De un orfanato a completas ruinas, la Casa del Niño, en Las Palmas de Gran Canaria, lleva unos 35 años abandonada. Aunque parece que un poco de esperanza puede vislumbrarse sobre este icónico edificio de la ciudad. El Gobierno de Canarias se ha propuesto realizar un estudio económico y financiero para saber cuánto costaría rehabilitarla.
Según han explicado fuentes del Cabildo de Gran Canaria a Atlántico Hoy, la decisión se tomó hace unos meses en una reunión del patronato de la fundación propietaria del edificio. El objetivo es contar, por primera vez, con una estimación realista del presupuesto necesario para su remodelación, teniendo en cuenta las limitaciones y obligaciones que impone su protección patrimonial, como Bien de Interés Cultural (BIC).
Ampliado sus posibles usos
Además del estudio económico, desde el patronato se ha trabajado en la actualización de los estatutos de la fundación. En su origen, el documento definía el uso del edificio como “un hospicio de niños abandonados o huérfanos”.
Ahora, ese texto se ha modificado para adaptarlo a la normativa actual y a una visión más acorde con los tiempos, ampliando así la posibilidad de darles otros usos dentro del ámbito social.
La administración insular forma parte de esta fundación, junto al Gobierno de Canarias, la Delegación del Gobierno, el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria y el Obispado, además de la familia del Conde de la Vega Grande, que fueron quienes cedieron los terrenos.
Un edificio con mucha historia
La Casa del Niño fue construida entre los años 1938 y 1944 bajo encargo de organismos sociales de la época. Durante décadas funcionó como un centro de acogida para menores en situación vulnerable — objetivo con el se cedió —, sobre todo con las dificultades de la posguerra.
Con el paso del tiempo, y conforme cambiaron los sistemas de protección social y la atención a menores, dejó de funcionar y el edificio quedó abandonado alrededor de los años 1990. A día de hoy se encuentra en ruinas, lo que ha generado inquietud entre vecinos y colectivos culturales que defienden su recuperación.
A nivel arquitectónico, la Casa del Niño es una de las mejores muestras del movimiento racionalista, estilo moderno y poco frecuente en Canarias para la época, fruto del diseño del arquitecto Miguel Martín Fernández de La Torre. Lo que explica que fuera declarada BIC en 2017.
¿Un paso para su recuperación?
Aunque por ahora no hay fechas ni un proyecto definido, el estudio económico se puede llegar a considerar un paso clave para decidir si la rehabilitación es viable y qué uso podría tener en el futuro, planteando la posibilidad de que se convierta en un centro sociosanitario.
Mientras tanto, la Casa del Niño sigue esperando una segunda oportunidad, con la mirada puesta en que este estudio marque el inicio de su recuperación definitiva.
