Santa Cruz de Tenerife ha dado la bienvenida al tiempo de estío con una fiesta que, bajo el nombre de Bienvenida al verano, se desarrolló en la explanada del muelle de la capital, en la que todos los allí presentes vestían escrupulosamente de blanco, cual fiesta ibicenca que muestra un espíritu relajado y libre.
El evento, organizado por la Sociedad de Desarrollo del Ayuntamiento, tiene un costo conocido de 123.856 euros solo en dos partidas: 43.856 euros para el alquiler de carpas, escenarios, mesas y montaje, y 80.000 euros para la empresa que organiza el evento, a falta de conocer lo que ha pagado el municipio de Santa Cruz por el resto de contratos: música, seguridad y demás.

Aforo limitado
A pesar de que este ha sido un “evento para todo el mundo", según se ha promocionado desde la corporación local, esta celebración ha sido ideada -tanto en su primera edición de 2025 cómo en esta de 2026- solo para, aproximadamente, el 2,4% de la población. Las 5.000 personas que pudieron asistir representan una fracción mínima de los 212.456 habitantes en el municipio, según los datos del propio ayuntamiento.
Partiendo de que la explanada del muelle acogió hace solo una semana a más de 35.000 personas en la misa oficiada por el papa León XIV, Atlántico Hoy se puso en contacto con la Sociedad de Desarrollo con la intención de averiguar el motivo de mantener un aforo para solo 5.000 personas, y han comentado que se ha hecho así “en función del público anterior y según los espacios que había, teniendo en cuenta el Tenerife Music Festival y la visita del Papa”.

La zona de cena: exclusiva y agotada
El recinto para la celebración de la fiesta contaba con un aforo dividido en dos zonas, por un lado 500 personas en el espacio de la cena en blanco y 4.500 personas en la zona de conciertos. Mientras el acceso a los conciertos era "gratuito hasta completar aforo", lo cierto es que las entradas para la cena en blanco se agotaron en minutos y su precio fue de 3 euros, un importe que se dedicará a fines benéficos.
La limitación del aforo rompe la invitación expresada por Carmen Pérez, en la que expresaba la intención de que "todo el mundo pueda sumarse a esta gran celebración junto al mar de forma completamente gratuita", ya que de “todo el mundo”, solo 5.000 fueron los agraciados. La realidad es que la zona gastronómica fue reservada por los comensales que adquirieron las entradas y el resto de la ciudadanía solo pudo acceder a la zona de conciertos, donde no se podía llevar comida ni bebidas del exterior.
Actuaciones
La programación musical contó con DJ Brito, artista con más de 25 años de experiencia en la escena latina, con Estrellas de Buena Vista y Más, una agrupación de músicos herederos del Buena Vista Social Club, cuyo repertorio destaca por el son cubano, bolero, guajira y guaracha, y con la Orquesta Maquinaria Band, una formación emblemática con más de tres décadas de trayectoria en Canarias.
Por otro lado, cerca de un centenar de establecimientos se sumaron al evento entre los que se contabilizaron 38 de restauración y 4 de ocio.
Objetivos
Días previos al evento, Pérez explicó que el objetivo institucional era "consolidar un modelo de activación urbana donde la inversión pública se tradujera en creación de empleo y apoyo al tejido empresarial local".
Por su parte, el alcalde Bermúdez añadió que tras el "éxito de la primera edición", el evento volvería a dinamizar la ciudad "trascendiendo lo meramente festivo para convertirse en un polo de atracción de visitantes y un apoyo firme a las pymes".
Todos de blanco
"El color blanco no es un mero capricho estético, sino la propia escenografía que construimos de forma colectiva", destacó la concejal, explicando que “la unión de gastronomía, música y la escenografía colectiva que aporta la vestimenta de color blanco, además de la colaboración del tejido comercial, de restauración y de ocio, nos permite posicionar a Santa Cruz de Tenerife al nivel de las grandes citas estivales”
La zona gastronómica estaba perfectamente engalanada y compuesta por mesas modulables que albergaban comensales en grupos de cuatro, seis, ocho y diez personas, con todo el menaje necesario incluido.
Información conocida sobre el costo
Aunque solo se conocen las dos partidas principales (43.856 euros por alquiler de mesas, sillas, carpas y montaje, y 80.000 euros por organización), no se ha publicado aún el costo completo del evento.
La Sociedad de Desarrollo calculó el valor estimado del contrato de montaje en 48.475 euros, con presupuesto base de 51.868,25 euros impuestos incluidos. La empresa organizadora Eladiopink Inversiones SLU, con sede en Las Palmas de Gran Canaria, presentó una oferta de 74.766,36 euros sin impuestos, ahorrando más de 5.000 euros respecto al presupuesto inicial de 85.600 euros.