Santa Cruz mira al mar sabiendo que aún vierte agua tratada que podría tener otro destino mucho más útil. La depuradora pendiente de culminar sigue marcando el pulso de la gestión del agua en el municipio y, de paso, la paciencia de los vecinos que conviven con las obras en su entorno.
El concejal de Servicios Públicos, Carlos Tarife, en declaraciones a Atlántico Hoy, reconoce que la ciudad está “a punto” de terminar todas las actuaciones vinculadas a los vertidos al mar y fija septiembre como horizonte para concluirlas, con la excepción de la zona de Añaza y Acorán.
Prevén que no se cumplan los plazos
En la zona mencionada del distrito Suroeste se están tratando “2.000 metros cúbicos de agua diarios”, explica, que acaban en el océano y que podrían destinarse, por ejemplo, al riego de jardines si se pudiera conducir a la depuradora de Santa Cruz. Eso, hoy por hoy, sigue siendo imposible porque la infraestructura no está terminada y depende del Estado la finalización de los trabajos.
Tarife reclama al Ministerio un calendario claro. Admite que tiene la sensación de que también se incumplirá el plazo de noviembre de este año “por cómo va la velocidad de los trabajos” y pide “un plazo ya certero” para poder trasladar información fiable a la ciudadanía.
Cabo Llanos
Mientras tanto, comenta el concejal, los más perjudicados son los vecinos de Cabo Llano, que siguen soportando la carga de la obra en su día a día. El edil señala que las molestias se dejan sentir “en todo el entorno” y cita incluso el solar de la ermita de Regla, donde la presencia de maquinaria y trabajos se ha vuelto cotidiana.
A la pregunta de si estos trabajos han afectado al desarrollo de alguna zona de playa o esparcimiento, Tarife lo niega y matiza que el verdadero problema está en la capacidad de la infraestructura actual.
Falta de capacidad
“No podemos bombear más desde la estación de bombeo de Cabo Llano hacia la depuradora por un tema de capacidad”, subraya. De ahí que insista en la necesidad de que se complete cuanto antes la ampliación prevista, paso imprescindible -dice- para poder eliminar definitivamente el vertido que afecta a la zona de Cabo Llano.
En resumen, Santa Cruz avanza en el cierre del capítulo de vertidos, pero la ciudad sigue a la espera de una depuradora terminada, de un uso más eficiente del agua tratada y, sobre todo, de fechas concretas que permitan a los vecinos y al Consistorio saber a qué atenerse.
