El barrio de Juan XXIII, en Santa Cruz de Tenerife, sigue inmerso en la transformación de uno de sus espacios más esperados. Después de 9 meses, las obras del futuro espacio lúdico-deportivo continúan en marcha con el objetivo de convertir la parcela actual en una zona más moderna, accesible y pensada para el uso vecinal.
El proyecto, impulsado por el Ayuntamiento de Santa Cruz en agosto de 2025, busca dar una nueva vida a este enclave de Ofra-Costa Sur con una intervención que combine deporte, ocio y convivencia. La actuación contempla la creación de una cancha de fútbol sala y multideportiva, áreas de calistenia, juegos infantiles, zonas de sombra con mobiliario urbano, espacios ajardinados y una superficie arbolada destinada también al paseo y al bienestar de los residentes.
"A ver cómo queda"
El proyecto, licitado con un presupuesto de 2.699.402,31 euros, IGIC incluido, y con una fecha de previsión de finalización de obra para noviembre de 2026, continúa desarrollándose sobre el terreno, con una intervención que ha despertado expectación entre los vecinos por la futura recuperación de un espacio que aspira a convertirse en punto de encuentro para el barrio.
Algunos residentes de la zona, al ser preguntados por Atlántico Hoy, han indicado que este solar ha sido durante años un espacio intermedio en el que “no se ha podido disfrutar ni de parque, ni campo, ni plaza”, asegurando que siguen expectantes “a ver cómo va a quedar esto” recurriendo al “hasta que no lo vea no lo creo”.
Se van cumpliendo los plazos
Los trabajos se desarrollan en una parcela de 6.500 metros cuadrados, cedida por el Gobierno de Canarias y con un tiempo de ejecución de 15 meses, de los que ya han transcurrido 9.
Según confirma a Atlántico Hoy el concejal de Obras del Ayuntamiento capitalino, Javier Rivero, “ a día de hoy, la obra va según lo previsto”, con lo que se cumplirán los plazos y en seis meses este espacio quedará a disposición de la vecindad.
Otras demandas
Ahora, mientras las máquinas siguen trabajando, Juan XXIII mira hacia delante con la sensación de que algo se repara, aunque no se haya inaugurado todavía.
En cualquier caso, residentes del barrio van más allá y esperan que se solucionen otros problemas como la posibilidad de contar con zonas de aparcamiento y algo tan fundamental como la rehabilitación de sus viviendas.
