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Yaiza Suárez: "El Carnaval es familia, esfuerzo y pasión; mi madre Geni Afonso fue una artista generosa que se merecía este homenaje". CEDIDA

Yaiza Suárez: "El Carnaval es familia, esfuerzo y pasión; mi madre Geni Afonso fue una artista generosa que se merecía este homenaje"

Profesionalmente vinculada al mundo de la producción audiovisual y la dirección artística, Yaiza ha trabajado durante dos años al frente de los concursos del Carnaval chicharrero

Hay quienes heredan negocios, propiedades o tradiciones. Yaiza Suárez heredó algo mucho más intangible: el amor por el Carnaval. Hija de la recordada Geni Afonso, recientemente homenajeada con una plazoleta en la avenida marítima de Santa Cruz de Tenerife, Yaiza ha mamado la fiesta desde la cuna. Su abuelo era rondallero, su tío José Víctor tiene la agrupación musical Los Yuppies —antes Los Yoyas—, y su madre fue una figura clave en el mundo de las comparsas y la organización de espectáculos.

Profesionalmente vinculada al mundo de la producción audiovisual y la dirección artística, Yaiza ha trabajado durante dos años al frente de los concursos del Carnaval chicharrero, una experiencia que, según confiesa, fue "de mucho queme" y la dejó "muy desgastada a nivel personal y moral".

En esta entrevista, Yaiza habla del homenaje a su madre, una mujer "pionera, generosa y cercana" que no se casó nunca con ningún color político y que se ganó el cariño de todo el mundo del Carnaval. También desvela cómo era Geni detrás de los escenarios —"un remolino, energía pura"—, confiesa que ella no se ve dirigiendo la Gala de la Reina adulta —"no sería capaz, demasiado con un solo corazón"— y reflexiona sobre si volverá a formar parte activa del Carnaval. Porque, como bien dice, "es un mundo que quiero tanto, que no sé si volvería a soportar otro distanciamiento forzoso".

[PREGUNTA] ¿Qué significa para ti el Carnaval?

[RESPUESTA] Pues eso, el Carnaval es familia, es esfuerzo, porque los grupos trabajan mucho, hay mucha gente que sacrifica mucho para sacar un grupo adelante, muchas horas. Y es amor, es pasión, es diversión. Pues eso, es familia. El Carnaval para mí es todo eso.

Hace dos semas hemos vivido ese homenaje que se le realizó a tu madre, a Geni Afonso, dándole nombre a una plazoleta en la avenida marítima de Santa Cruz. ¿Qué sentiste al ver cuando se descubrió esa placa con el nombre de tu madre?

Pues un orgullo tremendo. La verdad que estoy súper agradecida, porque es una iniciativa que partió de mi tío José Víctor, pero luego tuvo una acogida y un apoyo multitudinario. Enseguida hubo muchísima gente que pensaba, pues como nosotros, que también se lo merecía. Uno dice: "Será uno porque es la madre de uno", pero no. Hay muchísima gente que me para por la calle, que me cuenta, que me llama, he tenido tropecientas llamadas, te puedes imaginar, y todo el mundo muy contento. Todo el mundo me dice "muy merecido", y a mí eso me llena de orgullo.

Trabajamos en una profesión que a veces es un poquito desagradecida, entre comillas. Que una mujer que no se puso nunca ninguna camiseta de ningún color, ni se casó nunca con nadie, llegara a estar tantos años en el mundillo, y que la gente la recuerde con tanto cariño —cuando en la profesión también hay muchos tira y afloja, porque bueno, pues es así—, creo que dice mucho. Pero ella igual no siempre se sintió así, porque como no te pones ninguna camiseta y tal y cual, pues a veces no tienes según qué trabajo, o no te dan chance. Entonces yo creo que a ella le hubiera encantado estar y ver que todo ese sacrificio, y todo eso que ella hizo por tanta gente, y por la cultura, y al final también por el Carnaval, se ha reconocido. Para nosotros es un orgullo enorme, pero enorme. Ojalá lo hubiera visto. Pero bueno, espero que le haya llegado el cariñito. Ahí había un montón de gente, y fue un acto muy bonito, la verdad.

¿Te vino a la cabeza algún recuerdo o algo en especial en el acto?

Por supuesto. No, bueno, eso, que ella allí hubiera estado encantada. No sé, yo me la imaginaba allí, recibiendo ese cariño de toda la gente. Y luego las comparsas que estuvieron también estupendas, que siempre acuden, porque también para ellas era una figura importante. Mi madre los quería mucho. La imaginaba allí, disfrutando de todo aquello, bailando en medio de la rueda que hacía la comparsa, y recibiendo cariño. Ninguna anécdota particular, sino ella recibiendo eso, que creo que le hubiera gustado mucho.

Yaiza, ¿por qué crees que tu madre, Geni Afonso, dejó una huella tan profunda en el Carnaval?

Hombre, es que ella empezó muy joven, empezó con uno, con otro, ayudaba aquí, ayudaba allá, entonces la conoce mucha gente desde hace mucho tiempo. Ella es de base, por decirte de una manera. Ella no llegó y dirigió una gala, sabes. Ella estuvo con los grupos, ayudaba aquí, ayudaba allá, si la llamaban para algo… Era una persona muy cercana, una persona generosa en todo el sentido de la palabra. Ella no se guardaba nada, enseñaba a la gente. Ella fue pionera en las escuelas del carnaval, se iba a cursillos en Barcelona, y a los profesores que veía los traía para acá para que enseñaran a la gente de los grupos. Siempre quería compartir. No era una persona que se guardara nada. Y yo creo que eso se transmitía a la gente.

Luego, eso, la gente la recuerda con mucho cariño. Ya te digo, me paran por la calle. Aunque yo siempre he sido el rabito de ella, he ido a todos lados, siempre he sido muy discreta y he estado muy en segundo plano, hay gente que no me relaciona con ella o no se acuerda de mí exactamente, y me dicen: "Tú eres la hija de Geni", porque nos parecemos físicamente y en la voz dicen que también. Y le digo que sí, y me cuentan alguna anécdota de unas fiestas de barrio, que de repente le dijeron si ella podía ir a hacer algo, y ella fue y no cobró, e hizo no sé qué. Fue una persona muy generosa, y que estuvo muy cerca de la gente. Eso a la gente se le queda grabado.

Todas las cosas que ella hacía afuera, todas las enseñanzas que se traía, ella creo que aumentó el nivel de ciertas cosas, porque incluía esas enseñanzas que había adquirido en esos cursillos. También fue una persona que se preocupaba mucho porque todo el mundo luciera el trabajo, porque ella sabía el trabajo de base que tienen los grupos. Siempre le admiró mucho la labor social que cumplen los grupos. Se daba mucho y ayudaba a la gente. Luego, adquiriendo conocimientos, también aportó mucho al mundo del Carnaval desde el punto de vista artístico. Yo creo que son esas dos cosas las que la han hecho ser tan conocida, querida y valorada en el mundo del Carnaval.

¿Cómo era Geni detrás de los escenarios?

¡Uf! Un remolino. Energía pura. Aparte es que los artistas tienen como otra manera, y a lo mejor podía parecer que estaba desordenada en un momento, pero de repente estaba todo cuadradito y decías: "Pero esta mujer cómo se sacó esto de la manga". Tenía una visión para el espectáculo muy fina. Pero se ponía muy nerviosa, muy nerviosa. Y tenía un carácter fuerte, porque supongo que toda la gente que se da mucho también exige. No era tampoco una hermanita de la caridad —ella lo sabe, no estoy diciendo nada nuevo—. Pero seguía, aunque dirigía y demás, seguía haciendo regiduría y estaba allí detrás, y con 60 años movía reinas para un lado y para otro. Sí, pura energía. Era un artista, por todas las letras.

¿Te volveremos a ver dentro del Carnaval chicharrero?

Es una cosa que me pregunto yo también. No sé. La verdad que los dos años que llevé la dirección de los concursos, la dirección artística, para mí fueron de mucho queme, de mucho, mucho queme, por muchas cosas internas. Ahora este último año que no he estado vinculada en lo absoluto ha sido como, sabes, como el que deja de fumar o el que se quita de una droga. Lo pasé muy, muy mal, la verdad, y me da miedo, si te soy sincera, volver a meterme ahí. Porque es un mundo que quiero tanto, que no sé, no sé si volvería a soportar otro distanciamiento forzoso. Así que no sé, es una cosa que está sobre la mesa. Estos dos años me han desgastado mucho a nivel personal y moral, porque se lucha con muchas cosas. La gente siempre ve los espectáculos y valora lo que ve, y lo entiendo, pero muchas veces lo que hay detrás… Lo que se ve delante es porque detrás no dan más, no es una cosa que te facilite. A veces es luchar contra molinos, y eso desgasta. Pero vamos, disfrutándolo seguro.

¿Te verías en algún momento dirigiendo la Gala de la Reina como tu madre?

Pues la gala adulta no creo, no creo, por lo que te digo. Mi madre era muy guerrera, es que ella no se achantaba ante nada. Pero yo soy más sensible en un sentido, y al final es exponerse mucho, es luchar contra muchas cosas. Eso lo admiro, admiro a todo el que se pone en ese ojo público. Yo creo que no sería capaz, no. Demasiado con un solo corazón.