El Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 2 de Santa Cruz de Tenerife ha acordado la suspensión cautelar urgente de la tala de árboles en el entorno de la plaza de San Gerardo, en el barrio de La Salud, dentro del proyecto municipal de demolición de la iglesia y rehabilitación de la zona. La resolución, notificada este miércoles 21 de octubre, responde a la solicitud presentada por la Asociación Medioambiental Los Árboles Hablan y llega después de que la mayoría del arbolado afectado ya hubiera sido talado.
El auto judicial, al que ha tenido acceso Atlántico Hoy, estima la medida solicitada “a reserva de su ulterior ratificación, modificación o levantamiento”. El juzgado trasladará ahora la resolución a la contraparte, con un plazo de cinco días para alegaciones, antes de decidir si ratifica o alza la suspensión.
Una medida urgente por la irreversibilidad
La asociación había pedido la paralización inmediata de cualquier nueva tala, apeo, destoconado, poda drástica o trasplante de arbolado, alegando que la ejecución de las obras se estaba produciendo “sin solución de continuidad” y que la eliminación de los árboles causaría perjuicios medioambientales graves e irreversibles.
El juez considera que concurre especial urgencia, porque la tala se está desarrollando de forma continua desde el inicio de la ejecución de las obras. También aprecia un claro riesgo de que una eventual sentencia favorable a la asociación resulte ineficaz si los árboles ya han sido eliminados, dado el carácter irreversible de la actuación.
El escrito judicial también refleja que en el momento en el que se pidieron las medidas cautelares, la asociación sostenía que quedaban por talar 14 de los 20 árboles emplazados en la zona. De hecho, vecinos de la zona lamentan que no se haya respetado un falso pimentero de más de 40 añas o la araucaria de 20 años.
“Prosperabilidad evidente” de la reclamación
El auto destaca que, en este estado inicial del procedimiento, existe una prosperabilidad evidente de la acción ejercida por Los Árboles Hablan. El juez señala que no consta la emisión de un informe fitosanitario ni una valoración de emplazamientos alternativos, requisitos que, a juicio del órgano judicial, exige la Ley 7/2025, de protección del arbolado urbano y del arbolado de especial protección de Canarias.
La resolución recoge que la tala de árboles protegidos está prohibida con carácter general, salvo supuestos tasados, como obras de justificada necesidad que respondan a un interés general. En tales casos, la norma obliga a valorar todas las alternativas posibles bajo el principio favor arboris, incluidas podas, sistemas de sustentación, soluciones técnicas para compatibilizar el arbolado con las obras, tratamientos fitosanitarios o el trasplante cuando sea viable. Además, la tala solo podrá ejecutarse tras un informe favorable de un técnico competente que la justifique, salvo urgencia.
El juzgado entiende que, en el caso de San Gerardo, no se ha acreditado un informe fitosanitario de cada especie que justifique la imposibilidad de su trasplante, lo que a su criterio permite apreciar “visos de anulabilidad” del acto recurrido.
Una polémica abierta en La Salud
La decisión judicial se produce días después de que comenzara la tala en el entorno de San Gerardo, una actuación vinculada al proyecto municipal de demolición de la iglesia y rehabilitación del entorno, aprobado por la Junta de Gobierno local el 27 de abril de 2026. La asociación recurrió ese acuerdo y solicitó después la suspensión cautelar urgente de los trabajos sobre el arbolado.
Los vecinos y colectivos del barrio habían denunciado la desaparición de ejemplares de gran porte, entre ellos una araucaria de más de 20 años, y criticaban que la parcela se destine a habilitar un aparcamiento que el propio Ayuntamiento califica de provisional. La asociación sostiene que existen alternativas en La Salud -como una cancha municipal abandonada en la calle Bartolomé Cifra, solares en Guanarteme y Cornisa, u otros espacios en Barranco Molina y José Luis de Miranda- que podrían acoger el aparcamiento sin eliminar los árboles.
Qué ocurre ahora
La suspensión cautelar no supone todavía una sentencia definitiva sobre el fondo del conflicto, pero impide, mientras se mantenga, la continuación de las actuaciones sobre el arbolado afectado. El juzgado deberá resolver tras escuchar a la parte demandada si confirma la medida o la levanta.
Desde Los Árboles Hablan, y según han declarado a Atlántico Hoy, han insistido en que no se oponen a la mejora del barrio ni a la creación de aparcamiento, pero rechazan que ello se haga “a costa de los únicos árboles del barrio, cuando hay otras opciones”. La asociación también había requerido al alcalde, José Manuel Bermúdez, el cese de la tala y la entrega del informe técnico y del estudio de alternativas, sin descartar acciones penales si considera vulnerada la normativa de protección del arbolado.
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