La situación en algunos de los principales accesos del parque rural de Anaga continúa generando preocupación entre residentes y trabajadores de la zona. Una vecina reclama que se actúe cuanto antes para mejorar la convivencia entre peatones y vehículos, especialmente en el tramo que conecta el Pico del Inglés con Cruz del Carmen y el punto de información.
Según explica, la falta de espacio obliga a muchas personas a caminar prácticamente por la calzada ya que las vallas de madera que se instalaron para delimitar el paso no ofrecen, a su juicio, una solución suficiente, puesto que algunos conductores aparcan donde no deben y, como consecuencia, los visitantes terminan ocupando parte del carril.
“Cualquier día va a haber una tragedia”
“Hay momentos en los que tienes que ir frenando todo el rato porque te encuentras con un coche de frente o con un turista”, relata. La residente asegura que la situación se vuelve especialmente delicada en las curvas y en los tramos con menor visibilidad, donde los conductores pueden encontrarse de repente con grupos de peatones, incluso familias con carritos de bebé o personas que caminan en sentido contrario.
La vecina afirma que, cuando conduce por la zona, se ve obligada a reducir considerablemente la velocidad, sobre todo desde el cruce de El Bailadero y en dirección a Cruz del Carmen. “Cualquier día va a haber una tragedia”, advierte, ante la posibilidad de que un vehículo no pueda reaccionar a tiempo.
Un paso peatonal pendiente
Comenta la vecina que en algunas reuniones mantenidas con responsables públicos se habría planteado la creación de un paso acondicionado para que los peatones pudieran circular con mayor seguridad por el entorno de las vallas de madera. Sin embargo, la residente asegura que, por ahora, no se ha ejecutado ninguna actuación.
“No ha empezado nada. No se ha hecho nada y no sé cuándo se pensará hacer”, señala. A su juicio, la falta de avances resulta frustrante para quienes viven o trabajan en Anaga y deben atravesar a diario unas carreteras que soportan una importante presión de visitantes.
Más visitantes, pero menos colas
Durante el mes de agosto, la residente percibe una importante presencia de personas que acuden a Anaga para caminar y disfrutar del entorno. Sin embargo, considera que las colas son ahora más llevaderas que en otros momentos.
Atribuye esta circunstancia, en parte, a que muchas personas de la zona se encuentran trabajando o pde vacaciones en otros destinos. También apunta a que la menor congestión de tráfico no significa que se hayan resuelto los problemas de movilidad, añadiendo que “ni siquiera las cámaras de vigilancia están activas y los paneles permanecen apagados”.
Más planificación
La vecina considera que Anaga necesita una planificación estable que tenga en cuenta tanto a los residentes como a quienes visitan el parque, sobre todo de cara al otoño e invierno, momento en el que la Reserva de la Biosfera recibe más visitas.
En su opinión, no basta con instalar elementos provisionales en la calzada, sino que es necesario habilitar itinerarios peatonales seguros y mantenerlos en condiciones adecuadas durante todo el año.
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