No hay muchas ciudades en el mundo que organizan, cada año, una celebración institucional del Día de Francia el 14 de julio, por lo que, Santa Cruz de Tenerife, y su Ayuntamiento, son, hasta ahora, la única urbe fuera de España que lo hace con ese carácter oficial.
Este año, el Consulado de Francia ha querido vincular aún más la ciudad con la historia reciente de la relación entre ambos países y, para ello, celebrará el reconocimiento público de la labor de Fernando Clavíjo, presidente del Gobierno de Canarias, como “figura que ha sabido unir Canarias y Francia”.
Una gala que se cruza con el fútbol
El acto institucional tendrá lugar en la tarde de este martes en el Salón de Plenos del Ayuntamiento capitalino, donde se entregará el reconocimiento a Clavíjo. Pero la fiesta no termina ahí ya que, por la noche, tendrá lugar la cena de gala del Día de Francia que se mezclará irremediablemente con el partido de las selecciones de ambos países en el Mundial 2026
“Paradójicamente, coincidirá con el Francia-España”, explica a Atlántico Hoy el secretario general de Zona Centro y asesor del cónsul general de Francia en Tenerife, Carlos Sabina. “Contaremos con la asistencia a la cena de más de 150 personas, tanto francesas como españolas y, lógicamente, tendremos que poner pantallas para poder disfrutar del partido mientras compartimos la celebración del Día”.
Compartir mesa y pantalla
En cualquier caso, la contradicción aparente entre diplomacia y fútbol se convierte, en realidad, en el eje de una fiesta singular alrededor de la mesa en la que se compartirá un menú típico, una compañía internacional y, al mismo tiempo, el marcador del Mundial.
“Será una cena diferente donde podremos disfrutar de un menú, de una compañía y de un Día de Francia unido al fútbol”, describe Sabina.
“¡Que gane el fútbol!”
A casi nadie se le escapa que en un ambiente de rivalidad futbolística en el que ambas selecciones se disputan llegar a la final del Mundial 2026, el tono de la celebración traspasa lo diplomático para convertirse, como poco, en festivo, en el que, quizás, los goles sean cantados “para adentro y no molestar más de la cuenta”.
“Al final, que gane el fútbol y que gane el que lo merezca”, dice Sabina, sin entrar en nacionalismos. “Creo que la relación entre Francia y España siempre ha sido buena y sigue siendo buena, con lo cual será una cena diferente… será la Fiesta Nacional de Francia del 14 de julio”.
Rivalidad solo en el campo
La ironía del momento es evidente porque, mientras en el Salón de Plenos se reconoce la labor de Fernando Clavijo como puente entre Francia y Canarias, en las pantallas se vivirá un partido en el que los países vecinos, Francia y España, se convierten en rivales.
Pero en Santa Cruz, al menos durante esta noche, la rivalidad se circunscribe a dos países que comparten celebración y mesa. “¡Quién sabe qué terminaremos celebrando al final de la velada!” concluye a modo de humor, Sabina.
