El final del invierno no solo llega con la subida de las temperaturas o el aumento de las horas de luz. Cada primavera trae consigo un ajuste que afecta a millones de personas: el cambio de hora. En Canarias, como en el resto de España y de la Unión Europea, los relojes se modifican dos veces al año con el objetivo de adaptar los horarios a la luz natural.
Este ajuste forma parte de un calendario que se fija oficialmente cada año y que coordina a todos los países europeos que mantienen esta práctica. La llegada del horario de verano marca uno de esos momentos del calendario en los que toca modificar el reloj.
Cuándo cambiar reloj
En 2026, el cambio al horario de verano en Canarias se producirá durante la madrugada del sábado 28 al domingo 29 de marzo.
A la 01:00 de la madrugada, los relojes deberán adelantarse una hora, por lo que pasarán directamente a marcar las 02:00. En la práctica, esto significa que esa noche tendrá una hora menos de duración.
Esta fecha forma parte del calendario oficial publicado en el Boletín Oficial del Estado (BOE), donde cada año se establecen los cambios horarios que se aplican en coordinación con el resto de países de la Unión Europea.
Con este ajuste comenzará oficialmente el horario de verano, que se mantendrá vigente durante varios meses.
Más luz por la tarde
El objetivo principal del cambio horario es aprovechar mejor la luz solar durante el día. Al adelantar los relojes, el amanecer se retrasa ligeramente, pero el atardecer llega más tarde, lo que permite disfrutar de tardes más luminosas.
Este cambio se nota especialmente a medida que avanza la primavera, cuando las jornadas se alargan progresivamente. El momento con más horas de luz del año llegará con el solsticio de verano, que se produce en junio.
A partir de ese punto, los días comenzarán a acortarse de forma gradual hasta la llegada del otoño.
Próximo cambio horario
El horario de verano se mantendrá en Canarias durante varios meses, hasta el siguiente ajuste del reloj.
El próximo cambio se producirá a finales de octubre de 2026, cuando los relojes se retrasarán una hora para volver al horario de invierno.
Con ese ajuste se cerrará el ciclo anual del cambio de hora en España, una práctica que sigue aplicándose en gran parte de Europa para adaptar los horarios a las horas de luz naturales.