Fumar en las terrazas de bares y restaurantes de Canarias todavía no está prohibido. Aunque el Ministerio de Sanidad ha dado un paso importante para sacar adelante la nueva ley antitabaco, la reforma aún no ha sido aprobada y deberá superar todo el trámite parlamentario antes de convertirse en una norma de obligado cumplimiento.
La confusión surge porque el Gobierno ha dado un nuevo impulso al texto para continuar su tramitación. Sin embargo, esto no significa que las nuevas restricciones sean ya una realidad: la reforma deberá recorrer todavía el debate parlamentario, pasar por Congreso y Senado y podría sufrir cambios durante ese proceso.
Además, llega a esa fase con dudas relevantes sobre su solidez técnica: la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha cuestionado la proporcionalidad de algunas medidas y el Consejo Económico y Social (CES) ha advertido carencias en la Memoria de Análisis de Impacto Normativo, reclamando un análisis económico más riguroso y cuantificado antes de aprobar restricciones de este alcance.
¿Qué ha pasado realmente?
El Ministerio de Sanidad quiere actualizar la actual Ley 28/2005 para adaptarla a las nuevas formas de consumo de nicotina y ampliar los espacios libres de humo.
El texto deberá iniciar ahora su recorrido parlamentario, donde tendrá que debatirse y votarse en el Congreso y el Senado. Además, durante ese proceso los grupos políticos podrán presentar enmiendas y modificar parte de la propuesta.
Por tanto, ninguna de las medidas planteadas ha entrado todavía en vigor.
Por qué el debate pesa en Canarias
En Canarias, el debate no se limita a una cuestión sanitaria. La reforma conecta directamente con sectores estratégicos para la economía regional, especialmente el turismo y la hostelería: la actividad turística representa más del 35% del PIB autonómico, emplea en torno al 40% de la población y sitúa a las Islas como uno de los principales destinos de visitantes extranjeros en España.
El impacto puede ser especialmente sensible porque buena parte de la experiencia turística en Canarias se desarrolla al aire libre durante todo el año: terrazas, paseos marítimos, zonas de ocio, conciertos, festivales y otros eventos culturales forman parte de la oferta habitual del destino. Por eso, los sectores afectados piden que cualquier restricción tenga en cuenta la afluencia de visitantes, la operativa diaria de bares y restaurantes y la gestión de grandes concentraciones de público en recintos abiertos.
Qué cambios plantea la reforma
Si finalmente la ley sale adelante, uno de los cambios más importantes será la ampliación de los espacios donde estará prohibido fumar.
Entre las medidas incluidas en el proyecto figuran:
- Prohibir fumar en las terrazas de bares y restaurantes.
- Ampliar los espacios sin humo a playas marítimas y fluviales, parques nacionales, instalaciones deportivas, campus universitarios, patios escolares, conciertos y otros espectáculos al aire libre.
- Extender la prohibición a determinados accesos y entornos de centros educativos, universitarios, sanitarios y sociales.
- Prohibir el consumo en estaciones de transporte y paradas de autobús.
Los vapeadores y otros productos
La reforma no se limita al cigarrillo convencional: también incorpora de forma expresa a los cigarrillos electrónicos y a otros productos relacionados, con el objetivo de extenderles buena parte de las restricciones de consumo, venta, publicidad, promoción y etiquetado.
Entre los productos afectados figuran los cigarrillos electrónicos, con o sin nicotina, los dispositivos de tabaco calentado, los productos orales de nicotina y los productos a base de hierbas para fumar o vaporizar. En la práctica, el proyecto plantea equiparar su uso al del tabaco en los espacios donde se prohíba fumar.
Esto implicaría que, si la ley se aprueba en esos términos, tampoco podrían utilizarse en terrazas, recintos de conciertos o espectáculos al aire libre, instalaciones deportivas, centros educativos o sanitarios y otros espacios incluidos en la ampliación de zonas libres de humo.
Prohibido para los menores
Otra de las novedades es que el proyecto no solo mantiene la prohibición de vender estos productos a menores de 18 años, sino que también plantea prohibir expresamente su consumo. Es decir, la restricción no afectaría solo al punto de venta, sino también al uso por parte de menores.
En caso de infracción, el texto prevé que las multas o sanciones correspondientes sean asumidas por los padres, madres o tutores legales del menor, además de mantener el régimen sancionador para quienes vendan, suministren o faciliten estos productos a menores de edad.
¿Cuándo entrará en vigor?
Por ahora no hay una fecha prevista.
Antes de que las nuevas medidas puedan aplicarse, el proyecto deberá superar toda la tramitación parlamentaria y publicarse posteriormente en el Boletín Oficial del Estado (BOE).
Hasta entonces, la normativa vigente sigue siendo la actual, por lo que en Canarias continúa siendo legal fumar en las terrazas donde hoy está permitido.
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