Imagen de la Navidad de Vigo / EFE
Imagen de la Navidad de Vigo / EFE

La abogada canaria que tumbó el Carnaval de Vegueta va ahora a por la Navidad de Vigo

La grancanaria Yomara García lleva a los tribunales el mercadillo y la noria de Vigo tras las denuncias vecinales por ruido y contaminación lumínica. Su batalla judicial ya provocó un cambio histórico en Las Palmas de Gran Canaria

luna moya

Primero fue el Carnaval de Día de Vegueta, en Las Palmas de Gran Canaria. Ahora, el siguiente escenario de su batalla judicial está a más de 1.600 kilómetros, en el corazón de Vigo. La abogada grancanaria Yomara García Viera, que consiguió que los tribunales ordenaran trasladar la celebración carnavalesca fuera del casco histórico de la capital canaria, ha puesto ahora el foco en uno de los grandes acontecimientos navideños de España: el mercadillo y la noria de Vigo.

La letrada ha comparecido este miércoles ante el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 1 de Vigo en representación de la Asociación Vecinal Zona Centro, que pretende impedir que las atracciones navideñas vuelvan a instalarse en la Alameda, uno de los enclaves más emblemáticos de la ciudad gallega.

Su adversario es ahora el Ayuntamiento de Abel Caballero, el alcalde que ha convertido las celebraciones navideñas de Vigo en una de las principales señas de identidad de la ciudad. Un modelo de festejos multitudinarios que, como sucedió en Vegueta, ha terminado enfrentando a los vecinos con la administración municipal por las consecuencias del ruido.

La coincidencia resulta especialmente significativa: apenas 24 horas antes de la vista judicial, el Concello de Vigo anunció que trasladaría el mercadillo Cíes Market y la gran noria al entorno del centro comercial Vialia. Sin embargo, la decisión no ha detenido a la abogada canaria ni a los vecinos que representa, que buscan una sentencia que impida el regreso de las instalaciones a su anterior ubicación.

El precedente canario

El nombre de Yomara García Viera no es desconocido en Canarias. Especializada en derecho medioambiental y contaminación acústica, su trayectoria está vinculada a algunas de las batallas judiciales más relevantes contra el ruido en el Archipiélago.

Su intervención más conocida llegó con el Carnaval de Día de Vegueta, una celebración que congregaba a miles de personas entre las calles del casco histórico de Las Palmas de Gran Canaria y que terminó en los tribunales después de años de quejas por parte de los residentes.

La abogada representó a los vecinos que denunciaban que el ruido, las aglomeraciones y las consecuencias de los festejos hacían prácticamente imposible el descanso en sus viviendas.

En julio de 2021, el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 5 de Las Palmas de Gran Canaria les dio la razón y ordenó trasladar el Carnaval de Día a un emplazamiento donde no se alterasen las condiciones de vida de los residentes.

El Tribunal Superior de Justicia de Canarias mantuvo en mayo de 2023 la orden de traslado, aunque modificó parcialmente la sentencia inicial en lo relativo a las indemnizaciones. La resolución consolidó una importante victoria para quienes defendían que la celebración de acontecimientos multitudinarios no podía imponerse sobre los derechos fundamentales de los vecinos.

Aquel precedente convirtió a García Viera en una de las figuras de referencia en los litigios sobre contaminación acústica.

Su actividad tampoco se ha limitado a la capital grancanaria. Como informó Atlántico Hoy el pasado mes de julio, los vecinos de la avenida de Anaga, en Santa Cruz de Tenerife, recurrieron también a sus servicios para afrontar las molestias provocadas por los establecimientos de ocio nocturno de la zona.

Una Navidad judicializada

El conflicto de Vigo presenta numerosos paralelismos con el caso de Vegueta, aunque tiene sus propias particularidades.

La Asociación Vecinal Zona Centro ha recurrido el decreto municipal del 15 de octubre de 2025 que autorizó a una agrupación empresarial de Madrid a ocupar el espacio público con 75 casetas comerciales, una noria gigante, un carrusel y otras atracciones navideñas.

Los residentes sostienen que la actividad resulta incompatible con el uso residencial de la zona por las molestias acústicas y lumínicas que genera.

Según informa La Voz de Galicia, durante la vista de este miércoles Yomara García explicó a la jueza que sus representados habían soportado durante más de dos meses niveles de ruido superiores a los 75 decibelios.

Los vecinos aportaron informes periciales con mediciones realizadas en viviendas próximas a las atracciones. Uno de los expertos constató la existencia de diversos focos de ruido simultáneos, mientras que otro examinó el impacto de la iluminación navideña sobre los inmuebles.

Las mediciones aportadas por los demandantes reflejaron una media de 40 lux de luz procedente de la noria en una fachada próxima, frente a los 1,8 lux registrados tras su retirada. También se documentaron picos de hasta 59 lux.

El Ayuntamiento de Vigo, por su parte, defiende que en las últimas campañas navideñas ha aplicado medidas para reducir el impacto acústico. Su perito explicó que se habían limitado los niveles de la música y la megafonía, además de eliminar algunas atracciones especialmente ruidosas.

El conflicto, sin embargo, no se limita al volumen de la música. Una parte importante de las molestias que denuncian los vecinos procede de las concentraciones de público, el funcionamiento de las atracciones y los trabajos necesarios para instalar y desmontar las estructuras.

Vecinos al límite

El juicio también dejó testimonios sobre las consecuencias que, según los afectados, tienen las celebraciones navideñas en su vida cotidiana.

Una residente de la calle Colón, madre de dos hijos, describió ante el juzgado las dificultades para descansar por los gritos procedentes de la noria, las aglomeraciones y los destellos de las luces que penetraban en su vivienda.

"Es un infierno", afirmó durante su declaración, recogida por La Voz de Galicia.

Otro vecino explicó que las molestias comienzan incluso antes de la inauguración de las atracciones, con los trabajos de instalación del alumbrado y las estructuras durante la madrugada.

Los testimonios también describieron problemas para acceder a los garajes, acumulación de basura y suciedad en los portales y dificultades para dormir incluso con las ventanas cerradas.

Ante esta situación, algunos residentes han llegado a plantearse abandonar temporalmente sus viviendas durante las fiestas.

Los problemas de convivencia en esta zona de Vigo ya habían dado lugar a otros procedimientos judiciales. El Tribunal Superior de Xustiza de Galicia dictó dos resoluciones firmes relacionadas con las molestias navideñas, una en mayo de 2024, que apreció la vulneración de derechos fundamentales, y otra en octubre de 2025, que exigió un control efectivo y permanente de las molestias.

La estrategia de Vegueta

La decisión del Ayuntamiento de Vigo de trasladar este año el mercadillo y la noria a Vialia podría interpretarse como una salida al enfrentamiento. Pero para los vecinos y su representante legal no es suficiente.

García Viera conoce bien este escenario. En Las Palmas de Gran Canaria, el traslado del Carnaval de Día de Vegueta tampoco puso fin al debate sobre dónde y en qué condiciones deben celebrarse las grandes fiestas populares.

La abogada ha advertido a sus representados de las similitudes entre ambos casos y de la posibilidad de que un cambio de emplazamiento termine trasladando las molestias a otros residentes.

La Asociación Vecinal Zona Centro de Vigo insiste en que su objetivo no es impedir la Navidad ni desplazar sus consecuencias a otro barrio, sino obtener garantías de que las actividades respetarán los derechos de los ciudadanos.

Por eso, a pesar del traslado anunciado por Abel Caballero, la batalla judicial continúa. Los demandantes quieren que se anule la autorización correspondiente a las Navidades de 2025-2026 y evitar que las mismas instalaciones regresen a la Alameda en futuras campañas.

Pendientes de sentencia

Tras la celebración de la vista de este miércoles, las representaciones legales del Ayuntamiento de Vigo, los vecinos y la agrupación empresarial disponen de diez días para presentar sus conclusiones finales.

Será entonces cuando el procedimiento quede pendiente de la decisión judicial, que determinará si la autorización municipal impugnada se ajustó a derecho.

La resolución todavía está por llegar y el traslado anunciado para esta Navidad no equivale a una prohibición judicial definitiva.

Lo que sí está claro es que la abogada que consiguió cambiar el mapa del Carnaval de Las Palmas de Gran Canaria ha llevado su experiencia a uno de los grandes escaparates festivos del país.

De las calles empedradas de Vegueta a la Alameda de Vigo, Yomara García vuelve a situar ante los tribunales una cuestión que trasciende las fiestas: hasta dónde puede llegar una celebración multitudinaria cuando el descanso de quienes viven a su alrededor entra en conflicto con ella.

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