La moción, propuesta por el Grupo Municipal Socialista y debatida en el Salón de Plenos, se hizo eco de las quejas de la Asociación de Libreros de la provincia y de varios establecimientos que denuncian sentirse “ignorados” por el Ayuntamiento en la organización de la próxima Feria del Libro de Santa Cruz de Tenerife.
En esta edición se han recibido 37 solicitudes para ocupar casetas, pero solo se han asignado 26 estands, lo que deja fuera a 11 librerías que habían presentado su documentación en tiempo y forma.
Centro de la Cultura Popular Canaria
Entre las ausencias señaladas en el debate figura el Centro de la Cultura Popular Canaria, una entidad reconocida recientemente con el Premio Canarias de Cultura Popular 2025, cuya librería se quedaría por primera vez fuera de la feria santacrucera pese a su larga trayectoria en la edición y difusión de obras sobre la identidad y la memoria canaria.
Los proponentes de la moción consideran especialmente grave que una entidad distinguida a nivel autonómico no tenga presencia en una cita que se celebra, precisamente, en la capital tinerfeña.
Criterio para adjudicar los puestos
Según se expuso en la sesión plenaria, la clave del conflicto está en el criterio utilizado para adjudicar los puestos: un sistema de orden de llegada en la inscripción que, a juicio del sector, “penaliza” a librerías consolidadas frente a otras entidades más recientes o con menor volumen de catálogo.
También se criticó que una misma entidad pudiera concurrir “como librería y como editorial mientras otros compañeros se quedaban sin espacio”, y que distribuidoras o editoriales con apenas unos títulos publicados dispongan de la misma superficie que librerías que acuden con decenas de novedades.
Más espacio y diálogo
Desde el grupo socialista, la concejal, Elena Mateo, insistió en que la Feria del Libro de Santa Cruz “tiene entidad suficiente” para no ser tratada como una invitada dentro de la Feria de Flores y Plantas y de la zona de artesanía del parque García Sanabria, donde se celebra coincidiendo con las Fiestas de Mayo.
Además, recordó que la Asociación de Libreros ya había presentado al Organismo Autónomo de Cultura (OAC), al término de la edición de 2025, una propuesta técnica de redistribución de las carpas para que cupieran librerías, editoriales, distribuidoras y asociaciones sin necesidad de dejar fuera a nadie.
Priorizar librerías
La moción pedía al Ayuntamiento revisar el criterio de la feria y, entre las medidas reclamadas figuran la eliminación de “el primero que llega se queda el puesto” y la introducción de baremos que prioricen a librerías con establecimiento físico y mayor fondo editorial, frente a entidades con poca producción propia o sin actividad librera continuada durante el año.
Los intervinientes insistieron también en que una feria del libro “sin librerías” pierde sentido, y reclamaron al Gobierno municipal que pase de hablar de “procedimientos” a ofrecer “soluciones”, reforzando recursos económicos, ampliando el espacio disponible y revisando fechas o ubicaciones alternativas si fuera necesario.
Transparencia y rigor
Por su parte, el concejal responsable del OAC, Santiago Díaz, insistió en que la organización técnica de la Feria del Libro 2026 se ha realizado bajo principios de transparencia, rigor profesional y participación activa del sector, subrayando que las bases se difundieron públicamente en diciembre de 2025 y que no se registró oposición formal a los criterios antes de que se abriera el proceso de inscripción.
El Ayuntamiento señala que para 2026 se ha previsto un total de 30 estands, de los que 26 se destinan a librerías y editoriales y el resto a instituciones como Fundación CajaCanarias, Librería del Cabildo, Asociación Canaria de la Lengua y el propio Organismo Autónomo de Cultura.
Espacio limitado
Además, asegura que se ha atendido una de las principales quejas de 2025 -la falta de espacio- duplicando la superficie de cada caseta y ampliando la zona alta de la feria a lo largo de la calle Doctor José Nave, con el objetivo de mejorar la comodidad y la visibilidad de los expositores.
Desde el gobierno local se rechaza que haya habido exclusión arbitraria, y se insiste en que el criterio de orden de inscripción se utilizó como un mecanismo objetivo para resolver un problema estructural: la demanda de casetas supera la capacidad física del parque.
Fiestas de Mayo
Otro de los ejes del debate giró en torno a la decisión de mantener la feria en el García Sanabria y en las fechas de las Fiestas de Mayo. El Ayuntamiento sostiene que este encaje responde a una consulta realizada en 2024, en la que la mayoría de entidades del sector apostó por coincidir con la Feria de Flores y Plantas para aprovechar la mayor afluencia de público.
Sin embargo, desde la oposición se alertó de que ese modelo no puede traducirse en que la Feria del Libro sea percibida como “la hermana pobre” dentro del conjunto de actividades de mayo, y se planteó la posibilidad de estudiar nuevamente fechas o distribuciones alternativas que permitan dotarla de mayor protagonismo.
Cambios a medio plazo
El concejal de Cultura recordó que se habían realizado diferentes encuentros con el sector acordándose, entre otras medidas, ampliar la superficie de los estands y optimizar la distribución para la edición de 2026.
No obstante, el gobierno considera que no procede modificar ahora las bases ni el reparto para la próxima feria sin generar un “incumplimiento de las reglas del proceso ya concluido” y un perjuicio para quienes han cumplido en tiempo y forma.
Intervención del alcalde
El alcalde, José Manuel Bermúdez, recordó en el pleno que el recinto comparte espacio con otros sectores (artesanía, gastronomía, flores y plantas) y está sujeto a un plan de seguridad que obliga a mantener zonas de evacuación y pasillos libres, lo que impide aumentar indefinidamente el número de estands.
En cualquier caso, se mostró dispuesto a buscar una solución específica para el Centro de la Cultura Popular Canaria, aunque descartó que pase por excluir "a la última entidad inscrita para hacerle hueco" y defendió que cualquier cambio en los criterios de participación deberá abordarse “antes de jugar el partido”, es decir, de cara a futuras ediciones.
