El pasado 16 de abril, vecinos de Anaga mantuvieron un encuentro con representantes del Cabildo de Tenerife, Ayuntamiento de Santa Cruz y Ayuntamiento de La Laguna, en el que reivindicaron, con escrito en mano, la puesta en marcha de diferentes acciones que afectan directamente a las personas que residen en la zona en su día a día. Ahora tendrán que esperar por la respuesta de la corporación insular durante un mes o mes y medio, según indican.
La intervención de la Plataforma Unidos por Anaga denuncia una gestión “inexistente” del Parque Rural y ha advertido a las instituciones de que “Anaga ya no se va a callar”.
Vecindario al límite, pero unido
El documento, presentado en el salón social de Casas de La Cumbre -y al que ha tenido acceso Atlántico Hoy-, está dirigido a los representantes del gobierno insular y firmado por vecinos “en representación de una comunidad que ha llegado a su límite, pero que también ha descubierto su propia fuerza”.
La plataforma recuerda que detrás de la intervención realizada está “la inmensa mayoría de los vecinos de Anaga” que salieron a la calle el pasado 14 de marzo para decir “¡BASTA!”.
Reproche
Antes de hablar de movilidad o infraestructuras, el texto pone el foco en “democracia y respeto” y califica la manifestación del mes de marzo de “un éxito rotundo” que evidenció que “Anaga está más unida que nunca”.
Sin embargo, reprochan la actitud de las autoridades, a las que han acusado de intentar “invisibilizar” la protesta desviando el tráfico por el cruce de El Batán para evitar “la foto del caos en la Cruz del Carmen”. Esa maniobra, sostienen, fue “censura visual” que acabó trasladando el colapso al desvío y demostrando que “el problema no es el lugar, sino la saturación insostenible de todo el Parque Rural”.
Silencio institucional
La Plataforma Unidos por Anaga recuerda que en junio del año pasado la comunidad presentó “un escrito detallado con soluciones” sobre la gestión del uso público del Parque Rural, respaldado por más de un millar de afectados, sin que casi nada haya cambiado
Poniendo el foco en la fecha actual, indican que “solo el Ayuntamiento de La Laguna ha tenido la decencia institucional de responder”, mientras critican que el Cabildo y el Ayuntamiento de Santa Cruz siguen guardando “silencio absoluto”.
“Una bofetada”
Ese silencio es descrito por la Plataforma como “una bofetada” a los 1.200 firmantes y “un mensaje de desprecio” que confirma la sensación de ser “ciudadanos de segunda”.
En el documento hacen referencia a “políticos incompetentes” que no encuentran soluciones y que solo miran a Anaga “para la foto turística o para pedirnos el voto”, sin sentarse a resolver “la falta de servicios básicos” que sufre la población local.
Movilidad y seguridad vial
La plataforma insiste en que lo ocurrido el día de la movilización “no fue un evento aislado”, sino el reflejo del día a día de quienes residen en el Parque Rural, marcado por la “falta de seguridad vial y el caos que pone en riesgo la vida” de la vecindad.
Entre sus exigencias, reclaman “un control real de la movilidad”, la gestión y ordenación urgente del uso público, así como inversión en dotaciones y servicios, limpieza de cunetas, apartaderos y zonas alrededor de las carreteras “que nadie limpia”, además de aseos públicos en los puntos y caseríos más transitados.
“Parque Rural vivo”
También demandan “infraestructuras dignas y servicios que no nos obliguen a ser héroes para llegar y vivir en nuestras casas” y que se deje de priorizar “el marketing turístico sobre la seguridad del residente”.
El objetivo, subrayan, es pasar de un modelo de “parque temático” a un “Parque Rural vivo”, donde la prioridad sea la seguridad, la movilidad eficiente, el cumplimiento de la Ley de Espacios Naturales Protegidos para los parques rurales y el respeto al territorio, sus habitantes y los negocios existentes.
“Anaga ya no se va a callar”
Reclaman que la próxima vez que sean convocados para una reunión con los responsables insulares sea “para responder a las cuestiones planteadas por los vecinos”, y abren la puerta a participar en mesas de trabajo, a la convocatoria pública de la Junta Rectora del Parque mientras se modifican los Estatutos o a audiencias públicas como la celebrada.
A modo de conclusión, el documento lanza un aviso directo señalando que la concentración vecinal del 14 de marzo “solo fue el principio” y su éxito demuestra que “Anaga ya no se va a callar”.
“Estamos aquí para exigir soluciones, no parches”, afirman, en defensa “de la dignidad de nuestros mayores, del futuro de nuestros jóvenes, de nuestros negocios y del respeto a este territorio”.
