El Consejo de Gobierno de Canarias autorizó este lunes un gasto total de 122,6 millones de euros para la compra de medicamentos destinados a los hospitales del Servicio Canario de la Salud. Se trata de fármacos indicados para tratar distintas enfermedades, entre ellas afecciones autoinmunes y varios tipos de cáncer.
La medida, aprobada a propuesta de la Consejería de Sanidad, permitirá prorrogar durante 24 meses varios acuerdos marco de suministro. En la práctica, esto garantiza que los centros hospitalarios del SCS puedan seguir contando con estos tratamientos para los pacientes que los necesitan.
Dos grandes partidas
La mayor parte del gasto autorizado corresponde a una partida de 99.973.678,86 euros para medicamentos de uso humano tipo II, conocidos como medicamentos exclusivos. Son fármacos protegidos por patente que no cuentan con genéricos o biosimilares autorizados en el mercado.
A esta cantidad se suma otra partida de 22.700.902 euros para medicamentos que contienen los principios activos adalimumab, rituximab y trastuzumab, utilizados en el tratamiento de enfermedades autoinmunes y determinados tumores.
Tratamientos para varias enfermedades
El adalimumab está indicado para enfermedades como la artritis reumatoide, artritis psoriásica, espondilitis anquilosante, enfermedad de Crohn o colitis ulcerosa. Son patologías crónicas que, en muchos casos, requieren tratamientos continuados para controlar los síntomas y mejorar la calidad de vida.
El rituximab, por su parte, se utiliza tanto en ciertos tipos de cáncer, como linfomas y leucemias, como en enfermedades autoinmunes, entre ellas la artritis reumatoide. El trastuzumab se emplea en el tratamiento de tumores de mama o de estómago.
Garantizar el suministro
Sanidad explica que estas prórrogas forman parte de los expedientes de contratación para garantizar el suministro de medicamentos en los hospitales públicos canarios. Los acuerdos se tramitan mediante distintos procedimientos, en función del tipo de fármaco y de las condiciones del mercado.
Para fijar los importes se han tenido en cuenta los precios unitarios vigentes de cada lote, la inclusión de nuevas referencias de medicamentos y las posibles pérdidas de exclusividad que se hayan producido desde la adjudicación inicial.
Los llamados medicamentos exclusivos tienen un peso importante en el gasto sanitario porque, al estar protegidos por patente, no disponen todavía de versiones genéricas o biosimilares que puedan abaratar su coste. Esto hace que su adquisición requiera partidas económicas elevadas.
