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Acuartelamiento militar de Los Rodeos en Tenerife. / GOOGLE

La Audiencia Nacional rechaza indemnizar a un exmilitar de Los Rodeos por prescripción

El antiguo militar solicitaba una indemnización mínima de 50.000 euros por los daños físicos y morales que aseguraba haber sufrido durante su etapa de servicio, finalizada en 1999

La Audiencia Nacional ha rechazado la reclamación de un antiguo militar destinado en el destacamento de helicópteros contraincendios de Los Rodeos, en Tenerife, que solicitaba una indemnización mínima de 50.000 euros por los daños físicos y morales que aseguraba haber sufrido durante su etapa de servicio, finalizada en 1999.

El exmilitar atribuía sus dolencias a un trato degradante y a un acoso “reiterado, incesante y degradante” por parte de sus superiores tras padecer afecciones respiratorias, lo que, según alegaba, le provocó un trastorno de estrés postraumático con síntomas como agorafobia, ansiedad, miedo e inhibición social.

Reclamación prescrita

Sin embargo, tanto el Ministerio de Defensa como la Audiencia Nacional han rechazado la petición al considerar que la acción está prescrita.

El tribunal subraya que el demandante ya aludía en 1996 a la existencia de una patología en las vías respiratorias superiores y que no presentó la reclamación patrimonial hasta agosto de 2022, es decir, más de 25 años después, superando “con creces” el plazo legal de prescripción.

Sin análisis de responsabilidad patrimonial

El fallo considera innecesario analizar la posible concurrencia de los requisitos para el nacimiento de una responsabilidad patrimonial del Estado y, en su caso, el alcance de la indemnización solicitada.

El exmilitar sostenía que durante su destino se le prescribieron varias bajas médicas por bronquitis aguda y que la negativa a concederle un cambio de destino deterioró progresivamente su salud mental.

Daños permanentes y cómputo de plazos

No obstante, la Audiencia distingue entre daños continuados y daños permanentes y concluye que, en este caso, se trata de estos últimos, por lo que el plazo de prescripción comenzó a computar desde que se manifestaron las secuelas.

La primera reclamación ante el Ministerio de Defensa se basaba en un informe médico emitido en 2022 por la Unidad de Psicología del Hospital de La Candelaria, que atribuía las dolencias a una actuación “negligente” del personal de la unidad Bhelma VI.

Recurso desestimado por la Audiencia Nacional

Tras ser desestimada la solicitud por la Administración, el afectado recurrió a la Audiencia Nacional, que ha respaldado ahora la decisión del Ministerio.

El reclamante también solicitaba el abono de los sueldos dejados de percibir desde 1996, cuando fue declarada su incapacidad permanente, hasta su baja definitiva en 1999, además de otros conceptos retributivos y compensaciones por daños psíquicos y morales.