El presidente de Canarias, Fernando Clavijo, ha conseguido el visto bueno de los grupos que apoyan al Ejecutivo regional (CC, PP, ASG y AHI) para sacar adelante el 'Decreto Canarias'. No obstante, esperaba contar también con la oposición "con el objetivo de tener la fuerza necesaria para negociar ante el Gobierno central".
Durante el debate celebrado este martes en el Parlamento de Canarias, el presidente admitió que "el planteamiento del Ejecutivo autonómico es de máximos", motivo por el que solicitó "el respaldo unánime de la Cámara para acudir a la negociación desde la fortaleza” y lograr "al menos un porcentaje de las reivindicaciones".
Sin embargo, los grupos de la oposición rechazaron la iniciativa y cuestionaron "el giro que ha dado la propuesta".
Desacuerdo
Clavijo esperaba que el desacuerdo "se pudiese reconducir" y negó que exista "deslealtad o una maniobra política detrás de la negociación". Afirmó que la voluntad del Gobierno autonómico es "sacar adelante unas medidas" que considera "beneficiosas para la sociedad de las islas" y explicó que el documento "recoge medio centenar de propuestas destinadas a reforzar la financiación del archipiélago y a sostener los servicios públicos ante la ausencia de Presupuestos Generales del Estado".
El presidente señaló que "todas estas iniciativas forman parte de la denominada agenda canaria, pactada entre Partido Socialista y Coalición Canaria, con motivo de la investidura de Pedro Sánchez, además de estar recogidas en el Estatuto de Autonomía y en el presupuesto de 2023".
Reproches
Desde el PSOE y Nueva Canarias reprocharon al presidente "haber transformado lo que inicialmente se presentó como un decreto para transferir las partidas contempladas en la agenda canaria, ante la ausencia de Presupuestos Generales del Estado" en una carta "a los Reyes Magos" orientada al "enfrentamiento institucional y al teatro político con fines electorales".
Por su parte el portavoz de Vox, Nicasio Galván, calificó el Decreto como "una apuesta personal de Clavijo para sacarse una foto", restando "credibilidad a la iniciativa" y cuestionando "su utilidad real para los intereses del archipiélago".
