Imagen de unos niños jugando en la playa / PEXELS
Imagen de unos niños jugando en la playa / PEXELS

Canarias encabeza los ahogamientos infantiles en España en 2026: ocho menores han perdido la vida

Un estudio de Canarias, 1.500 Km de Costa contabiliza 30 niños y adolescentes fallecidos por sumersión en España hasta el 24 de septiembre. Más de la mitad de las muertes se produjeron en piscinas y 15 de las víctimas tenían entre uno y cuatro años

luna moya

Canarias es la comunidad autónoma que más muertes de menores por ahogamiento registra en España en lo que va de 2026, según un estudio elaborado por la asociación para la prevención de ahogamientos Canarias, 1.500 Km de Costa.

Hasta el pasado 24 de septiembre, la organización contabiliza 30 niños y adolescentes fallecidos por sumersión en todo el país, ocho de ellos en el Archipiélago.

El balance sitúa además el foco sobre las piscinas: 17 de las 30 muertes, el 56,6%, se produjeron en este tipo de instalaciones. La primera infancia constituye otro de los principales grupos de riesgo, ya que la mitad de las víctimas tenía entre uno y cuatro años.

Ocho muertes en Canarias

El Archipiélago acumula ocho fallecimientos de menores por ahogamiento durante 2026, de acuerdo con los casos recopilados por la asociación.

Lanzarote concentra cuatro de ellos, seguida de Gran Canaria, con dos, mientras que Tenerife y Fuerteventura registran uno cada una.

Por detrás aparece Cataluña, con seis fallecimientos. Andalucía y Castilla y León contabilizan cuatro víctimas mortales cada una; Extremadura, Navarra y Comunidad Valenciana registran dos respectivamente, mientras que Galicia e Islas Baleares suman una cada una.

Por tanto, Canarias y Cataluña concentran conjuntamente 14 de los 30 fallecimientos recogidos en el estudio.

Las piscinas concentran los casos

Las piscinas aparecen como el escenario más frecuente de las tragedias analizadas.

De los 30 menores fallecidos, 17 perdieron la vida en piscinas, frente a seis casos registrados en ríos y cinco en playas o zonas de costa. El balance se completa con un fallecimiento en un canal de agua y otro en una bañera doméstica.

Dentro de los casos ocurridos en piscinas, nueve tuvieron lugar en instalaciones particulares o domésticas, como viviendas, chalets, fincas, urbanizaciones, viviendas vacacionales o piscinas hinchables y desmontables.

Esto representa el 30% de todas las muertes de menores por sumersión analizadas en España.

Otros seis menores fallecieron en piscinas de establecimientos turísticos, uno en una instalación deportiva o municipal y otro en una piscina cuya titularidad no ha sido especificada.

La mitad tenía entre uno y cuatro años

El estudio refleja una especial incidencia entre los niños de menor edad.

De las 30 víctimas contabilizadas, 15 tenían entre uno y cuatro años. Entre ellas figuran tres bebés de hasta 23 meses, tres niños de dos años, cinco de tres años y cuatro de cuatro.

Las demás víctimas tenían edades comprendidas entre los cinco y los 16 años.

Canarias, 1.500 Km de Costa recuerda que, según datos recopilados por entidades especializadas en prevención acuática, en España fallecen anualmente por ahogamiento alrededor de 50 menores de edad.

Junio y julio, los peores meses

El verano concentra buena parte de los episodios mortales registrados hasta septiembre.

Un total de 23 de las 30 muertes, el 76,6%, se produjeron entre junio y julio: diez durante junio y otras 13 durante julio.

Agosto dejó dos fallecimientos y septiembre otros dos hasta la fecha de cierre del estudio. Los restantes se produjeron entre marzo, abril y mayo.

También existe una franja horaria especialmente significativa. La mitad de los menores fallecieron entre las 15.00 y las 20.00 horas, con 15 casos.

Cuatro accidentes mortales se produjeron entre las 12.00 y las 15.00 horas, tres durante la mañana y otros tres a partir de las 21.00 horas. En cinco casos no consta la hora.

Un ahogamiento puede ser silencioso

El presidente de Canarias, 1.500 Km de Costa y divulgador especializado en prevención de ahogamientos, Sebastián Quintana, advierte de que uno de los principales problemas es la falsa percepción sobre cómo se comporta una persona que se está ahogando.

Según explica, estos episodios suelen ser rápidos y silenciosos y, especialmente cuando afectan a niños, no necesariamente están acompañados de gritos o movimientos llamativos.

La asociación asegura además que en nueve de cada diez episodios de sumersión analizados con menores ha identificado falta de supervisión o vigilancia de los adultos responsables.

Quintana pone como ejemplo el tiempo extremadamente reducido en el que puede producirse una tragedia y advierte de que unos segundos de distracción pueden resultar determinantes cuando un niño se encuentra dentro o cerca del agua.

La entidad señala especialmente las distracciones provocadas por el teléfono móvil cuando los adultos supervisan a menores en piscinas o espacios naturales.

El 'ahogado invisible'

La organización alerta también sobre lo que denomina el síndrome del "ahogado invisible", una situación que puede producirse incluso en piscinas llenas de personas.

Se refiere a aquellos casos en los que un menor está sufriendo un episodio de sumersión mientras quienes se encuentran a su alrededor interpretan que simplemente está jugando o buceando.

Según la estimación de la asociación, alrededor del 30% de los menores que sufren un episodio de sumersión en piscinas podrían encontrarse en circunstancias de este tipo.

Por ello, insiste en la necesidad de mantener una vigilancia constante y aprender a identificar cambios en el comportamiento corporal de un niño dentro del agua.

Cómo hacer más segura una piscina

Para las piscinas particulares, Canarias, 1.500 Km de Costa recomienda instalar un cerramiento de al menos 1,20 metros de altura que no pueda ser escalado fácilmente por los menores, acompañado de una puerta de acceso con autocierre y pestillo automático.

La asociación también alerta sobre determinados cobertores de tela o plástico poco resistentes, ya que pueden ceder bajo el peso de un niño y dificultar posteriormente su salida del agua.

En el caso de las piscinas hinchables, aconseja vaciarlas una vez terminado el baño si no disponen de una protección adecuada que impida el acceso de los menores.

La vigilancia directa y continuada de los niños sigue siendo, en cualquier caso, la principal medida preventiva para evitar accidentes acuáticos.

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