Canarias ha registrado 24 episodios de detección de mosquitos invasores desde 2017, aunque ninguno de ellos ha derivado hasta el momento en el establecimiento de poblaciones de estas especies en el archipiélago. La respuesta se ha basado en actuaciones de vigilancia, inspección y control activadas de forma temprana.
Los datos han sido ofrecidos este jueves por el director general de Salud Pública del Servicio Canario de la Salud (SCS), José Díaz-Flores, durante las jornadas 'Vectores sin Fronteras: Canarias y Madeira frente a un desafío compartido', celebradas en el Museo MUNA de Santa Cruz de Tenerife.
Vigilancia ante los mosquitos
El sistema de vigilancia entomológica permite detectar de forma precoz la posible llegada de estas especies y delimitar las zonas afectadas para evitar que lleguen a consolidarse poblaciones capaces de favorecer la transmisión de enfermedades como el dengue, el chikungunya o el zika.
Díaz-Flores destacó que la experiencia acumulada por Canarias demuestra la importancia de actuar con rapidez ante cualquier detección. Entre los episodios más recientes citó la presencia de Aedes albopictus en Valle Gran Rey (La Gomera) y Motor Grande (Mogán), así como la detección de Aedes aegypti en Mogán (Gran Canaria).
En estos casos se activaron inmediatamente los protocolos de vigilancia, inspección y control, con actuaciones destinadas a delimitar las zonas afectadas e impedir que los mosquitos pudieran establecer poblaciones estables.
El riesgo del virus del Nilo
Además de las especies invasoras, Salud Pública mantiene bajo vigilancia el virus del Nilo Occidental, detectado por primera vez en Canarias el pasado mes de agosto.
En un primer momento se confirmaron tres positivos en équidos de una misma instalación del sur de Gran Canaria y posteriormente se detectó un nuevo positivo en otra instalación situada en Santa Brígida.
Ante estos casos se reforzaron las actuaciones de vigilancia entomológica y epidemiológica. Hasta ahora, según la información facilitada por Salud Pública, no se ha detectado transmisión del virus a personas ni se han diagnosticado casos humanos.
Una vigilancia desde 2013
Canarias comenzó a desarrollar su sistema de vigilancia entomológica de especies invasoras en 2013, después de la introducción de Aedes aegypti en Madeira, donde se produjo un importante brote de dengue que afectó a unas 2.000 personas.
La elevada conexión de Canarias con el exterior mediante el transporte marítimo y aéreo convierte a los archipiélagos de la Macaronesia en territorios especialmente expuestos a la llegada de estos vectores.
Por ello, Díaz-Flores defendió la necesidad de mantener una colaboración permanente entre administraciones, equipos técnicos y ciudadanía bajo el enfoque One Health o Una Sola Salud, que integra la salud humana, animal y ambiental.
Salud Pública recuerda que la llegada de una enfermedad a través de una persona no significa necesariamente que vaya a producirse transmisión local. Para que enfermedades como el dengue, el chikungunya, el zika o la fiebre amarilla puedan transmitirse de manera sostenida es necesaria la presencia de un vector competente, como determinados mosquitos.
"Si alguien importa una enfermedad como el dengue, el chikungunya, el zika o la fiebre amarilla, puede ser tratado sin que exista una gran transmisibilidad. Mientras no esté el mosquito, la enfermedad no se va a transmitir", explicó Díaz-Flores.
Añadir AtlánticoHoy como fuente preferida de Google de forma gratuita
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.
