Agentes de la unidad de Protección del Entorno Urbano (Proteu) de la Policía Local de Santa Cruz de Tenerife han tramitado una denuncia por el estado de abandono de un perro localizado en una infravivienda situada en la zona de la playa del Muerto, en la costa de Añaza.
El animal, de raza American Bully y catalogado como potencialmente peligroso, presentaba signos evidentes de desnutrición, deshidratación y falta de higiene.
La intervención policial se produjo tras un aviso que alertaba de la situación del perro, que se encontraba atado con una cadena en el exterior de la vivienda y sin acceso a agua. Debido a la tipología del animal, los agentes contaron con el apoyo de personal especializado del Albergue Comarcal Valle Colino para garantizar una actuación segura.
Acceso complejo
El acceso al lugar resultó complejo, ya que la infravivienda se ubica en un sendero de difícil tránsito dentro de un barranco. Una vez en el punto, los agentes identificaron a una mujer que afirmó ser la propietaria del perro, aunque el animal figura registrado a nombre de una criadora. Durante la inspección, también se constató la presencia de otro perro y un gato en el interior del inmueble.
Tras informar a la responsable de las obligaciones legales en materia de protección animal y de la apertura del correspondiente expediente sancionador conforme a la ordenanza municipal, los agentes procedieron a la retirada del animal. El perro fue trasladado al albergue comarcal para su atención y recuperación.
Menor
Asimismo, los efectivos policiales dieron aviso a los servicios de Atención Social para que evalúen la situación de un menor de aproximadamente 10 meses que reside en la misma infravivienda.
