Un misil cae sobre Dubái el sábado 28 de febrero, en una imagen de AFP. En el círculo, el empresario canario Carlos García-Almonacid./ MONTAJE AH
Un misil cae sobre Dubái el sábado 28 de febrero, en una imagen de AFP. En el círculo, el empresario canario Carlos García-Almonacid./ MONTAJE AH

Carlos, canario atrapado en Dubái: "Me llegó un mensaje diciendo que estaba bajo ataque de misiles"

Un grupo de seis empresarios canarios está atrapado en un hotel dubaití tras el cierre del espacio aéreo de Emiratos Árabes Unidos

Álvaro Oliver González, redactor jefe en Tenerife

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Un grupo de seis empresarios canarios que se encontraban en Dubái  en un viaje de negocios llevan desde el sábado atrapados tras desatarse en la región una guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán, después de que los dos primeros atacasen unilateralmente al tercero el sábado bajo la premisa de que se encontraba cerca de lograr la bomba atómica.

Según la Casa Blanca, en informaciones reproducidas en España por ABC, el programa nuclear iraní había logrado uranio enriquecido al 60%. En ese punto, asegura Whashington, lograr un 90% de enriquecimiento para un uso militar es cuestión "de semanas", razón que habría servido como justificación para Estados Unidos e Israel para atacar el país persa.

En un primer ataque, los bombardeos americano-israelíes lograron dar muerte al lider supremo de Irán, Alí Jameneí, lo que no ha impedido que el régimen de los ayatolás haya respondido lanzando misiles sobre Israel y las bases estadounidenses en la región en países como Baréin, Kuwait o Emiratos Arabes Unidos. 

Las fuerzas de seguridad iraníes hacen guardia junto al enorme cartel del líder supremo iraní, el ayatolá Ali Khamenei, en la plaza Valiasr de Teherán, Irán, el 2 de marzo de 2026./ EFE/EPA/ABEDIN TAHERKENAREH
Las fuerzas de seguridad iraníes hacen guardia junto al enorme cartel del líder supremo iraní, el ayatolá Ali Khamenei, en la plaza Valiasr de Teherán, Irán, el 2 de marzo de 2026./ EFE/EPA/ABEDIN TAHERKENAREH

Los empresarios canarios

Carlos García-Almonacid es uno de esos seis empresarios atrapados en el emirato árabe de Dubái, una ciudad que se encuentra a 160 kilómetros en línea recta de Irán cruzando el Golfo Pérsico y muy cerca del Estrecho de Ormuz, paso clave para petroleros que Irán ha cerrado tras los ataques y que es uno de los puntos más tensionados del planeta ahora mismo.

El empresario explica a Atlántico Hoy que se encuentra en Dubái con sus cinco compañeros en el marco de un viaje para establecer relaciones comerciales. Todos forman parte de Brújula, que a su vez se enmarca en el grupo BNI, con sede en Las Palmas de Gran Canaria. En su caso, buscaba establecer en el emirato una red para ofrecer sus servicios de coaching motivacional para empresas, en inglés.

Aeropuerto cerrado

Llegaron el martes pasado. Tenían previsto volver hoy, lunes 2 de marzo. Pero el ataque del sábado ha trastocado todos sus planes. Desde hace 48 horas, el aeropuerto dubaití está completamente cerrado. Y no es para menos: el espacio aéreo del emirato está siendo cruzado constantemente por drones y misiles.

El sábado, mientras comían en el Burj Khalifa, el edificio más alto del mundo, las defensas antiaéreas dubaitíes derribaron un artefacto. "Cayó algo desde el cielo, sonó una bomba, provocó un impacto fuertísimo y automáticamente todo se llenó de humo. Hubo una pequeña estampida, pero nosotros pensamos que podía haber sido un fuego artificial o algún accidente, no éramos conscientes de que eso era probablemente algún trozo de un dron derribado por los sistemas de defensa de Dubái", narra.

Un barrio bombardeado en Teherán, capital de Irán./ EFE/EPA/ABEDIN TAHERKENAREH
Un barrio bombardeado en Teherán, capital de Irán./ EFE/EPA/ABEDIN TAHERKENAREH

Bajo ataque de misiles

Esas primera tarde y noche fueron las peores. Se fueron al hotel y les saltó una alerta a los móviles que decía: "Debido a la situación actual de potencial riesgo de misiles, busque inmediatamente refugio en la instalación de seguridad más cercana y manténgase alejado de las ventanas, puertas y áreas abiertas. Espere a próximas instrucciones". Pero no había tal refugio. "Dubái no es una ciudad preparada para un tipo de ataque como este. Tiene unos sistemas de protección muy fuertes, contra drones y misiles, pero aquí no hay refugios como tal", explica Carlos.

"Lo que hicimos fue ir a las plantas bajas del hotel, incluso hubo mucha gente que bajó a los garajes", añade. La noche fue de no pegar ojo. "Hubo detonaciones e impactos muy, muy fuertes encima de nosotros, veíamos incluso cómo se destruían los misiles y los drones", apunta.

Probablemente, ninguno de esos artefactos derribados por las defensas antiaéreas dubaitíes iban dirigidos al emirato. Pero su neutralización en el aire provocó la caída de escombros en la ciudad. "Nos recomiendan no salir de los hoteles, estar en las zonas bajas y alejarse de puertas y ventanas", explica Carlos García-Almonacid.

Calma tensa

Pero, pasada la primera noche, la situación ha evolucionado en Dubái hacia una "calma tensa", narra el empresario. "La ciudad tiene cierta normalidad, los comercios están abiertos, el transporte público funciona perfectamente y la gente está paseando por la calle", explica.

Ahora queda esperar, no se sabe si días o semanas. Las autoridades españolas, a través de la embajada, está en contacto con ellos y los otros cien españoles que hay en su hotel para tratar de coordinar una posible salida del país, mientras la recomendación es no salir a la calle y esperar esta operación. La embajada también ha avisado a los españoles en Dubái de que puede ser que las aerolíneas les contacten para ir organizando vuelos para extraerles de la ciudad.

"Parece ser que el Gobierno de Dubái va a asumir los costes de esta estancia extra y de nuestras dietas. Abu Dhabi ya lo ha confirmado oficialmente y Dubái parece ser que pronto lo hará", explica Carlos a Atlántico Hoy.

Un avión de Emirates en el aeropuerto de Praga, República Checa./ EFE/EPA/MARTIN DIVISEK
Un avión de Emirates en el aeropuerto de Praga, República Checa./ EFE/EPA/MARTIN DIVISEK