Santa Cruz de Tenerife prepara una de las mayores renovaciones de su transporte urbano en los últimos años. El Ayuntamiento ha dado luz verde al proceso de licitación para comprar 61 nuevas guaguas destinadas al servicio público de la capital, una operación que busca modernizar la flota, mejorar la calidad del servicio y avanzar hacia una movilidad menos contaminante.
La inversión prevista asciende a 29.661.470 euros y permitirá incorporar vehículos híbridos, eléctricos y diésel adaptados a distintas necesidades de la ciudad. La medida se enmarca en el plan municipal de renovación de flota sostenible y llega en un momento en el que el transporte público gana cada vez más peso en el debate sobre la movilidad en Santa Cruz.
Más guaguas híbridas y eléctricas
La mayor parte de los nuevos vehículos serán híbridos. En total, la licitación contempla 40 guaguas de este tipo, frente a 17 eléctricas y cuatro diésel. Dentro del lote de híbridas, el grupo más numeroso estará formado por 27 guaguas urbanas de piso bajo y 12 metros de longitud, pensadas para facilitar el acceso de los usuarios y reforzar las líneas con mayor demanda.
También se prevé incorporar seis guaguas híbridas suburbanas de entrada baja, cuatro de ellas de 11 metros y dos de 12 metros. A estas se sumarán otras siete unidades híbridas articuladas de 18 metros, destinadas a recorridos con mayor capacidad de pasajeros.
Diecisiete vehículos eléctricos
Uno de los puntos más relevantes del contrato será la adquisición de 17 guaguas eléctricas urbanas de piso bajo. De ellas, 11 tendrán 12 metros de longitud y otras seis serán de 9,5 metros, una dimensión más adecuada para recorridos donde se necesitan vehículos más manejables.
La incorporación de unidades eléctricas permitirá reducir emisiones y avanzar hacia una flota más eficiente, especialmente en un municipio donde la movilidad urbana continúa siendo uno de los grandes retos diarios.
También habrá microguaguas
El expediente incluye además cuatro vehículos diésel: una guagua interurbana estándar de 11 metros y tres microguaguas. Estos últimos pueden resultar especialmente útiles para rutas con calles más estrechas, menor demanda o zonas donde los vehículos de mayor tamaño tienen más dificultades para circular.
La diversidad de modelos responde precisamente a la necesidad de adaptar la flota a una ciudad con recorridos muy diferentes entre sí, desde grandes avenidas hasta barrios con trazados más complejos.
Una licitación dividida en ocho lotes
La compra de las 61 guaguas se estructurará en ocho lotes diferenciados, lo que permitirá adjudicar el contrato por tipos de vehículo y características técnicas. El procedimiento será abierto y tendrá en cuenta criterios de solvencia técnica, profesional, económica y financiera.
Con esta fórmula, el Ayuntamiento busca garantizar que las empresas adjudicatarias puedan responder a las exigencias del contrato y suministrar vehículos adecuados para el servicio urbano de Santa Cruz.
Un paso más en la movilidad de la capital
La renovación de la flota se suma a otras medidas orientadas a mejorar el transporte público en la ciudad, como la revisión de rutas, frecuencias y puntualidad. El objetivo final es que más vecinos vean la guagua como una alternativa real al vehículo privado, especialmente en una capital donde los problemas de tráfico y aparcamiento forman parte del día a día.
La llegada de estos nuevos vehículos no resolverá por sí sola todos los retos de movilidad de Santa Cruz, pero sí supondrá un cambio visible en el servicio: guaguas más modernas, más eficientes y mejor adaptadas a las necesidades de la ciudad.
