Canarias vuelve a figurar entre los territorios señalados por Ecologistas en Acción en su informe anual de 'banderas negras', una clasificación que identifica los enclaves costeros con mayores problemas ambientales del país. En la edición de 2026, el archipiélago recibe cuatro distinciones negativas, repartidas entre las provincias de Santa Cruz de Tenerife y Las Palmas.
En total, la organización ha otorgado 48 banderas negras en España, dos por cada provincia costera: una por contaminación y otra por mala gestión, con el objetivo de visibilizar los casos que considera más urgentes para revertir el deterioro del litoral.
Las Teresitas y Cuna del Alma
En la provincia de Santa Cruz de Tenerife, la bandera negra por contaminación recae sobre Las Teresitas, donde Ben Magec-Ecologistas en Acción denuncia un "abandono severo planificado desde hace décadas".
Según la organización, la zona presenta vertidos incontrolados de residuos urbanos, ocupación y privatización de espacios públicos, carencias de infraestructuras básicas, problemas de accesibilidad y seguridad, además del deterioro del patrimonio natural, cultural y etnográfico.
Por su parte, la bandera negra por mala gestión vuelve a recaer, por tercer año consecutivo, sobre el macroproyecto Cuna del Alma, en el Puertito de Adeje.
La organización recuerda que las obras se reanudaron en noviembre de 2024 pese a que, sostiene, el proyecto sigue sin disponer de evaluación de impacto ambiental y ha acumulado cinco paralizaciones cautelares. Además, denuncia supuestos incumplimientos de la normativa ambiental y urbanística, así como la existencia de diversas causas judiciales abiertas relacionadas con su ejecución.
Telde, por la contaminación
En la provincia de Las Palmas, la bandera negra por contaminación distingue a las jaulas de acuicultura situadas frente a la costa de Telde, debido a los vertidos que, según Ecologistas en Acción, se producen de forma crónica y a episodios puntuales de gran impacto ambiental.
La organización recuerda especialmente la mortandad masiva de lubinas registrada en 2025, cuya descomposición obligó al cierre de playas como Melenara y Salinetas, además de extender la contaminación por buena parte del litoral grancanario.
Ben Magec sostiene que estos problemas "no son nuevos ni aislados" y asegura que las primeras denuncias relacionadas con estas instalaciones se remontan al año 1999.
Arrecife, por el impacto de los cruceros
La bandera negra por mala gestión en la provincia de Las Palmas se concede a la industria de cruceros en Arrecife, en Lanzarote.
Ecologistas en Acción considera que existe un desequilibrio entre los beneficios económicos y los costes sociales y ambientales derivados de la actividad. Asimismo, advierte de que para 2026 se prevé la llegada de 700.000 cruceristas a la isla.
Según la entidad ecologista, ese volumen de visitantes incrementaría notablemente la presión sobre Arrecife, cuya población podría multiplicarse por diez en determinadas jornadas, además de afectar a espacios protegidos como el Parque Nacional de Timanfaya y generar saturación de servicios públicos.
Ben Magec-Ecologistas en Acción recuerda que el litoral canario supera los 7.000 kilómetros y señala que estas cuatro banderas representan únicamente los casos más significativos detectados este año.
La organización reclama una mayor aplicación de la normativa sobre vertidos al mar, una protección más efectiva del dominio público marítimo-terrestre y de las Zonas de Especial Conservación, así como la creación de nuevas reservas marinas.
En relación con informes anteriores, también celebra la renuncia definitiva al proyecto Underwater Gardens y destaca la reapertura de Playa Jardín, en Puerto de la Cruz, aunque advierte de que, según la Plataforma Stop Vertidos, todavía quedan actuaciones pendientes.
