Loading...
Parque empresarial El Goro. / Parque Empresarial El Goro

Canarias autoriza una central eléctrica de emergencia de 14,8 megavatios en Telde

La planta de Disa Generación se instalará en el polígono industrial de El Goro y solo podrá funcionar cuando exista riesgo para la seguridad del suministro eléctrico

El Gobierno de Canarias ha dado luz verde a la construcción de una central eléctrica de emergencia de 14,8 megavatios en Telde, una instalación promovida por Disa Generación que utilizará propano como combustible y que estará destinada a reforzar el sistema eléctrico del Archipiélago en situaciones de riesgo para el abastecimiento.

La autorización, publicada este miércoles en el Boletín Oficial de Canarias (BOC), permite que la planta funcione durante un máximo de tres años, con posibilidad de prórroga si persisten las circunstancias que justifican su necesidad. Su puesta en marcha se enmarca en las medidas extraordinarias adoptadas tras la declaración de emergencia energética de octubre de 2023.

La instalación, denominada La Garita, se ubicará en el polígono industrial de El Goro, después de que su emplazamiento inicial previsto en Salinetas fuera modificado durante la tramitación administrativa.

Ocho grupos con propano

El proyecto contempla la instalación de ocho grupos generadores alimentados con propano y dos depósitos de combustible de 500 metros cúbicos cada uno. El suministro se realizará mediante camiones cisterna y la infraestructura ocupará una superficie de 6.337 metros cuadrados.

La electricidad generada se evacuará a través de la subestación colectora Silva, situada en una parcela colindante, y de una línea subterránea hasta la subestación Cinsa, de Red Eléctrica de España. Estas infraestructuras se tramitan mediante un expediente independiente.

Disa Generación dispone ahora de un plazo de seis meses para presentar la solicitud de puesta en servicio de la planta.

Rechazo de los ecologistas

La autorización llega después de que las organizaciones ecologistas Turcón y Ben Magec-Ecologistas en Acción presentaran alegaciones contra el proyecto durante el periodo de información pública.

Ambas entidades cuestionaron la necesidad de construir una instalación basada en combustibles fósiles y defendieron que se priorizaran alternativas como las energías renovables, los sistemas de almacenamiento y otras soluciones para gestionar la demanda eléctrica.

También advirtieron de posibles afecciones relacionadas con las emisiones contaminantes, el ruido, el almacenamiento de propano y la proximidad del aeropuerto. Además, plantearon dudas sobre el carácter temporal de la central y las garantías para su posterior desmantelamiento.

La Dirección General de Energía considera, sin embargo, que la planta constituye una solución temporal de respaldo y sostiene que no pretende sustituir el desarrollo de las energías renovables. Su funcionamiento estará limitado a los momentos en los que peligre la seguridad del suministro.

Condiciones de seguridad y emisiones

La resolución incorpora distintas obligaciones ambientales y de seguridad. Entre ellas figura la necesidad de evaluar, antes del comienzo de las obras, las consecuencias que un accidente en la instalación podría tener sobre las industrias próximas y el efecto que un siniestro en estas podría provocar en la central.

Este análisis deberá contar con un informe favorable de la Dirección General de Emergencias e incluir aspectos como los accesos para los equipos de intervención, sus tiempos de respuesta y la disponibilidad de recursos hídricos.

Asimismo, durante la explotación, la empresa deberá estudiar la calidad del aire, prestando especial atención a las concentraciones de dióxido de nitrógeno y monóxido de carbono. Si se superan los valores establecidos, tendrá que adoptar medidas adicionales.

El Cabildo de Gran Canaria ha considerado que el nuevo emplazamiento es compatible con el planeamiento insular. El Ayuntamiento de Telde, por su parte, no ha emitido el informe específico solicitado tras la modificación de la declaración de interés general.

La autorización permite ejecutar las actuaciones de construcción y uso del suelo incluidas en el proyecto sin necesidad de licencia urbanística, aunque la empresa deberá obtener el resto de permisos exigibles y cumplir las condiciones ambientales y sectoriales establecidas.

Añadir AtlánticoHoy como fuente preferida de Google de forma gratuita

Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora