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Imagen de unos niños jugando en la piscina / CANVA

La piscina de Tenerife que enamora a los niños en verano: 22.000 metros cuadrados, cascadas y zona de juegos

El Parque Marítimo César Manrique combina piscinas de agua salada, cascadas, zonas infantiles y actividades de verano en pleno litoral de Santa Cruz de Tenerife

Cuando el calor aprieta en Santa Cruz de Tenerife, hay un lugar que se llena de familias, niños y turistas en busca de un poco de fresco. No está junto a una playa, pero tiene agua de mar, cascadas, palmeras, amplias zonas para descansar y un sinfín de actividades para los más pequeños. Se trata del Parque Marítimo César Manrique, uno de los espacios de ocio más emblemáticos de la capital tinerfeña.

Con una superficie de 22.000 metros cuadrados, este complejo diseñado por el artista lanzaroteño César Manrique se ha convertido en uno de los planes favoritos del verano para quienes buscan combinar baño, diversión y relax en un mismo lugar. Su ubicación, frente al Auditorio de Tenerife y junto al Palmetum, ofrece además unas vistas privilegiadas al litoral de la ciudad.

Un oasis de agua salada

Inaugurado en 1995 como la última obra del célebre artista, el parque destaca por la esencia que caracteriza a Manrique: piedra volcánica, vegetación tropical, cascadas y una integración total con el paisaje. El negro de la lava, el azul del Atlántico y el verde de las palmeras crean un entorno que invita tanto a bañarse como a desconectar.

El recinto cuenta con tres grandes piscinas de agua de mar, cada una con características diferentes. La principal supera los 6.500 metros cuadrados de lámina de agua, incorpora pequeñas islas artificiales y dispone de accesos mediante rampas tipo playa y escaleras, lo que facilita la entrada tanto a niños como a personas con movilidad reducida.

Otra de las zonas más llamativas es la Piscina Cascada, con más de 3.000 metros cuadrados, alimentada por dos espectaculares cascadas de agua salada que caen desde más de 25 metros de altura y rodean un islote de roca volcánica.

El paraíso para los más pequeños

Uno de los grandes atractivos del Parque Marítimo durante el verano es su espacio infantil. La piscina destinada a los niños, de 340 metros cuadrados, está rodeada de roca volcánica y se llena mediante una pequeña cascada, creando un entorno seguro donde los más pequeños pueden disfrutar acompañados de sus familias.

Pero la diversión no termina en el agua. A lo largo de la temporada estival se organizan numerosas actividades infantiles, desde castillos hinchables acuáticos y visitas de personajes infantiles hasta cuentacuentos, talleres, pintacaras, globoflexia o sesiones de baile. Además, el recinto cuenta con una ludoteca donde también se desarrolla un campamento de verano.

Mucho más que piscinas

El complejo está pensado para pasar el día completo. Sus más de 17.000 metros cuadrados de solárium ofrecen amplias zonas para tomar el sol, descansar bajo pérgolas o disfrutar de la sombra de las palmeras con el océano como telón de fondo.

También dispone de vestuarios, duchas, alquiler de hamacas y sombrillas, gimnasio, tiendas y varios espacios de restauración donde es posible comer desde un bocadillo o una hamburguesa hasta un menú completo.

De antiguo vertedero a icono de Santa Cruz

Pocos imaginan que el lugar donde hoy se encuentra el Parque Marítimo tuvo durante décadas un pasado muy distinto. Esta zona del litoral albergó antiguamente instalaciones industriales, vertederos, un matadero e incluso servicios municipales alejados del casco urbano.

La transformación llegó a principios de los años noventa con un ambicioso proyecto de regeneración que permitió recuperar este espacio para convertirlo en una gran zona de ocio junto al mar, integrada además con el Palmetum, uno de los jardines botánicos especializados en palmeras más importantes del mundo.