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Una mujer empuja una silla de ruedas / EFE

La falta de presupuesto estatal lleva al cierre de tiendas ortopédicas en Canarias

Varias tiendas del sector aseguran que el retraso en el pago de unas ayudas genera problemas de tesorería en algunos negocios

Las tiendas ortopédicas en Canarias han llegado a su límite. Aunque no todas atraviesan el mismo problema, muchas de ellas aseguran que todos los años se encuentran con una realidad similar: la administración pública está varios meses sin pagarles la ayuda que reciben los clientes para comprar sus productos. La deuda, en algunos casos, alcanza los 60.000 euros.

El tema, como todo lo administrativo, tiene su complejidad. Pero confíe, querido lector, porque no es difícil de entender. La clave está en que los Presupuestos Generales del Estado (PGE) destinan cada año una partida para que, quien lo necesite, pueda adquirir desde una silla de ruedas hasta una prótesis en caso de que cuente con algún miembro amputado.

Los meses más complicados

Es un dinero que reciben las comunidades autónomas para después repartirlo. En el caso del Archipiélago, lo gestiona el Servicio Canario de la Salud (SCS) y se lo ingresa a los locales después de que los clientes hagan la compra. ¿Dónde está el inconveniente? En que llega un punto de la anualidad donde se acaba el presupuesto y tienen que esperar a enero.

Atlántico Hoy se ha puesto en contacto con tiendas ortopédicas de las Islas para conocer su situación. Una de ellas admite que, mientras hay fondos, funciona bien y no hay ningún problema. Ahora bien, entre los meses de septiembre y diciembre —aproximadamente— los recursos públicos se acaban y los negocios tienen que seguir asumiendo el descuento.

"¿Pides un crédito?"

Pone sobre la mesa que “es imposible” prever una cuantía económica concreta pensando en cuando lleguen los impagos. “¿Cómo consigues ahorrar ese dinero? ¿De dónde lo sacas? ¿Pides un crédito al banco? Tienes que pagarle a los proveedores”, se preguntan desde el negocio —que, al igual que el resto, ha preferido mantenerse en el anonimato—.

En el local indican que sin un colchón económico de seguridad es imposible atravesar esos meses con normalidad. “Hay ortopedias que no han aguantado, algunas han cerrado”, exclaman en relación a otros compañeros de profesión que se han visto obligados a bajar la persiana porque les resultaba inviable seguir adelante. “Todos sufren”, apostillan.

Imagen de una prótesis de rodilla / EFE

Los productos

Señalan al Gobierno de España porque el de Canarias, dicen, aunque es quien gestiona el presupuesto, no tiene competencias para multiplicarlo. El Ejecutivo regional, que lo distribuye a través de las áreas de salud —hay una en cada isla—, actualizó en el año 2022 los tipos de productos que cubren la subvención y la cantidad del dinero.

Algunos ejemplos son las sillas de ruedas. Si son eléctricas y estándar, se cubre 3.200 euros; pero en caso de que sea infantil, llega a los 3.650 euros. También hay corsés, que oscilan entre los 748,02 euros y los 1.082,70. Por otro lado, se encuentran las prótesis, que van desde los 834 euros hasta los 2.555,86 —todo según las necesidades de cada paciente—.

Proveedores, salarios y luz

Otra de las tiendas ortopédicas coincide en que los retrasos llegan a partir del verano porque es cuando se acaba el presupuesto. Una situación compleja porque los gastos diarios como proveedores, salarios, luz, agua y alquiler no cesan. Es decir, todo dependerá de la capacidad económica que tenga cada empresa a la hora de asumir la falta de financiación.

Ocurre a nivel de toda Canarias, no hay una ortopedia que no lo sufra”, afirman en un tercer establecimiento. En este sostienen que ha habido momentos en los que la deuda con los negocios ha podido alcanzar hasta los 60.000 euros. Una cifra que se explica, cuentan, por los altos precios de los diferentes productos —incluidos los complementos que necesitan—.

Persona en silla de ruedas en una oficina. /Archivo

Problemas administrativos

Desde la misma tienda ortopédica narran que también se encuentran con problemas administrativos porque les dan de plazo tres meses para dispensar el producto. Algo que muchas ocasiones es complejo porque tienen que hacer pedidos a otros países como Italia. 

A pesar de todo, parece que en medio de un contexto en el que se han producido cierres o —como mínimo— problemas de tesorería no todo es negativo. Algunos de los negocios consultados señalan que en los últimos años, en realidad, la situación ha ido a mejor.

Más retrasos

Aseveran que, como el Gobierno de Canarias ha digitalizado el proceso, ahora se tarda menos en pagar. Indican que hubo una época en la que los pagos se demoraban hasta más de un año. Ese contraste hace que ciertos locales vean la realidad actual como menos grave, pero todos coinciden en que llega un momento del año donde el presupuesto se agota.

En conclusión, la situación que atraviesan muchas tiendas ortopédicas de Canarias refleja las dificultades de un sistema que, pese a haber mejorado en los últimos años gracias a la digitalización, sigue dejando a numerosos negocios al límite de su capacidad económica.