El Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife ha solicitado a la Dirección General de Tráfico (DGT) un plazo de un año para aplicar la nueva normativa sobre semáforos, que entra en vigor este miércoles y que obligaría a realizar cambios en 138 cruces de la red municipal.
Según ha informado el consistorio en un comunicado, la aplicación de la medida requeriría "alrededor de 262 actuaciones, con intervenciones en más de 122 instalaciones y modificaciones de programación en al menos 59 cruces". El ayuntamiento sostiene que necesita "más tiempo para analizar individualmente cada intersección" y estudiar sus "posibles efectos sobre la movilidad y la seguridad".
Cambios en los pasos de peatones
En este sentido la normativa introduce cambios en los pasos para peatones regulados por semáforos, entre ellos que la luz ámbar intermitente para los vehículos no coincida con la luz verde para los peatones.
El ayuntamiento señala que la modificación "puede afectar a los tiempos de ciclo, la coordinación entre intersecciones, el reparto de tiempos entre movimientos y la capacidad de la red". Además asegura que en las pruebas iniciales realizadas en la ciudad "se han detectado efectos negativos sobre el tráfico y la seguridad".
Un año para estudiar los cruces
Desde el consistorio consideran que el tiempo transcurrido desde la aprobación (el pasado 24 de junio) del Real Decreto que modifica el Reglamento General de Circulación es "insuficiente para acometer una actuación de esta complejidad".
Defienden que algunos cruces "necesitarán estudios y simulaciones de tráfico antes de realizar los cambios" y recuerdan que la adaptación también implica "planificación, suministro, instalación, programación, pruebas y puesta en servicio de las nuevas configuraciones, además de una inversión económica", concluye la nota.
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