Imagen de la carretera más peligrosa de Canarias / GOOGLE MAPS
Imagen de la carretera más peligrosa de Canarias / GOOGLE MAPS

La carretera más peligrosa de Canarias y la peor para adelantar en España: con más de 12km

La carretera presenta tramos con visibilidad reducida, cambios de rasante y un tráfico constante, lo que incrementa la presión sobre los conductores. A esto se suma que muchos usuarios intentan adelantar en zonas no permitidas

luna moya

Que la vida te puede cambiar en cuestión de segundos es un hecho. El mero hecho de vivir ya te expone a su antónimo, pero hay situaciones que aumentan el riesgo de que el final se acerque antes de lo esperado. 

Adelantar en una carretera convencional sigue siendo una de las maniobras más letales al volante en España. En la última década, casi 600 personas han muerto en este tipo de adelantamientos y cerca de 14.000 han resultado heridas, según un estudio de la Fundación Línea Directa y FESVIAL. En este contexto, Canarias también tiene un punto negro muy claro en su red viaria.

Se trata de un tramo concreto donde los accidentes graves no son una excepción, sino una constante que se repite con el paso de los años. Un lugar donde un error al volante puede tener consecuencias irreversibles.

La vía más peligrosa

La TF-66, en el sur de Tenerife, está considerada una de las carreteras más peligrosas de España para adelantar. En concreto, el tramo comprendido entre los kilómetros 1 y 9 figura como el tercer más peligroso de todo el país en este tipo de maniobras.

Esta vía conecta Guaza (Arona) con El Fraile, actuando como una arteria clave para la movilidad en la zona, especialmente para acceder a núcleos como Las Galletas desde la autopista TF-1.

Su longitud total supera los 12 kilómetros, pero es en ese tramo inicial donde se concentra la mayor siniestralidad.

Datos de accidentes

El balance de esta carretera en los últimos años es preocupante. Entre 2013 y 2022, se registraron:

  • 3 fallecidos
  • 7 heridos graves
  • 2 heridos leves
  • 6 accidentes con víctimas

Detrás de estos números hay un patrón claro: los siniestros están directamente relacionados con adelantamientos peligrosos, exceso de velocidad y, en algunos casos, consumo de alcohol.

De hecho, el adelantamiento es ya la tercera causa de mortalidad en carretera, solo por detrás de la velocidad y el alcohol.

Por qué es peligrosa

La TF-66 reúne varios factores que aumentan el riesgo:

La carretera presenta tramos con visibilidad reducida, cambios de rasante y un tráfico constante, lo que incrementa la presión sobre los conductores. A esto se suma que muchos usuarios intentan adelantar en zonas no permitidas o con escaso margen de seguridad.

El propio estudio revela que 8,3 millones de conductores reconocen haber adelantado en línea continua, mientras que casi la mitad admite haber superado los límites de velocidad durante estas maniobras.

Además, dos de cada tres conductores aseguran haber vivido situaciones de riesgo al adelantar.

Perfil del accidente

Los datos también dibujan un patrón claro en este tipo de siniestros.

La mayoría se producen:

  • Entre las 7:00 y las 14:00 horas
  • Durante los fines de semana
  • En meses de alta movilidad como julio y agosto

El perfil más habitual es el de un hombre de entre 30 y 45 años, que conduce un turismo en contexto vacacional o de ocio.

En cuanto al tipo de accidente, predominan las colisiones frontolaterales y laterales, aunque los choques frontales son los más mortales.

Qué dicen los expertos

El riesgo de estas maniobras es extremo. Según los expertos en seguridad vial, en un choque frontal a 100 km/h las probabilidades de fallecer superan el 90%.

Por eso, medidas como la eliminación del margen de 20 km/h extra para adelantar —aprobada en 2022— buscan reducir este tipo de siniestros, aunque generan división entre los conductores.

Precaución máxima

Pese a las mejoras realizadas en el firme en algunos tramos, la TF-66 sigue siendo una carretera que exige máxima atención.

Las recomendaciones son claras: evitar adelantamientos en zonas de baja visibilidad, respetar los límites de velocidad y mantener siempre una conducción defensiva.

Porque en estos 12 kilómetros del sur de Tenerife, cada decisión al volante cuenta. Y puede marcar la diferencia entre llegar o no al destino.