La controversia en torno a la próxima Feria del Libro de Santa Cruz de Tenerife ha encendido las alarmas entre los profesionales del sector. Varias librerías, algunas históricas y emblemáticas, han quedado fuera de la convocatoria de este año, pese a su trayectoria en la defensa y promoción de la lectura.
Entre las librerías que han quedado fuera de la feria se encuentra la del Centro de la Cultura Popular Canaria, Más que papel, Acuarela o El Refugio, cuya exclusión se ha conocido a través de quejas públicas y mensajes en redes sociales.
“Priorizar a los libreros”
Remedios Sosa, presidenta de la Asociación de Libreros de Tenerife, en declaraciones a Atlántico Hoy, expresa su desconcierto ante la forma en que el Ayuntamiento ha organizado la participación en la feria.
A su juicio, las bases de la convocatoria “no se ajustaron bien a lo que es una Feria del Libro”, diluyendo el papel de las librerías entre distribuidores, editoriales y asociaciones.
Objetivo de la Feria
Sosa subraya que son las librerías las que, durante todo el año, sostienen la campaña silenciosa y constante de fomento a la lectura, precisamente el objetivo que da sentido a la Feria del Libro.
“No estamos en contra de que todo el mundo pueda participar”, insiste, pero reclama que los libreros tengan “una presencia destacada” y que “ninguna librería que haya hecho una solicitud se quede fuera”.
Ordenar los espacios
La reivindicación no apunta a excluir a otros agentes del mundo del libro, sino a ordenar los espacios en función de su naturaleza y volumen de catálogo.
Sosa plantea que las librerías dispongan de carpas de mayor tamaño, mientras que editoriales y distribuidoras hagan uso de módulos más pequeños, suficientes para su oferta. “Con solo eso vamos a caber todos y no se quedan, como en este año, cantidad de librerías fuera”, advierte.
Criterio
La presidenta de la Asociación de Libreros recuerda que el Ayuntamiento ya atendió, en parte, las demandas del sector el pasado año, cuando se señaló la desigualdad entre carpas grandes y pequeñas.
En esta ocasión, se ha unificado el tamaño y se ha añadido alguna carpa más en la Rambla, lo que, en apariencia, podría sugerir una mejora organizativa.
“La hermana pobre”
La radiografía que hace Sosa de la situación de las librerías en Canarias resulta tan cruda como conocida por quienes trabajan entre estanterías. “Desgraciadamente nunca se ha apostado por la cultura, la cultura nunca ha sido un comercio boyante”, lamenta.
Recuerda que el sector ha atravesado crisis sucesivas, desde la pandemia a la precariedad crónica, cargando con la etiqueta de “hermana pobre” del comercio. Aun así, las librerías que continúan abiertas lo hacen, en gran medida, porque sus responsables asumen una labor que va más allá de la mera venta de ejemplares.
Comercio esencial
A lo largo del año, las librerías organizan actividades, encuentros y propuestas para motivar a la lectura y la formación, en una comunidad que, como recuerda Sosa, figura entre las de menor índice de lectura del Estado.
“Somos un comercio esencial y hacemos todos los esfuerzos porque creemos en la cultura y porque creemos que la cultura es la que puede traer cambios sociales”, afirma.
Las Fiestas de Mayo y el libro
La Feria del Libro se ha consolidado, desde hace años, como parte del paisaje cultural de las Fiestas de Mayo de Santa Cruz, junto a las flores, la artesanía y otras expresiones tradicionales. Sosa reivindica esa presencia como un aporte fundamental a la relevancia de las fiestas, y no como un elemento accesorio.
“Nosotros aportamos mucho a las Fiestas de Mayo y se debe tener en consideración a los libreros”, sostiene, al tiempo que reclama que todo librero que quiera asistir tenga la posibilidad real de participar. La reclamación, en definitiva, apunta a un modelo de feria que reconozca el papel de las librerías en la vida cultural de la ciudad.
Ayuntamiento de Santa Cruz
El Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife ha programado la Feria del Libro 2026 para que se celebre entre el 30 de abril y el 4 de mayo en el parque García Sanabria, organizando 26 stands que ocuparán 17 librerías y 9 editoriales, además de los stands institucionales de la Fundación CajaCanarias, la Librería del Cabildo, la Asociación Canaria de la Lengua y el Organismo Autónomo de Cultura.
El concejal de Cultura, Santiago Díaz Mejías,ha indicado que “el trabajo de mejora comenzó nada más finalizar la edición de 2025, con una reunión de valoración celebrada el 26 de mayo en la que se recogieron propuestas concretas para la edición de 2026”.
Quejas y propuestas
Entre las aportaciones, explica el edil que “la principal queja fue la falta de espacio en los stands, una cuestión que hemos atendido duplicando el espacio por stand y ampliando la zona de las Ramblas”.
“El objetivo es seguir mejorando la Feria del Libro año a año, desde el diálogo, la transparencia y el respeto a unas normas claras que garantizan la igualdad de oportunidades para todos los participantes”, añade el concejal de Cultura.
