 2023 al quedarse entre el 7% y el 8%, porcentaje insuficiente para superar las barreras electorales. Parte de ese voto parece desplazarse hacia nuevas opciones como Primero Canarias y otras candidaturas emergentes, aunque ninguna de ellas consigue representación.
Tenerife se presenta como uno de los territorios más competidos del archipiélago. PSOE y Coalición Canaria empatan en la estimación de escaños con cinco representantes cada uno, aunque el equilibrio esconde dinámicas muy diferentes respecto a las elecciones de 2023.
Los nacionalistas sufrirían una caída significativa al pasar de seis a cinco diputados y perder más de cinco puntos porcentuales de apoyo. Aun así, CC continúa siendo una de las principales referencias políticas de la isla y conserva un amplio respaldo territorial.
El PSOE, por el contrario, mejora ligeramente sus registros y se consolida en torno al 24%-25% de los votos. La igualdad entre ambas fuerzas convierte a Tenerife en uno de los grandes campos de batalla de cara a las elecciones autonómicas de 2027.
El Partido Popular mantiene sus tres representantes y Vox duplica su presencia al pasar de uno a dos diputados. La suma de ambas formaciones fortalece el bloque de centroderecha en la isla.
Por su parte, partidos como Drago Canarias, Primero Canarias o Nueva Canarias incrementan su presencia electoral y contribuyen a elevar el bloque de fuerzas sin representación hasta niveles cercanos al 25%, aunque la fragmentación sigue impidiendo que transformen ese crecimiento en escaños.
Lanzarote seguiría dominada por Coalición Canaria, con una estimación de tres escaños y entre el 28% y el 29% de los votos, reproduciendo prácticamente el escenario de las elecciones autonómicas de 2023. La formación nacionalista conserva así una posición sólida en una de las islas donde históricamente ha contado con mayor implantación.
El PSOE continúa como segunda fuerza, aunque con una ligera erosión respecto a los anteriores comicios. Los socialistas obtendrían entre dos y tres diputados y un respaldo situado entre el 24% y el 25%, frente al 29,8% alcanzado hace tres años.
El Partido Popular protagoniza una de las mejoras más relevantes de la circunscripción al pasar de uno a dos representantes y acercarse al 20% de los sufragios. Vox también entra en la disputa por la representación con una estimación de entre cero y un escaño y un apoyo de entre el 8% y el 9%.
Nueva Canarias pierde visibilidad electoral en la isla y quedaría fuera del reparto de escaños, mientras que otras fuerzas políticas mantienen porcentajes significativos pero insuficientes para superar los umbrales exigidos por la legislación electoral canaria.
Fuerteventura también permanecería bajo liderazgo nacionalista. CC conserva el liderazgo y repetiría como primera fuerza política con tres diputados y entre el 27% y el 28% de los votos. Aunque registra una ligera caída respecto a los resultados de 2023, el descenso no resulta suficiente para poner en riesgo su posición dominante en la isla.
El Partido Popular se consolida como segunda fuerza con dos representantes y un respaldo que oscila entre el 20% y el 21%. El crecimiento popular se produce en un contexto de fuerte competencia dentro del espacio de centroderecha, donde Vox continúa ganando terreno.
El PSOE mantiene sus dos escaños insulares, aunque pierde parte del apoyo obtenido en los anteriores comicios. La estimación sitúa a los socialistas entre el 18% y el 19%, varios puntos por debajo del resultado registrado en 2023.
La principal novedad es la irrupción de Vox, que lograría un diputado por la isla gracias a una intención de voto situada entre el 8% y el 9%. En sentido contrario, Nueva Canarias perdería el escaño conseguido hace tres años al quedarse entre el 7% y el 8%, porcentaje insuficiente para conservar representación.
En La Palma, tras la crisis provocada por la erupción del volcán en Cumbre Vieja, CC refuerza su condición de fuerza hegemónica. El partido nacionalista obtendría cuatro de los ocho escaños en juego y un porcentaje de voto situado entre el 39% y el 40%, manteniendo una amplia ventaja sobre sus competidores.
El PSOE conserva sus dos representantes y se mueve en una horquilla de entre el 24% y el 25%, reproduciendo prácticamente los resultados alcanzados en 2023. La estabilidad del voto socialista permite a la formación mantenerse como segunda fuerza de la isla.
El Partido Popular también conserva sus dos diputados, aunque experimenta una pérdida de apoyo electoral respecto a los anteriores comicios. Parte de ese retroceso parece desplazarse hacia Vox y otras candidaturas emergentes que incrementan su presencia, aunque sin alcanzar representación.
La Gomera permanece prácticamente inalterable. ASG mantiene un dominio prácticamente incontestable en la isla. La formación liderada por Casimiro Curbelo conservaría tres de los cuatro escaños en disputa y un respaldo electoral situado entre el 53% y el 54%, cifras muy similares a las registradas en 2023.
El PSOE conservaría el diputado restante con un apoyo situado entre el 17% y el 18%, manteniéndose como segunda fuerza política gomera, aunque a una enorme distancia de ASG.
El resto de las formaciones políticas sumarían conjuntamente entre el 28% y el 30% de los votos, pero ninguna de ellas lograría representación parlamentaria. La fragmentación del voto alternativo continúa favoreciendo la extraordinaria fortaleza electoral de la organización insularista.
La Gomera sigue siendo la circunscripción más estable del Archipiélago y la que presenta menores variaciones respecto al escenario surgido de las elecciones autonómicas de mayo de 2023.
En El Hierro, Agrupación Herreña Independiente vuelve a situarse como la principal fuerza política de la isla: ganaría apoyos y lograría dos de los tres escaños en juego con un respaldo electoral situado entre el 36% y el 37%. La formación insularista repite así el patrón de dominio territorial que ha caracterizado históricamente la política herreña.
La disputa por el tercer escaño aparece extraordinariamente abierta. PSOE, Agrupación Electoral por El Hierro y Partido Popular se mueven dentro del margen de error de la encuesta, con porcentajes que oscilan entre el 14% y el 19%. Cualquiera de las tres formaciones podría acabar obteniendo la representación restante.
El escenario más probable sitúa al PSOE como beneficiario de esa pugna y le otorgaría un diputado, aunque la distancia respecto a sus competidores es mínima y cualquier movimiento durante la campaña electoral podría alterar el reparto final.
Un tablero que cambia menos de lo que parece
La conclusión que deja el primer Observatorio Electoral de Canarias para Atlántico Hoy es paradójica.
Hay desgaste gubernamental. Hay malestar ciudadano. Hay conflictos institucionales con Madrid. Hay fragmentación política. Hay crisis en Nueva Canarias. Hay crecimiento de Vox. Y, sin embargo, cuando se observan los escaños, el resultado final se parece extraordinariamente al de hace tres años.
Canarias parece encaminarse hacia una repetición del escenario de 2023: un PSOE ganador, pero sin mayoría; un bloque de gobierno que conserva opciones de seguir gobernando; y un Parlamento más fragmentado, más polarizado y con menos espacio para las fuerzas intermedias que marcaron la política autonómica durante la última década.
