Esther González y Román Rodríguez, de Nueva Canarias, en una imagen de archivo. /NC
Esther González y Román Rodríguez, de Nueva Canarias, en una imagen de archivo. /NC

La renovación de Nueva Canarias en Las Palmas de Gran Canaria, marcada por acusaciones de presiones

Un grupo de militantes acusa a la cúpula del partido de coaccionar a candidatos y reclama un proceso "democrático, transparente y participativo" en la Asamblea Local de la capital grancanaria

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Atlantico Hoy

Un grupo de afiliados e integrantes de Nueva Canarias-Bloque Canarista ha hecho pública su preocupación por el proceso de renovación de la Asamblea Local de Las Palmas de Gran Canaria, al que acusan de estar marcado por presiones internas y falta de transparencia.

En un comunicado remitido a los medios, el colectivo advierte de la posible retirada de una segunda candidatura a los órganos locales de la capital grancanaria. Según denuncian, varios afiliados habrían recibido presiones de dirigentes del partido tras hacerse público un movimiento interno que promueve la renovación de la formación.

Los firmantes señalan directamente a Román Rodríguez, Carmelo Ramírez y Luis Campos, actual secretario general de Nueva Canarias, como responsables de esas supuestas presiones.

La salida de Esther González

El comunicado sostiene que esta situación habría impedido la participación de la diputada Esther González, quien inicialmente encabezaba una de las candidaturas. Según los firmantes, González habría recibido presiones de Román Rodríguez y Luis Campos que condicionaron su continuidad.

El texto añade que, en una fase inicial de negociación entre las candidaturas de Pedro Quevedo y Esther González, se planteó como condición vetar a una afiliada. Ante esa exigencia, González habría optado por no seguir adelante con la negociación.

Dos candidaturas sobre la mesa

Según el colectivo, actualmente concurren dos candidaturas a la Asamblea Local: una encabezada por Pedro Quevedo y otra liderada por Sergio Suárez, exconcejal de Juntos por Guía. Los firmantes insisten en que, pese a ello, continúan las presiones por parte de quienes, afirman, "siguen moviendo los hilos" de la organización.

El comunicado subraya que la Asamblea Local de Las Palmas de Gran Canaria cuenta actualmente con tan solo 67 afiliados con derecho a voto, una cifra que, a su juicio, refleja la necesidad de una renovación real y de mayor participación de la militancia.

Los firmantes defienden que su único objetivo es garantizar un proceso "democrático, transparente y participativo", aunque denuncian haber encontrado desde el inicio obstáculos, descalificaciones y acusaciones de transfuguismo.

El grupo relaciona esta situación con la salida de dirigentes como Teodoro Sosa, entre otros. A su juicio, la dirección de Nueva Canarias sigue controlada por Román Rodríguez y Carmelo Ramírez, lo que —sostienen— cuestiona el carácter abierto de las renovaciones internas.

Dudas también sobre Lanzarote

Los firmantes extienden sus críticas al proceso de renovación desarrollado en Lanzarote, encabezado por Yoné Caraballo, y piden que se investiguen las circunstancias de una contratación en el grupo parlamentario que, según afirman, habría beneficiado a un familiar directo de este dirigente.

Con la difusión de este comunicado, el colectivo asegura que su intención es poner estos hechos en conocimiento de la ciudadanía para que la opinión pública pueda valorar la situación interna que, según denuncian, atraviesa Nueva Canarias.