Durante años, caminar por la calle Juan Marín Vives, en el barrio de Llano del Moro, en Santa Cruz de Tenerife, ha sido sinónimo de esquivar barro, charcos y dificultades. Especialmente en los días de lluvia, esta vía de tierra se convertía en un auténtico problema para quienes viven en la zona.
Ahora, esa realidad está más cerca de cambiar. El Ayuntamiento ha dado luz verde al proceso para transformar esta calle en un espacio completamente urbanizado, con una inversión que supera los 650.000 euros y un plazo de ejecución estimado de seis meses.
Una reivindicación vecinal
La actuación no llega de la noche a la mañana. Se trata de una demanda histórica de los vecinos, que durante años han tenido que convivir con una calle sin asfaltar y sin servicios básicos.
El problema se hacía especialmente visible en el acceso al CEIP Matías Llabré Verd, donde alumnos y familias tenían que enfrentarse a un entorno poco adecuado para el día a día, sobre todo cuando el terreno se volvía impracticable.
De camino de tierra a calle urbana
El proyecto contempla transformar por completo esta vía, que actualmente carece de infraestructuras urbanas. No se trata solo de asfaltar, sino de convertirla en una calle funcional y accesible.
La intervención abarcará una superficie de unos 1.750 metros cuadrados, con una longitud aproximada de 175 metros. La nueva configuración incluirá una calzada para vehículos y aceras amplias que permitirán el tránsito seguro de peatones.
Servicios básicos que nunca llegaron
Uno de los grandes déficits de esta calle ha sido la ausencia total de servicios esenciales. La actuación prevista busca resolver esta carencia de forma integral.
Se instalarán redes de abastecimiento de agua, saneamiento, drenaje de aguas pluviales y canalizaciones para electricidad y telecomunicaciones. Además, el proyecto contempla la incorporación de alumbrado público, lo que supondrá un cambio significativo en la vida diaria de los residentes.

Un proceso complejo
Llegar a la fase de licitación no ha sido sencillo. El proyecto ha tenido que superar diversas dificultades técnicas y administrativas desde que comenzó a gestarse en 2021.
Entre los principales obstáculos ha estado la falta de conexión directa con la red general de alcantarillado, al tratarse de una calle sin salida. Esto ha obligado a diseñar una solución específica para la gestión de las aguas residuales.
Soluciones técnicas adaptadas al entorno
Para resolver este problema, se ha optado por la instalación de un pozo canario en el punto más bajo de la vía, una solución que ha requerido autorizaciones específicas y acuerdos con propietarios de terrenos.
Además, el proceso ha incluido la tramitación de expropiaciones para poder ejecutar la obra, así como la obtención de permisos por parte de distintas administraciones.
Más allá del asfalto
Más allá de la mejora física de la calle, esta actuación supone un avance en la calidad de vida de quienes residen en la zona.
La urbanización permitirá que vecinos, familias y estudiantes dispongan de un entorno más seguro, accesible y digno, dejando atrás una situación que durante años ha condicionado su día a día.
Inicio de las obras previsto para verano
Si el proceso de licitación avanza sin contratiempos, la previsión es que las obras puedan comenzar durante el próximo verano.
Con ello, Llano del Moro dará un paso importante para cerrar una etapa marcada por carencias históricas y avanzar hacia un modelo urbano más cohesionado dentro de Tenerife.