Este fin de semana, moverse por Santa Cruz de Tenerife va a requerir algo más de paciencia y planificación. La ciudad se prepara para acoger una de las pruebas más destacadas del calendario ciclista juvenil, y eso implica cortes de tráfico, desvíos y cambios en el transporte.
El paso de la Vuelta Ciclista a Canarias-Challenge Tenerife Junior transformará durante unas horas varias de las principales vías de la capital. Nada fuera de lo habitual en este tipo de eventos, pero sí lo suficiente como para tenerlo en cuenta si tienes pensado desplazarte.
Sábado: primera etapa y primeros cortes
La jornada del sábado 2 de mayo será la más intensa en cuanto a afecciones dentro de la ciudad. Entre primera hora de la mañana y media mañana, el tráfico se verá condicionado en puntos clave como la avenida Bélgica, la Rambla de Santa Cruz o el frente litoral.
Habrá cierres totales en algunos tramos y cortes parciales en otros, especialmente en vías como Francisco La Roche o la avenida de Anaga. También se verá afectado el acceso por la TF-11 y la conexión hacia la zona de Anaga.
Uno de los puntos más sensibles será la TF-12, que permanecerá completamente cerrada entre San Andrés y el límite municipal durante el paso de la carrera.
Domingo: cortes más puntuales
El domingo 3 de mayo la situación será algo más breve, pero no menos relevante para quienes circulen por la zona sur de la capital. El recorrido se trasladará hacia áreas como El Sobradillo, Barranco Grande o El Chorrillo, afectando a carreteras como la TF-28 o la TF-272. En este caso, los cortes serán mayoritariamente móviles, es decir, se irán activando y levantando a medida que avance el pelotón.
Eso sí, en algunos tramos habrá cierre total en ambos sentidos, aunque de forma puntual.
Guaguas con cambios en sus rutas
Como suele ocurrir en estos eventos, el transporte público también se adapta. Varias líneas de Titsa modificarán sus recorridos tanto el sábado como el domingo. Especialmente las que atraviesan las zonas afectadas por la carrera (050, 051, 076, 077, 273, 274, 275, 946, 947), por lo que conviene revisar horarios y posibles desvíos si se va a utilizar la guagua durante esas horas.
Más allá de las molestias puntuales, este tipo de pruebas también tienen su parte positiva. Durante unas horas, la ciudad se convierte en escenario deportivo y el tráfico deja paso al ciclismo. Es una imagen que no se ve todos los días: calles habituales ocupadas por corredores, coches de equipo y vecinos asomados viendo pasar la carrera.