Canarias vuelve a situarse en los primeros puestos a nivel nacional en rupturas matrimoniales. Según los datos del Consejo General del Poder Judicial, el Archipiélago cerró 2025 con la segunda tasa más alta del país en demandas de separación, divorcio o nulidad.
En concreto, Canarias registró 205,2 rupturas por cada 100.000 habitantes, una cifra que solo fue superada por Baleares (207,7) y que se sitúa muy por encima de la media nacional, fijada en 171,9.
Tendencia en las Islas
Aunque Canarias no lidera este ranking por primera vez en siete años —posición que ahora ocupa Baleares—, los datos reflejan que el Archipiélago sigue manteniendo una de las tasas más elevadas del país. Este indicador pone de manifiesto una realidad social que continúa teniendo un peso significativo en las Islas en comparación con otras comunidades autónomas.
Durante 2025, los juzgados civiles de Canarias registraron un total de 4.617 demandas de disolución matrimonial. Esta cifra incluye separaciones, divorcios y nulidades, y supone un descenso del 11,8% respecto a 2024, cuando se contabilizaron 5.232 casos.
Baja el número total
Pese a la reducción en el número de demandas, Canarias continúa destacando por su elevada tasa en relación con su población. De hecho, la diferencia con la media nacional es notable: más de 33 puntos por encima, lo que mantiene a las Islas entre los territorios con mayor incidencia de rupturas matrimoniales.
Por provincias, la mayor parte de las rupturas se concentraron en Las Palmas, con 2.372 casos. Le sigue Santa Cruz de Tenerife, donde se registraron 2.240 demandas durante el mismo periodo.
Comparación con el resto de España
En el conjunto del país, las comunidades con tasas más elevadas, además de Canarias y Baleares, fueron Comunidad Valenciana, Murcia y Castilla-La Mancha. En el lado opuesto, las cifras más bajas se dieron en territorios como Castilla y León, Madrid o País Vasco.
A nivel estatal, el número total de demandas de disolución matrimonial también descendió en 2025. En total, se registraron 84.424 demandas, lo que supone una caída del 11,7% respecto al año anterior.
Menos divorcios
El descenso se debe principalmente a la reducción de los divorcios no consensuados, que bajaron un 24,7%. También disminuyeron los divorcios de mutuo acuerdo (3%) y las separaciones, tanto consensuadas como no consensuadas.
Estos datos reflejan una realidad compleja que combina factores sociales, económicos y culturales. En el caso de Canarias, la elevada tasa de rupturas matrimoniales sigue siendo un indicador relevante que sitúa al Archipiélago en el foco de este fenómeno a nivel nacional.
