El secretario de Organización de Primero Canarias, Samuel Henríquez, defiende que el futuro del nacionalismo canario pasa por la unidad, aunque insiste en que cualquier acuerdo debe construirse "desde abajo hacia arriba" y respetando la autonomía de las asambleas locales de su partido.
El dirigente analiza en esta entrevista la estrategia de la formación de cara a las elecciones de 2027, el proceso de implantación en los 21 municipios de Gran Canaria y las conversaciones abiertas con otras fuerzas nacionalistas.
Aborda también la posibilidad de, en algún momento, llegar a un acuerdo con Drago Canarias si los de Alberto Rodríguez están dispuestos.
[Pregunta] Cuando miramos hacia el horizonte vemos que, en un abrir y cerrar de ojos, llegarán las elecciones de 2027. De hecho, han presentado un acuerdo con CC en Arucas. ¿Qué desafíos tiene Primero Canarias por delante? ¿Por dónde debe empezar a ponerse en marcha la maquinaria electoral?
[Respuesta] Esta semana presentamos el acuerdo de Arucas y, de alguna manera, la estrategia de la dirección ejecutiva es la autonomía municipal. Nuestro propio nombre lo deja claro: somos Municipalistas Primero Canarias.
¿Cuál es el origen del pacto en Arucas?
El acuerdo de Arucas parte de una petición de la asamblea local, que solicitó mantener encuentros para explorar una posible confluencia y la ejecutiva aceptó esa decisión. A día de hoy, esto solo ha sucedido en tres municipios de Gran Canaria: Arucas, San Bartolomé de Tirajana y La Aldea de San Nicolás.
¿Solo en esos tres municipios?
No existe ningún contacto en otro espacio y, si en el futuro los hubiera, dependerán siempre de las necesidades de las asambleas locales. Nuestra idea de cara a 2027 es implantarnos en los 21 municipios de Gran Canaria y, además, ya hemos estado en prácticamente todas las islas, excepto en Tenerife y La Gomera.
¿Cuándo viajarán a Tenerife para iniciar contactos allí?
Nuestra intención es estar en Tenerife antes de que finalice este mes. Después nos quedará La Gomera, donde estamos pendientes de cerrar una fecha con Casimiro Curbelo.
¿Qué otros objetivos se han marcado?
La autonomía municipal en materia de alianzas. Solo existe una línea roja, que es Vox, porque así lo establecen nuestros estatutos.
¿Y a nivel nacional?
También queremos dar continuidad a la Mesa de Unidad Nacionalista que anunció nuestro presidente, Óscar Hernández, para el Congreso. Su finalidad es que, de cara a las elecciones generales, exista una unidad de acción de los partidos de obediencia canaria para el Congreso y el Senado. Entendemos que es fundamental contar con una voz fuerte en ambas cámaras.
Entonces, por lo que me comentaba antes, ¿en San Bartolomé de Tirajana ya existe un acuerdo para concurrir juntos a las elecciones?
No hay ningún acuerdo. Lo que existe es la petición por ambas partes de sentarse a hablar. En nuestro caso, trasladé esa posibilidad a la asamblea y fue esta la que autorizó mantener contactos para estudiar qué puede ocurrir. Lo mismo sucede en La Aldea de San Nicolás y Arucas. Esos son, a día de hoy, los únicos tres municipios.
Así funcionará en el resto de la isla: con autonomía municipal. Si, por ejemplo, la asamblea de Valleseco quiere explorar esa posibilidad, será ella quien lo decida. Desde la dirección no vamos a imponer ningún tipo de política, salvo la línea roja que marcan nuestros estatutos: Vox.
Esta semana presentaron el acuerdo de Arucas. ¿Dónde veremos la próxima fotografía? ¿Qué pacto está más cerca de cerrarse: el de San Bartolomé de Tirajana, el de Las Palmas de Gran Canaria o el del Cabildo?
En Las Palmas de Gran Canaria no se ha iniciado ningún contacto. Por tanto, no puede cerrarse algo que ni siquiera ha comenzado. En San Bartolomé de Tirajana se iniciarán las conversaciones y en La Aldea ocurrirá lo mismo, pero tampoco tenemos prisa.
Sí es verdad que ante los que plantean que la unidad de las izquierdas es la fórmula para frenar a la ultraderecha, nosotros creemos que ese freno es la unidad de los nacionalistas, los que pensamos y sentimos igual.
¿Cuáles serán los primeros pasos para conseguirlo?
Creemos que después del verano, dado que aún no sabemos cuándo serán las elecciones generales, convocaremos una gran reunión con todos los partidos y organizaciones de las siete islas canarias que quieran participar. El objetivo es firmar un documento de unidad de acción para el Congreso y el Senado.
¿Y a nivel municipal?
En el ámbito municipal rige la autonomía de las asambleas y, en Las Palmas de Gran Canaria, insisto, no se ha abierto ningún proceso de negociación. Nosotros seguiremos con nuestra hoja de ruta y presentaremos nuestro candidato. Serán los compañeros de la capital quienes decidan el camino que quieren tomar.
Si hablamos de nombres, se especula con distintas posibilidades. ¿No está confirmado entonces que Marcial Morales encabezará la candidatura en Las Palmas de Gran Canaria y Teodoro Sosa la del Cabildo?
No está confirmado. La próxima semana habrá noticias sobre Las Palmas de Gran Canaria porque la asamblea se reúne a comienzos de semana y esperamos que adopte alguna decisión.
¿Para el Cabildo y el Gobierno de Canarias tendremos que seguir esperando?
Respecto al Cabildo y al Gobierno de Canarias, ese debate todavía no se ha abierto. No se ha decidido si habrá unidad [con CC] ni se ha iniciado el proceso para elegir cabezas de lista. En cualquier caso, Teodoro Sosa puede ser candidato a lo que quiera porque lo ha demostrado con creces. Si me preguntas a mí, creo que sería un magnífico candidato al Cabildo de Gran Canaria.
Cuando se habla de la unificación del nacionalismo hay quien da por hecho que ese proceso ya está cerrado. Sin embargo, resulta difícil pensar que todos los militantes de ambos partidos estén plenamente convencidos en el caso de los acuerdos entre CC y Primero Canarias. ¿Está todo hecho?
No, para nada. Está todo por hacer. Nosotros respetamos la autonomía municipal, como establecen nuestros estatutos. También defiendo que la unidad de los nacionalistas es mejor que la unidad de la izquierda. Siempre será más fácil ponerse de acuerdo con quien está a 100 kilómetros que con quien está a 2000.
¿Por qué lo dice?
Hay quienes consideran más sencillo llegar a acuerdos con Bildu o con Esquerra Republicana que con nacionalistas [de Canarias]. Yo opino todo lo contrario. Además, Primero Canarias es una marca nueva que va a cumplir dos años y que ha generado ilusión y expectativas en Gran Canaria.
¿Y a nivel nacional?
Óscar Hernández ha dicho, y yo lo defiendo, que si todos los partidos de obediencia canaria sumáramos fuerzas, extrapolando los resultados de las últimas elecciones municipales, podríamos obtener casi seis diputados y senadores por todas las islas. Esa traslación no sería del 100%, pero incluso logrando la mitad tendríamos grupo propio en el Congreso.
No podemos renunciar a esa posibilidad. Además, cuando recorremos los municipios, la ciudadanía nos transmite un mensaje muy claro: quiere que nos pongamos de acuerdo, que dejemos atrás los egos, los enfrentamientos y los cuchillos. Si todas las partes actúan con generosidad, sin imposiciones y sin intentar estar por encima de los demás, esa unidad será posible.
Mencionaba usted antes que hay quienes prefieren entenderse con Bildu o Esquerra Republicana en lugar de con otros partidos nacionalistas. Quería preguntarle por la actitud que mantiene NC hacia Primero Canarias y ante estos posibles acuerdos con Coalición Canaria, meses después de la ruptura interna.
Nueva Canarias refleja que no nos equivocamos en las decisiones que tomamos. Ayer mismo se filtraron unos correos internos de NC en los que se refleja exactamente lo que nosotros planteábamos hace casi dos años. No ha existido una renovación en el partido. Siguen mandando, imponiéndose y coaccionando los mismos de siempre.
¿Su discurso es demasiado duro?
He escuchado declaraciones en las que se afirma, de forma beligerante y agresiva, que prefieren entenderse con Esquerra Republicana o con Bildu, partidos que defienden la independencia de sus respectivos territorios, antes que con quienes están a 100 o incluso a 25 kilómetros.
¿Siguen tendiéndoles la mano?
Hay quienes siguen instalados en el enfrentamiento, anteponiendo sus intereses personales y su orgullo. Nosotros creemos en el interés general. Algunos nos llamarán ingenuos o ilusos, pero prefiero intentarlo por el bien de esta tierra antes que seguir enfrentado.
Los hemos invitado y, lo seguiremos haciendo, a participar en la Mesa de Unidad Nacionalista. Creemos que Canarias necesita diputados y senadores que defiendan directamente sin cortapisas y de primera mano los intereses de esta tierra.
Durante más de un año se ha hablado de la relación entre Primero Canarias y Coalición Canaria, hasta el punto de que parte del electorado puede estar confundido. Más allá de la buena sintonía, ¿en qué se diferencian ambos partidos? ¿Son lo mismo como deslizan algunos?
No somos lo mismo, sin ninguna duda. Tenemos una manera distinta de entender la política. Eso no significa que no podamos sentarnos a hablar o alcanzar acuerdos. Ha existido un mantra a lo largo de la creación de Primero Canarias.
¿Cuál?
Primero fue que Onalia Bueno formaba parte del proyecto y quedó demostrado que en ningún momento formó parte de la organización. Cuando ese discurso dejó de sostenerse, comenzaron a decir que éramos lo mismo que Coalición Canaria. Y para nada, aunque creo que tenemos la obligación de entendernos.
¿Piensa que ese mensaje ha terminado de calar?
Gran Canaria necesita una fuerza nacionalista capaz de hablar de tú a tú con CC, sin enfrentamientos y sin que sobre nadie. Debe existir un contrapeso. Igual que en Fuerteventura lo representa Asamblea Majorera o en El Hierro la Agrupación Herreña Independiente, en Gran Canaria ese papel debe desempeñarlo Primero Canarias.
Nosotros no vamos a integrarnos en CC. Si esa hubiera sido nuestra intención, ya lo habríamos hecho hace tiempo, cada uno desde su ayuntamiento. Nos unen muchas cosas y también nos separan otras.
¿Qué cosas los separan?
La forma de entender la política y la gestión diaria, pero eso no quiere decir que no tengamos la capacidad de entendernos. Y te pongo un ejemplo: tengo un hermano que pertenece a la ejecutiva del Partido Socialista y yo soy secretario de Organización de Primero Canarias. Pensamos de forma distinta en muchas cuestiones, pero eso no impide que podamos sentarnos a hablar pensando en el interés general de la familia.
Tenemos un proyecto propio para esta tierra y una forma de entender la política desde abajo hacia arriba. Si esa manera de trabajar se respeta, podremos alcanzar acuerdos. Y, como ocurre en cualquier familia, habrá momentos de discrepancia.
Disculpe que le insista, pero, ¿exactamente qué los une y qué los separa de Coalición Canaria?
No puedo decirte ni las discrepancias ni qué nos acerca porque ni siquiera nos hemos sentado a hablar. Estamos empezando a hablar en Arucas, San Bartolomé de Tirajana y La Aldea. Además, dentro de la Mesa de Unidad Nacionalista hemos planteado un documento de quince puntos que nos une en el 100%: la defensa de los intereses de Canarias en Madrid.
Nombraba antes a Onalia Bueno. Ella ha llegado a decir que no está en Primero Canarias porque no hubo interés por parte de la formación en que se uniera. ¿Qué ocurrió?
No ocurrió nada. Nosotros la invitamos a participar en la Mesa de Unidad, desde el principio teníamos claro que Onalia Bueno no iba a formar parte de Primero Canarias.
Entendemos que es una persona que tiene su valía, su apoyo y, en algunos casos, una manera de entender la gestión política totalmente distinta a lo que representa la historia de nuestros alcaldes y alcaldesas.
¿Estuvo invitada a reuniones?
La invité personalmente a la Mesa de Unidad. Ella decidió no asistir porque, según manifestó, estaba inmersa en otro camino que ya había iniciado. Respetamos esa opinión y será ella quien deba explicarlo. Nosotros no vamos a hablar por nadie.
Decía antes también que viajarán a Tenerife próximamente, ¿cuál es el objetivo?
Lo que vamos a hacer es dar continuidad a la Mesa de Unidad Nacionalista que anunció Óscar Hernández en nuestro congreso. El objetivo es reunirnos allí con los distintos partidos de obediencia canaria para avanzar en una plataforma conjunta de cara a las elecciones generales, al Congreso y al Senado. Nuestra intención, a día de hoy, no es implantarnos fuera de Gran Canaria. Somos un partido de reciente creación.
En las últimas semanas también se ha especulado sobre la relación entre Primero Canarias y Drago. ¿Existen conversaciones con Alberto Rodríguez para concurrir juntos o alcanzar algún tipo de acuerdo?
A día de hoy no hay ningún acuerdo. Sí es cierto que, a nivel ideológico y de discurso, cuando uno escucha a Drago y a Primero Canarias ve que son muy similares, defendemos lo mismo. Nos encantaría que formara parte y que se incorporara a nuestro proyecto por lo que representa, pero esa no es una decisión que dependa de nosotros.
Cuando celebremos la reunión de la Mesa de Unidad en Tenerife, donde Drago tiene su implantación mayor, los invitaremos y estaremos encantados de estar porque lo que escucho tanto de Alberto Rodríguez como de su secretario de Organización es muy parecido a lo que nosotros defendemos.
La decisión depende de ellos, pero, ¿han mantenido ya alguna conversación sobre esa posibilidad? ¿Están receptivos?
No hemos hablado de eso. Lo único que ha habido fue una charla de Alberto Rodríguez organizada por Roque Aguayro.
Cambiando de tema, si Antonio Morales finalmente decide volver a presentarse al Cabildo de Gran Canaria, ¿les preocupa que pueda restar apoyos a Primero Canarias? Porque deja de ser la cara más visible de la institución en los últimos 12 años.
Antonio Morales se ha ganado el derecho, a lo largo de su trayectoria política, a tomar la decisión que considere. La principal diferencia entre ambos proyectos está en la forma de afrontar el futuro. Mientras nosotros creemos que la unidad del nacionalismo es la mejor herramienta para frenar a la ultraderecha, otros siguen apostando por la unidad de la izquierda.
En cuanto a la gestión, nos sentimos orgullosos. Muchos compañeros de Primero Canarias formamos parte de ese gobierno y creemos que ha transformado Gran Canaria y la ha convertido en un referente en numerosos ámbitos. Nuestra hoja de ruta está marcada y cuenta con el respaldo de la militancia y de organizaciones históricas como Roque Aguayro.
Hace unos meses, los consejeros de Nueva Canarias en el Cabildo votaron a favor de destituir a Teodoro Sosa como portavoz del grupo, salvo él mismo y Raúl García Brink. ¿Cómo vivieron aquella decisión?
Lo aceptamos porque son las reglas del juego. Lo que sí fue significativo es que se nombrara portavoz a Carmelo Ramírez, una persona con más de cincuenta años de trayectoria política. Esa es la manera en la que ellos entendieron la renovación y de reforzar la marca de NC. Más allá de eso, creemos que es un asunto del pasado. Las formas no fueron las más adecuadas, pero no vamos a entrar en esa guerra.
Nuestro objetivo sigue siendo garantizar la estabilidad de las instituciones en las que gobernamos. Han intentado desestabilizarnos en numerosas ocasiones, pero no nos van a encontrar en esa guerra ni en esas provocaciones.
Desde distintos sectores como, por ejemplo Nueva Canarias, se les acusa de acercarse a la derecha por sus acuerdos con Coalición Canaria. ¿Dónde se sitúa ideológicamente Primero Canarias?
Exactamente donde ha estado siempre. No hemos cambiado nuestra forma de pensar ni de actuar. Roque Aguayro, Gáldar [Teodoro Sosa], Ingenio [Vanesa Martín], Santa Lucía [Francisco García] o Telde [Juan Antonio Peña] no han variado su manera de hacer y entender la política.
¿Qué le diría a Nueva Canarias?
A NC le diría que se olvide de nosotros. Les deseo lo mejor en lo personal, porque electoralmente sufrirán un fracaso sin precedentes que los abocará a la desaparición.
No tenemos que estar todo el día justificando ni entrando en batallas y en guerras, que es lo que ellos pretenden. Nosotros estamos en otro momento vital y de partido que nada tiene que ver con eso. Uno no cambia la manera de pensar y de entender lo público de un día para otro. Que nos llamen como quieran, la gente sabe quiénes somos.
Centrándonos en su municipio, si en 2027 Primero Canarias gobernara en San Bartolomé de Tirajana, ¿cuáles serían las primeras medidas?
Lo primero sería recuperar los servicios públicos porque dejan mucho que desear. Hablamos de limpieza, asfaltado, parques y jardines, alumbrado y movilidad. Cuando tienes un ayuntamiento con cerca de 200 millones de euros en el banco y esas deficiencias, tienes que empezar por ahí.
También impulsaría una reestructuración de la administración pública mediante una oferta de empleo que permita incorporar a los mejores profesionales. Además, creo que el futuro pasa por alcanzar acuerdos sobre una quincena de asuntos estratégicos, como la vivienda o el inicio del nuevo Plan General.
